Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra hacerte

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra hacerte en el contexto de una oración.

Término hacerte: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "hacerte" aquí tienes una selección de 16 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra hacerte para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No empieces a hacerte cruces, hija.
  • , hijo, ¿pues qué mal puede hacerte?
  • Pero sólo me resta hacerte una advertencia.
  • Lo de ayer fué para hacerte un poquito de miedo.
  • Por eso tuve tanto gusto en hacerte rabiar con el teniente.
  • ¡si aquello fue una broma, un caprichito para hacerte rabiar.
  • Lo he sabido por mi propia razón, y vengo a compadecerte y a hacerte un gran bien.
  • Antes de que se me nuble la inteligencia por completo, tengo que hacerte dos encargos.
  • Tú también continuó estás algo tocado de ese afán de hacerte rico, aunque sea arruinando al mundo entero.
  • No vengo a hacerte daño, sino a anunciarte la buena nueva de la lección, porque estas pedradas que vienen de arriba sanan, curan y fortalecen.
  • Yo te quería coger por mi cuenta y hacerte confesar, porque diciéndole tú misma al Señor lo buena pieza que eres, el Señor te daría su gracia.
  • Vendiendo el huerto para hacerte dueño de Las Tres Rosas y casarte con esa chica, que, según tengo entendido, es buena persona, hubieras dado gusto a tu tío.
  • Pues bien, todo esto lo pagarías tú con la más negra ingratitud, con la ingratitud más criminal, si a la proposición que vamos a hacerte contestaras con una negativa.
  • Tú no puedes hacerte cargo de aquellas noches de luna en Cuba, de aquella bóveda de plata resplandeciente, de aquellos manglares que son jardines en medio de los espejos de la mar.
  • Siento en el alma causarte esta pena, pero tú que eres bueno, comprenderás mis deberes y los motivos de mi resolución y encontrarás otra mujer que no tenga mis obligaciones sagradas y que te pueda hacer más feliz que yo habría podido hacerte.
  • Puedes hacerte cargo de mi tormento, y de lo que yo sufriría teniendo que considerar y proteger, por escrúpulo de conciencia, a una mujer que no me inspira ningún afecto, ninguno, y que últimamente me inspiraba antipatía, porque Fortunata, créelo como el Evangelio, es de tal condición, que el hombre más enamorado no la resiste un mes.