Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "hacían" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra hacían para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Mi madre y la Iñure se hacían cruces.
- Pero los amigotes de Ozores ni esto hacían.
- Las olas entraban y hacían retemblarlo todo.
- Los otros lo hacían sin ningún inconveniente.
- ¡Si sabría él cómo se hacían los periódicos!
- Estas lo hacían por vanidad, a veces de mala gana.
- Los otros y ellas no hacían sino mirarme y callar.
- Hablaron de la vida que hacían allí los señores.
- Pero harto hacían ellos con salvarse a sí propios.
- Vivía de algunas caridades que le hacían los amigos.
- El resumen que hacían de ella en sus adentros era este.
- Primero, porque las sotanas en general no la hacían feliz.
- En la primera noche de tertulia se hacían los comentarios.
- Pero la verdad era que no le hacían impresión los hombres.
- Los socios antiguos no hacían caso, ni levantaban los ojos.
- Y habían ido juntos sin pensar ni uno ni otro lo que hacían.
- Las niñas, con Andresito, hacían planes para la próxima feria.
- Estas horas de siesta se le hacían a Hurtado pesadas, horribles.
- Unas y otras se han despedido y se hacían recomendaciones mutuas.
- Luego saltaron los dos al barco y oí el ruido que hacian al alejarse.
- Los dependientes, libres de vigilancia, hacían lo que les daba la gana.
- Estos se metían entre los reyezuelos y jefes de tribu y hacían negocio.
- Allí fue el ver cómo, con la fuerza que hacían, les sonaban los huesos.
- Estas cosas hacían gracia, y aquella noche las rieron más, para animarle.
- Las bromas groseras del valentón hacían rugir de risa á la concurrencia.
- También atormentaban al joven los elogios que sus amigos le hacían de ella.
- Era la pregunta que hacían las dos mujeres apenas entraba Juanito en la casa.
- La hacían cortar y probar como una maestra y coser o zurcir como una oficiala.
- En la sala vecina habían sonado unas pisadas que hacían temblar el pavimento.
- Dos navíos ingleses, también muy mal parados, hacían fuego sobre el Santa Ana.
- Toda la Diputación estaba conforme, y los que se oponían lo hacían fríamente.
- Las tres hacían esfuerzos para acallarle, ofreciéndole cuanto había que ofrecer.
- Quería investigar qué hacían las hermanas de la Caridad, si tenían o no vocación.
- En aquel círculo le hacían más caso que en el suyo, y se despachaba más a su gusto.
- Mary me miró, para ver, sin duda, el efecto que me hacían los exabruptos de su amiga.
- Suponía Maxi que todos hacían la observación de que no era él hombre para tal hembra.
- A veces se tenía que incomodar, porque le hacían observaciones estúpidas o socarronas.
- La industria de la seda iba arruinándose con la competencia que la hacían los franceses.
- Aquel miserable se había permitido asegurar cosas que hacían enrojecer al pobre Juanito.
- Si no había un milagro, se marchitaban, se pudrían, se hacían lodo como todo lo demás.
- Ya sabe usted que viraba mal, y que todas las maniobras se hacían en él muy difícilmente.
- El humo y los silbidos de la fábrica le hacían dirigir miradas recelosas al Campo del Sol.
- Don Frutos dijo que sí sería, pero que ni ordalías ni san ordalías le hacían a él batirse.
- Este y otros términos que se dicen a los niños les hacían reír cada vez que los pronunciaban.
- Los brazos de las butacas parecían puestos en jarras, los pies de las consolas hacían piruetas.
- Mientras lo tomaba, hablaron de las visitas que tía y sobrina hacían a la calle de Mira el Río.
- Mientras las dos señoras mayores cotorreaban dentro, Fortunata y Aurora lo hacían en el balcón.
- Catalina y la criada entraban por un sendero del jardín lleno de rosales y hacían ramos de flores.
- Estos escándalos indignaban á don Joaquín y le hacían mover su caña inexorable al día siguiente.
- De él colgaban muchos manojos de imágines, cruces y cuentas de perdones que hacían ruido de sonajas.
- Los bellacos, porque no se oyesen sus aullidos, cantaban todos juntos y hacían ruido con las prisiones.
- Joaquinito Orgaz comenzó a decir chistes flamencos que hacían mucha gracia a la Marquesa y a Edelmira.
- Sus besos hacían cosquillas a la niña, que soltaba repentinas carcajadas y se quedaba luego muy seria.
- Torquemada procuraba pacificar, y entre unos y otros molestaban mucho al enfermo con la bulla que hacían.
- Y nos colaríamos todos indicó la hermana de Moreno, gozosa, pues le hacían mucha gracia aquellas bromas.
- Al comedor llegaba la música que hacían en el salón las niñas de doña Manuela para entretener al tío.
- Al dar en la piedra, hacían un ruido desagradable, extraño, como de algo sin elasticidad, que se derrama.
- Varias veces me dijeron que fuera a ver los trabajos y excavaciones que se hacían en el pueblecito vecino.
- Cada uno de estos hurtos los amenizaba con carcajadas, explicaciones humorísticas que ya no hacían reír.
- En las acequias conmovíase la tersa lámina de cristal rojizo con chapuzones que hacían callar á las ranas.
- Aquellas águilas, según el señor Páez, hacían juego con otras dos bordadas en la alfombra de su despacho.
