Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "hablaron" aquí tienes una selección de 47 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra hablaron para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Y hablaron.
- No hablaron más.
- Hablaron los dos largo rato.
- Luego hablaron de la guerra.
- Cuando mis padres me hablaron.
- Luego hablaron de otras cosas.
- Hablaron los tres en voz baja.
- Andrés y él hablaron de Lulú.
- Calladas, se hablaron mirándose.
- Un día hablaron también de Jacinta.
- La tía y el sobrino hablaron un instante.
- Le hablaron de colegios, pero los aborrecía.
- Luego, como era natural, hablaron de la guerra.
- Después hablaron de la procedencia del pitillo.
- Hablaron de la vida que hacían allí los señores.
- Hablaron aquellas señoritas como dos comadronas matriculadas.
- En casa de Páez también le hablaron del escándalo del teatro.
- III Aquella tarde hablaron la Regenta y el Magistral en el paseo.
- Me hablaron Santonja y don Tomás Capdepón, diputado por Orihuela.
- Dejaron esta cuestión y hablaron del recorrido que tenían que hacer.
- Le hablaron a Cracasch y éste se encogió de hombros y dijo que bueno.
- Hablaron los dos largo rato, hasta que se oyó la voz de doña Leonarda.
- Hablaron de empleos y de política, diciendo Maximiliano cosas muy buenas.
- Poco más hablaron las dos damas, y Guillermina volvió al lado de la visita.
- Luego hablaron de sus asuntos particulares junto á la puerta de la Catedral.
- Jacinta y Guillermina hablaron un momento con el médico, que se despidió luego.
- Me lo contó mi hermano Juan, que pasaba por la calle cuando él salía, y hablaron.
- Hablaron de los negocios del comercio, de los asuntos de Palacio, de muchas cosas más.
- Petra, mientras hablaron el Magistral y Ana, se había separado discretamente dos pasos.
- Luego echaron un cigarro, y hablaron algo del estado de la provincia, desflorando el asunto.
- Mientras lo tomaba, hablaron de las visitas que tía y sobrina hacían a la calle de Mira el Río.
- Hablaron con él y el hombre les confesó que había estado dispuesto a dispararles al ver que le perseguían.
- Los dos hermanos mayores almorzaron juntos, mas no hablaron ni palotada de política, por no chocar con doña Lupe.
- Hablaron los tres de la marcha de la guerra, y el chico contó una anécdota de Dorronsoro, que no dejaba de tener gracia.
- Durante todo el almuerzo hablaron del servicio, y a cada cosa que decían miraban a Maximiliano como impetrando su asentimiento.
- Unos carreteros de la vecindad le hablaron para compadecer su desgracia, invitándole á tomar algo, y él se apresuró á aceptar.
- Hablaron de la boda de Maximiliano y de los increíbles sucesos que después vinieron, diciendo Juan Pablo que su cuñadita era una buena pieza.
- Hablaron un buen rato en la entrada del mercadillo, sin fijarse en miradas maliciosas ni darse cuenta de los rudos encontronazos de la multitud.
- Hablaron del caballo, del cementerio, de la tristeza del día, de la necedad de aburrirse todos de común acuerdo, de lo inhabitable que era Vetusta.
- Por lo mismo Julián y Nucha se hablaron muy de quedo, mientras la señorita manejaba la aguja de crochet calcetando unos zapatitos que parecían bolsas.
- Un rato hablaron, y como ella se mostrase recelosa de que el marido de la difunta fuese por allá y armara un escándalo, el farmacéutico la tranquilizó diciéndole.
- Una tarde, tal vez creyendo que dormía la sobrinilla o sin recordar que estaba cerca, en el gabinete contiguo a su alcoba hablaron las dos hermanas de un asunto muy importante.
- Hablaron de la ida al convento, resolución que la tía de Maxi alabó mucho, esforzándose en sacar de su cabeza los conceptos más alambicados y los vocablos más requetefinos.
- CAPÍTULO IX CÓMO MARTÍN Y EL EXTRANJERO PASEARON DE NOCHE POR ESTELLA Y DE LO QUE HABLARON Pasaron por el portal de Santiago, entraron en la calle Mayor y preguntaron en la posada si había alojamiento.
- Gracias que la cuestión ocurrió cuando la niña tenía entre sus dedos el andante cantabile molto expresivo, que si llega a coincidir con el allegro agitato, ni Dios pesca una letra de lo que hija y madre hablaron.
- Sentáronse, y para preguntar quién era yo, no hablaron palabra, sino el uno miró a Matorrales, y abriendo la boca y empujando hacia mí el labio de abajo me señaló, a lo cual mi maestro de novicios satisfizo empuñando la barba y mirando hacia abajo.
- Hablaron luego del tema ordinario en aquellos días, de si salía o no salía la escuadra, y el marino se expresó largamente con estas palabras, cuya substancia guardo en la memoria, y que después con datos y noticias históricas he podido restablecer con la posible exactitud.