Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "habla" aquí tienes una selección de 99 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra habla para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Habla el sol.
- Petra, habla.
- Se habla poco.
- Bien se habla.
- Habla, por Dios.
- Sí, todo, habla.
- ¿Don Víctor habla?
- Habla con sinceridad.
- No se habla con nadie.
- ¿Vetusta entera habla?
- ¿De quién habla usted?
- Habla, cuenta de tu vida.
- Usted no habla nunca así.
- Habla de un artículo mío.
- Jacinta se quedó sin habla.
- ¿Con quién habla ese hombre?
- En fin, no se habla más de eso.
- Habla a Niní y a mamá, y boda.
- Pues usted no habla mal ni poco.
- Habla del clericalismo de España.
- Habla del que tiene la culpa de esto.
- ¿Se me habla de extravíos del gusto?
- Y el habla de las dos me suena lo mismo.
- No habla más que de la salud la pobrecita.
- Benítez es enérgico, habla poco pero bien.
- No habla más que de políticos y de toreros.
- Esta boca, que no habla sin que me duela el alma.
- Habla de todo con tino, y no hace ningún disparate.
- Habla, hija, habla o yo veré lo que tengo que hacer.
- En tanto, el navío Rayo pasaba por babor y al habla.
- Pero, si usted no habla más claro, yo no sé si debo.
- Fuera de eso, es razonable y muy veraz en cuanto habla.
- Pero si me habla usted de esa manera, no podré seguir.
- Preguntó si estaba ya sin habla, y dijéronle que sí.
- Habla más alto, que con el ruido del órgano no se oye.
- Se habla de la tristeza española, y se habla con razón.
- Bésoos, señor, las manos, si el que me habla es caballero.
- ¿cómo se habla de estas cosas en una tertulia de señoras?
- Hombre gruñó el abad de Boán, usted poco habla, pero bueno.
- Cada uno habla lo que le parece, y gasta las guasas que quiere.
- Habla poco, y a lo mejor se descuelga diciendo cosas muy buenas.
- ¡Habla, habla así, se decía el clérigo, bendita sea tu boca!
- Cuando lo natural habla, los hombres se tienen que callar la boca.
- Forzaron los remeros, y no sin trabajo llegamos a ponernos al habla.
- Tenía que ser así, o todo lo que se habla de la Providencia es patraña.
- Veréis cómo habla de alguna buena tollina que les han dado a los tersos.
- El talle, la habla, los meneos, hasta en esa señal de la frente, que en V.
- Es como enamorarse de un tordo en jaula, si habla, y si calla, de un retrato.
- En los pueblos se habla mal del médico, del boticario, del cura, del alcalde.
- Tuve esta idea cuando estaba aquí sin habla, y al despertar me agarré a ella.
- Encontrar expresión amorosa en las miradas, sin necesidad de ponerse al habla.
- Pues sabe que en el mundo civilizado ya nadie habla de Dios ni para bien ni para mal.
- Por supuesto añadía, tiene que venir con la estaca de que habla el amigo Juan Pablo.
- Es el don de lágrimas, de que habla Santa Teresa, señora, respondía el arqueólogo.
- Apareció de nuevo la vieja con un farol y se puso al habla con los de fuera sin abrir.
- Ella se había tranquilizado y desde entonces admitía al habla aquel buque sospechoso.
- Para viajar se necesita educación, y viajando con españoles no se habla mal de España.
- Pues bien decía Glocester allí no se habla por hablar, ni lo primero que viene a la boca.
- Y Álvaro me contestó muy triste, ya sabes qué cara pone cuando habla así, me contestó.
- El hombre que no habla con mujeres se suele conocer en que habla mucho de la mujer en general.
- Que algunas veces, cuando por incidencia habla, mueve la pierna con la punta del pie apoyada en tierra.
- Al escribir esta carta se veía que Machín habla arrugado el papel y lo había mojado con sus lágrimas.
- Pero si una habla con otro, ya el de antes quiere arrimarse, por el aquel de la golosina que otro se lleva.
- Habla gordo, es insolente, trabaja poco, no admite riñas y aspira a ponerse en un pie de igualdad absurdo.
- ¡Claro, como criada con biberón! El caso es que es laboriosa, obediente, servicial, pero ¡habla tan poco.
- Usted misma no habla allí con la libertad y extensión que son precisas para entender todo lo que quiere decir.
- Escribe uno un libro, publica uno treinta artículos, y la crítica habla, los compañeros hacen sus comentarios.
- Se me ocurrió una idea, hace poco, cuando estaba sin habla, al punto que me entraba también la idea de mi muerte.
- ¡Déjate de disimulos, habla o te arranco yo las palabras! Petra le miró cara a cara, fingiendo humildad y miedo.
- La presentía desde mucho tiempo antes, pero habla llegado a dudar de ella en vista de la timidez de aquel niño grande.
- De algún tiempo acá todo cuanto ese chico habla es tan atinado, que podrían tenerlo por suyo los siete sabios de Grecia.
- Se va al matadero por las tardes, cuando degüellan, y en casa, dormido, habla de que si puso las banderillas a porta gayola.
- Se habla a jurisconsultos, a hombres de ciencia, señor mío, y hay que tentarse la ropa antes de subir a la cátedra sagrada.
- El español es el ser más charlatán que existe sobre la tierra, y cuando no tiene asunto de conversación, habla de sí mismo.
- Vives, a quien he citado antes y por quien tengo especial predilección, habla de las aceitunas de Andalucía y de las de Mallorca.
- En nuestros cafés se habla de cuanto cae bajo la ley de la palabra humana desde el gran día de Babel, en que Dios hizo las opiniones.
