Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra habíamos

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra habíamos en el contexto de una oración.

Término habíamos: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "habíamos" aquí tienes una selección de 38 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra habíamos para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Habíamos aprovechado el tiempo.
  • No nos habíamos topado con nadie.
  • Díjonos lo que habíamos de hacer.
  • Tras un combate habíamos sufrido un naufragio.
  • Habíamos quedado en que mañana temprano iría a confesar.
  • O se lo habían llevado o nos habíamos despistado de noche.
  • Los disparates que habíamos hecho los enmendó la Naturaleza.
  • Abandonarlo allí era dejar un indicio de dónde habíamos desembarcado.
  • Desde que se rescató el Santa Ana no habíamos visto al joven Malespina.
  • ¡Pero si le habíamos prohibido que saliera! (asustadísimo y disgustado).
  • Para ir allá, habíamos de pasar un arroyo que con la mucha agua iba grande.
  • Como habíamos perdido la costumbre, las manos se nos hinchaban y despellejaban.
  • Que nos habían dicho que allí había un tesoro y que habíamos ido a buscarlo.
  • ¿Por qué no nos habíamos de tratar, olvidando aquellas bromas que nos dijimos?
  • Entró el nuevo Tristán en Batavia, adonde habíamos ido a desembarcar unos negros.
  • Nos habíamos salvado en el momento mismo de la ordenación, que no era floja ganga.
  • Yo iba el más alegre del mundo en ver que no nos habíamos ocupado en buscar de comer.
  • Otra vez habíamos llegado a la Barbada con un cargamento de bultos de madera de ébano.
  • Vamos a ver, ¿por qué Jacinta y yo, ahora que estamos iguales, no habíamos de tratarnos?
  • Le dije que, efectivamente, habíamos estado en un pontón presos por cuestiones políticas.
  • Que habíamos visto rondando la finca a uno de la policía inglesa, y que teníamos que marcharnos.
  • Creería que nos habíamos vuelto tontos rematados observó Jacinta riéndose con cierta melancolía.
  • Por mala que fuera la suerte del Santa Ana, que habíamos abandonado, no podía ser peor que la nuestra.
  • ¿Ni cómo los habíamos de ver, si tenían apagadas las luces y se nos acercaban sin que nos percatáramos de ello?
  • Por fin caímos en la cuenta de que habíamos visto a aquel sujeto días antes en el despacho del director del Tesoro.
  • Habíamos acabado esta operación, cuando se presentaron media docena de moros, sarnosos, desharrapados, armados con fusiles antiguos.
  • Desde que empezó la batalla, Don Dionisio Alcalá Galiano sabía que la habíamos de perder, porque aquella maldita virada en redondo.
  • Tratamos todos muy mal al compañero poeta, y yo principalmente, diciéndole que mirase de la que nos habíamos escapado y escarmentase.
  • Pagó por nosotros y salímonos del pueblo para el puerto, enfadados del término del ermitaño y de ver que no le habíamos podido quitar el dinero.
  • Habíamos llegado al período álgido del incendio, como decía Aparisi, y pronto, muy pronto, el que tuviera una peseta la enseñaría como cosa rara.
  • Al ver que nos habíamos dado cuenta de su espionaje, los hombres se abalanzaron sobre nosotros, y tras ellos diez o doce moros que estaban escondidos.
  • No habíamos andado tres leguas cuando alcanzamos a ver dos caballeros montados en soberbios alazanes, que viniendo tras nosotros se nos juntaron en poco tiempo.
  • Se discutió mucho aquella noche, para pasar el rato mientras llegaban noticias, sobre la legitimidad de esta costumbre bárbara que habíamos heredado de la Edad media.
  • Habíamos ido a residir en casa de la prima de mi amo, la cual era una señora, a quien el lector me permitirá describir con alguna prolijidad, por ser tipo que lo merece.
  • Desde la altura adonde habíamos subido se veían dos pueblecillos, uno que debía ser una aldea de pescadores, y el otro un pueblo de tierra adentro, rodeado de campos de labranza.
  • Reíanse de todo corazón los muchachos y el buen Arcipreste quedaba en sus glorias, logrando con los pies triunfos que ya su pluma no alcanzaba en los tiempos de prosa a que habíamos llegado.
  • Y no por falta de prisa, en verdad, que por no detenernos las habíamos dejado la mitad de lo que ellas se tenían dentro, y nos las comimos las más como se las traía hechas el cochino en la barriga.
  • Porque un día que habíamos comido razonablemente y estaba algo contento, contóme su hacienda y díjome ser de Castilla la Vieja, y que había dejado su tierra no más de por no quitar el bonete a un caballero su vecino.