Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "hablarle" aquí tienes una selección de 39 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra hablarle para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Hablarle yo?
- Tengo que hablarle.
- Tenía que hablarle.
- ¿Hablarle de mí mismo?
- Mi señora quiere hablarle.
- No se vaya usted, tengo que hablarle.
- Pero mamá, podíamos hablarle al tío.
- Pero nunca había tenido el gusto de hablarle.
- Tiene que hablarle a usted de asuntos importantes.
- Al retirase, Moreno pudo hablarle un instante sin testigos.
- Y estaba dispuesto a hablarle, a preguntarle, a aconsejarle.
- Este señor tiene que hablarle contestó secamente el doctor.
- Sabía que le esperaban, que pretendían hablarle, pero fingía no notarlo.
- Sí, porque después se llena aquello de visitas y tengo que hablarle a solas.
- Al Marquesito había que hablarle de amor puro, por los motivos explicados antes.
- Si la encontrara era capaz hasta de hablarle y decirle algún amoroso atrevimiento.
- Miró a su amiga sin hablarle, y esta se le acercó sonriendo, como si quisiera decir.
- Nucha empezó a hablarle de algunas cosas indiferentes, y pasó sin transición a preguntarle.
- Empezó Ana a comprender mejor lo que el Magistral le quería decir al hablarle de actividad piadosa.
- Ese verano ardiente no vendría, ni siquiera le consentiría hablarle claro, insistir en sus pretensiones.
- Fortunata miraba con expresión de gratitud a su amiga, y cuando esta le cogía la mano, trataba de hablarle.
- En tono confidencial, que al lechuguino le supo a gloria, le fue diciendo, cuando pudo hablarle sin que los oyeran.
- Díjole la Delfina que deseaba hablarle, y él la invitó con toda la cortesía de que era capaz a pasar a su habitación.
- Pues nada, que la ministra esa quiere meter las narices, y ver a usted, y hablarle y decirle cosas que sin duda la marearán.
- ¡Por los clavos de Cristo! De Cristo tengo yo que hablarle a usted también, y de sus clavos, y de sus espinas y de la cruz.
- Cuando ella volvía a hablarle de aburrimiento, del dolor del hastío, de la estupidez del agua cayendo sin cesar, él repetía.
- Vi Ballester fue temprano, y a ella le faltó tiempo para hablarle de la visita de Maxi y de la historia que este le había llevado.
- Yo también vengo a hablarle a usted de lo que sé como sacerdote, pero la conciencia de quien me lo comunicó exige precisamente que yo dé este paso.
- Iba la Regenta al cuarto de su marido con ánimo de conversar, si estaba despierto, de hablarle de la misa del gallo, sentada a su lado, sobre el lecho.
- Había corrido mundo, tenía la deferencia de hablarle siempre en castellano, era entendido en hierbas medicinales, sin arrebatarle por esto sus clientes.
- Pero no se atrevió a hablarle ni a detenerla, por no turbar el silencio del dormitorio, iluminado por una luz tan débil que le faltaba poco para extinguirse.
- Pero aún no se había decidido a corresponder a su tuteo, y le plantaba siempre un usted como una casa, asegurando que le causaba rubor hablarle de otro modo.
- Al verle tan huraño, y que se escondía cuando entraba doña Silvia con su hija, creía que hablarle a este chico de mujeres era como mentarle al diablo la cruz.
- El Arcipreste se había acercado más al Provisor, y estirando el cuello, de puntillas, como pretendiendo, aunque en vano, hablarle al oído, había dicho después.
- Al Magistral mismo se atrevía la Regenta a hablarle con cierto mimo, con una confianza llena de palabras de sentido nuevo y convenido, con un estilo que podría llamarse humorismo piadoso.
- Al llegar Batiste á las inmediaciones de la taberna de Copa, un hombre apareció en el camino saliendo de una senda inmediata y marchó hacia él lentamente, dando á entender su deseo de hablarle.
- Quiso la dama hablarle, y no pudo decir una palabra, pues con todo su talento y práctica del mundo no acertaba con la clave de las ideas que ante aquel hombre, dada la situación de él, debía desarrollar.
- El primero cayó sobre Santa Cruz para hablarle de los préstamos al Tesoro que hacía con dinero suyo y ajeno, ganándose el ciento por ciento en pocos meses, y el segundo se metió de rondón en el cuarto del Delfín.
- Fué varias veces á Valencia á la casa del amo para hablarle de sus antepasados, de los derechos morales que tenía sobre aquellas tierras, á pedirle un poco de paciencia, afirmando con loca esperanza que él pagaría, y al fin el avaro acabó por no abrirle su puerta.