- Y se le habían pegado modismos pintorescos y expresiones groseras que a la mamá no le hacían maldita gracia.
- Pero que por ciertos servicios a la causa del Pretendiente, los superiores jerárquicos hacían la vista gorda.
- El negocio de los chinos lo hacían únicamente el capitán Zaldumbide, el médico y el portugués Silva Coelho.
- Abogados, procuradores, escribanos, comerciantes, industriales, empleados, propietarios, todos hacían lo mismo.
- Aquellos grandísimos puercos que adoraban gatos, puerros y cebollas, le hacían mucha gracia al orador sagrado.
- Muchachos cerriles que aspiraban á ser mancebos en las barberías de la ciudad hacían allí sus primeras armas.
- Lo mismo que hacen las parisienses más pervertidas, lo sabían y hacían las meretrices de Babilonia y de Cerbatana.
- Aquellos criados indiferentes, mudos, respetuosos, sin cariño, le hacían echar de menos la humanidad que compadece.
- Otros hacían alardes de desidia, de escepticismo, de cualquier cosa que fuera incompatible con el frac, según ellos.
- Dorotea, la vieja y la niña hacían sus labores al amor de la lumbre y Hurtado charlaba o miraba arder los sarmientos.
- Levantéme con grande dolor de mi alma, viendo que estaba en casa donde se brindaba a las tripas y no hacían la razón.
- Ellos eran los que las trabajaban, los que las hacían producir, los que dejaban poco á poco la vida sobre sus terrones.
- ¿Era quizás que el silencio y la paz de aquella vida hacían nacer y desarrollarse en ella la facultad del sentido común?
- Por el contrario, decía que todos eran muy buenos, muy caritativos, que hacían grandes limosnas y remediaban muchas miserias.
- Mas no era socio de la revoltosa Tertulia, porque las inclinaciones antidinásticas de Olózaga y Prim le hacían muy poca gracia.
- Estaban tan hechas a ser tratadas de aquel modo y habían domado fieras tan espantables, que ya las injurias no les hacían efecto.
- La huerta estremecíase de orgullo viendo cómo se perdía aquella riqueza y los herederos de don Salvador se hacían la santísima.
- El teatro no lo cataba sino el día de Pascua, y le hacían un trajecito nuevo cada año, el cual no se ponía más que los domingos.
- Y para atestiguarlo estaban también las amigas de la manía, que se hacían lenguas en su presencia de lo elegante que era el chico.
- Niñas de catorce años, con rostro de ángel, oían sin turbarse blasfemias y obscenidades que a veces las hacían reír como locas.
- El grosero materialismo, el asqueroso sensualismo, los cerdos de los establos de Epicuro y otras colectividades así hacían el gasto.
- Al pasar él junto á ellos, callaban, hacían esfuerzos para conservar su gravedad, aunque les brillaba en los ojos la alegre malicia.
- Los avanzados se contentaban con atacar al clero, contar chascarrillos escandalosos en que hacían principal papel curas y amas de cura.
- Las carcajadas del público enardecían a los borrachos, les hacían sonreír con orgullo, y los dos redoblaban sus saltos y contorsiones.
- Casi todos los años, en cierta época, se internaban tierra adentro y hacían una expedición de un par de meses para robar negros susús.
- Otras veces los libros piadosos la hacían caer en somnolencia melancólica o en una especie de marasmo intelectual que parecía estupidez.
- Tenía la tez iluminada y rojiza, como la piel de un cochinillo asado y unos lunares en el mentón que le hacían parecer una mujer barbuda.
- Porque no se oyese el ruido que hacían, todos a la par dábamos grandísimos gritos como que cantábamos y así expiraron en nuestras manos.
- Sus grandes conocimientos y práctica hábil en arboricultura y floricultura, le hacían árbitro de todos los parques y jardines del pueblo.
- Maxi le miraba con desdén, y el otro, viendo que sus cuchufletas no hacían el efecto de costumbre, púsose más serio y tomó por otros rumbos.
- Sonreían a la Marquesa, asestaban los gemelos a Edelmira y hacían señas al Marqués, y a Paco, que solían visitar aquel rincón comm il faut.
- Conociendo perfectamente su valer moral, admiraba en ella las virtudes que él no tenía y que según su criterio, tampoco le hacían mucha falta.
- En medio de estos dulcísimos ensueños de su alma arrebatada, sentía Maximiliano unos saetazos que le hacían volver sobresaltado a la realidad.
- Todo el empeño consistía en servir las piezas con la mayor presteza posible, correspondiendo así al estrago que hacían los proyectiles enemigos.
- Pero así como la lista civil le dolía lo mismo que si la pagase él entera, de las mangas y capirotes que hacían con sus bienes le importaba poco.
- Unos ojos que parecía que hacían gimnasia, obligados día y noche a las contorsiones místicas de una piedad maquinal, mitad postiza y falsificada.
- Iii De ocho a diez estaba el café completamente lleno, y los alientos, el vapor y el humo hacían un potaje atmosférico que indigestaba los pulmones.
- El capellán quería dejar bien puesto el pabellón de la Iglesia y pasar agradablemente las noches que se hacían eternas en Loreto, aun en primavera.
- Tenía Belén vara alta con las señoras, por su humildad y devoción y por la diligencia con que iba a contarles cuanto hacían y decían sus compañeras.