Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "harían" aquí tienes una selección de 16 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra harían para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Y quién duda que estas se harían respetar?
- La vida en común la harían constantemente allí.
- El entierro lo harían al día siguiente en Izarte.
- ¿Pero los cañones de éstos no le harían daño también?
- ¡Baste, no le déis con el palo! Que yo, según me trataban, creí de ellos que lo harían.
- Verdad que dos palabras de quien yo me sé me harían la persona más cuerda y más feliz de la tierra.
- Antes que el Príncipe viniera, habría un levantamiento general, y los carlistas harían el último esfuerzo.
- Figúrese usted el destrozo que harían esas piezas de 300 disparando sobre la escuadra enemiga dijo Malespina.
- Daban más valor a la dote y a los vestidos, y creían que las proporciones los novios aceptables harían lo mismo.
- Porque así se igualarían algo los dos consortes o harían más juego, y porque así la mirarían menos los extraños.
- Las niñas se harían las interesantes, comiendo poco para no parecer feas, y él mismo tragaría a disgusto creyendo que se burlaban de su modo de mascar.
- Pero en caso de que se pudieran hacer aquí esos barcos dije yo con viveza, conociendo la fuerza de mi argumento, los ingleses los harían también, y entonces las proporciones de la lucha serían las mismas.
- Se asomaba a las fétidas alcobas, daba vueltas sobre un tacón, palpaba las paredes, miraba debajo de las sillas, revolviendo los ojos con fiereza y haciendo unos aspavientos que harían reír grandemente si la compasión no lo impidiera.
- ¡Reírse de ellas! ¡Las muy cursis! Mejor harían en darse una vueltecita alrededor de ellas mismas, pues no es muy chic ir siempre a los bailes con el mismo dominó blanco, de modo que al entrar con la careta puesta, toda la pollería gritaba.
- Se trataba de defender en hermosos versos del siglo diez y siete a una señora que un su hermano quería descubrir y matar, y don Víctor juraba en quintillas que antes le harían a él tajadas que consentir, siendo como era caballero, atrocidad semejante.
- Después, Zaldumbide, al tenerlos en el barco, les hablaba, porque sabía algo del bantú y del mandigo, y les decía, en aquella infame algarabía negra, que les iba a llevar o un país en donde no harían más que tomar el sol y comer habichuelas con tocino.