- Encontramos algunos barcos balleneros, con los que nos pusimos al habla, y nos indicaron la situación exacta en que nos encontrábamos.
- Y en vano se pedían más explicaciones, pues para la ciencia geográfica de la huerta todo el que no habla valenciano es de la churrería.
- Pero en último caso, si tan irritado estás, si tan ciego te ves, si no puedes atender a razones, ni a tu conciencia que bien claro te habla.
- Sin leerla, le diré que es magnífica, y un amigo mío periodista pondrá un sueltecito con aquello de que en los círculos literarios se habla mucho, etc.
- Ilusionarse con un caballerete porque tenga los ojos así o asado, porque tenga el bigotito de esta manera, el cuerpo derecho y el habla dengosa, es propio de hembras salvajes.
- Pero ahora se da el tono de una princesa y habla de su mamá, una tianga que cuando no le da un duro le chilla desde el patio y arma escándalo para que se entere toda la calle.
- Era imposible evitar que entre cuarenta o cincuenta mujeres hubiese dos o tres que se pusieran al habla, aprovechando cualquier coyuntura oportuna en las varias ocupaciones de la casa.
- CAPÍTULO II DONDE SE HABLA DEL VIEJO CÍNICO MIGUEL DE TELLAGORRI Algunas veces, cuando su madre enviaba por vino o por sidra a la taberna de Arcale a su hijo Martín, le solía decir.
- LIBRO SEGUNDO Andanzas y correrías CAPÍTULO PRIMERO EN EL QUE SE HABLA DE LOS PRELUDIOS DE LA ÚLTIMA GUERRA CARLISTA Hay hombres para quienes la vida es de una facilidad extraordinaria.
- Ilustración LIBRO SEXTO LA SHELE I HABLA EL MÉDICO VIEJO Unos días después de mi matrimonio, el médico viejo me encontró en la calle y me dijo con grandes extremos que fuera a su casa.
- La habla ética, la barba grande, que nunca se la cortaba por no gastar, y él decía que era tanto el asco que le daba ver la mano del barbero por su cara, que antes se dejaría matar que tal permitiese.
- ¡Usted nunca me habla de sí mismo! le decía Ana con tono de reconvención, una mañana de Agosto, en el parque, metiéndole una rosa de Alejandría, muy grande, muy olorosa, por la boca y por los ojos.
- Luego, como si el esfuerzo empleado en mostrar su herida y en decir aquellas pocas palabras fuera excesivo para su naturaleza debilitada, cerró los ojos y quedó sin habla ni movimiento por algún tiempo.
- Y aun así y todo decía un canónigo muy buen mozo, nuevo en Vetusta y en el oficio, pariente del ministro de Gracia y Justicia aun así y todo no se puede llevar en calma la imprudencia con que habla de todo.
- Lo que dices (con glacial estoicismo) es propio de una criatura llena de debilidades y de impurezas, en quien la razón se halla en estado embrionario, y que habla y obra siempre al impulso de las pasiones y del vicio.
- Hemos de sumar aún a estas causas y concausas de abatimiento las continuas y formidables plagas de langosta, que, desde hace siglos, caen sobre estas campiñas, como las de 1754, 55, 56 y 57, de que habla Bowles en su Introducción a la geografía física de España.
- Siguieron ambas bailando a lo largo de la sala, deslizándose sobre el ya pulimentado piso, como los patinadores sobre el hielo, y Fortunata, a quien le escarbaba en el interior lo que referente a ella habla dicho Mauricia la Dura, quiso aclarar un punto importante, diciéndole.
- Y luego, aunque se quede usted sólita en el baile, mucho cuidado con aceptar invitación de tantos pollos amables, porque si el señor sabe que se ha bailado, pone un hocico inaguantable y habla de un tal Otelo, y dispara un soneto en que le pone a una de pérfida, perjura e infiel, que no hay por dónde cogerla.
- Martín y Bautista, por ese sentimiento de fraternidad que se siente en las carreteras solitarias, quisieron acercarse al coche y ponerse al habla con el cochero, pero sin duda el cochero tenía razones para no querer compañía, porque, al notar que le seguían, puso los caballos al trote largo y luego los hizo galopar.
- Los de fuera y los de dentro trataban con respeto, casi con veneración, a la ilustre señora, que era como una figurita de nacimiento, menuda y agraciada, la cabellera con bastantes canas, aunque no tantas como la de Barbarita, las mejillas sonrosadas, la boca risueña, el habla tranquila y graciosa, y el vestido humildísimo.
- Señores, decía a gritos después de tomar café, cerca del gabinete del tresillo, si aquí se habla de las graves cuestiones de la inmortalidad del alma, que yo niego por supuesto, de la Providencia, que yo niego también, o toman ustedes la cosa a broma, a guasa, como dicen ustedes, o sólo se preocupan con el aspecto utilitario, egoísta, de la cuestión.
- Tendida en el lecho que había sido campo de donde brotaron tres vidas, llegó a faltarle el habla y las fuerzas, y cojida de la mano a la mano de su hombre, del padre de sus hijos, mirábale como el navegante, al ir a perderse en el mar sin orillas, mira al lejano promontorio, lengua de la tierra nativa, que se va desvaneciendo en la lontananza y junto al cielo.
- Una tarde fueron a comer a un bodegón de Triana, porque decía Juanito que era preciso conocer todo de cerca y codearse con aquel originalísimo pueblo, artista nato, poeta que parece pintar lo que habla, y que recibió del Cielo el don de una filosofía muy socorrida, que consiste en tomar todas las cosas por el lado humorístico, y así la vida, una vez convertida en broma, se hace más llevadera.