Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra hayas

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra hayas en el contexto de una oración.

Término hayas: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "hayas" aquí tienes una selección de 22 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra hayas para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Allá te las hayas.
  • Pero me alegro de que hayas venido.
  • Pues alguna vez puede ser que la hayas visto.
  • Quizás hayas empezado a notar algún síntoma.
  • No es posible sino que hayas sido mozo de ciego.
  • ¿Qué derecho a matarte a ti porque se la hayas dado?
  • Y no creo que le hayas envenenado la sangre a tu mujer.
  • Aunque lo hayas oído, te sostengo que no pudo decir eso.
  • Bien está dicen ellos, pues di todo lo que sabes, y no hayas temor.
  • Porque hayas sido muy mala no vayas a creerte que Dios te niega su perdón.
  • Nos liberaremos, por medio de una sangría suelta, desde que hayas cumplido tu misión.
  • Y dime otra cosa, idiota, ¿qué tiene esa mona para que de este modo te hayas embrutecido por ella?
  • Pero lo que no tiene excusa es que te hayas vendido, que te hayas entregado como un pingajo de la calle.
  • Fíjate bien, hijo le decía y no te precipites, que una vez que hayas comprometido a una no debes dejarla.
  • Luego cruzábamos maizales y viñedos y salíamos más arriba, en el monte, a descampados pedregosos con helechos y hayas.
  • Agora quiero yo usar contigo de una liberalidad, y es que ambos comamos este racimo de uvas, y que hayas dél tanta parte como yo.
  • ¡Cuánto me alegro de que hayas tomado esa determinación! Anticipándome a tu deseo, te estaba yo preparando la ropa que has de llevar.
  • Por esta parte, en una calvera del monte, en donde hay como una plazuela formada por hayas dijo Martín deben tener centinelas los carlistas.
  • El viento silbaba entre los árboles, agitando las hojas rojizas de las hayas que aun quedaban en las ramas y las copas negruzcas de los pinos.
  • Quiero que allí me expliques, como si te fueras a morir, la verdad, nada más que la verdad de lo que hayas notado en ella, que puede serme favorable.
  • Yo te enseñaré a ser práctica, y cuando pruebes el ser práctica, te ha de parecer mentira que hayas hecho en tu vida tantísimas tonterías contrarias a la ley de la realidad.
  • Las hojas nuevas de las hayas comenzaban a verdear, el helecho lanzaba al aire sus enroscados tallos, los manzanos y los perales de las huertas ostentaban sus copas nevadas por la flor y se oían los cantos de las malvices y de los ruiseñores en las enramadas.