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Ejemplos de oraciones con la palabra héroe

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra héroe en el contexto de una oración.

Término héroe: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "héroe" aquí tienes una selección de 33 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra héroe para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Era un héroe.
  • Galiano es un héroe y un sabio.
  • Necesitaba un héroe y le encontró.
  • Pero además Paco veía en su Mesía un héroe.
  • Corrimos a sostenerlo, y el héroe cayó en mis brazos.
  • No hay que omitir que Perucho se condujo como un héroe.
  • Nada más que a ver decía el héroe con mirada suplicante.
  • Cuando volvieron al comedor, Nelet sacaba el héroe de la fiesta.
  • Era buen soldado del amor, héroe del placer, sabría morir en el campo de batalla.
  • El héroe dio un suspiro, a que contestó el poeta con otro suspiro más tempestuoso.
  • Doña Pepita le puso a Zalacaín delante de su hijo como un salvador, como un héroe.
  • Casose luego la mayor, llamada Benigna en memoria de su abuelito el héroe de Boteros.
  • Y el sencillo Juanito, olvidando lo de la borrachera, consideró a su hermano como un héroe.
  • El uniforme del héroe demostraba, sin ser viejo ni raído, algunos años de honroso servicio.
  • Le divertía y le convenía la inquina de Ronzal, gran propagandista de la leyenda de que era Mesía el héroe.
  • En la época de mi narración, la facha de este héroe de los mares era de lo más singular que puede imaginarse.
  • ¡Eso sería ya heroico! Y usted, puesto que permanece viudo, y viudo sin hijos, es que no tiene madera de héroe.
  • En muchos libros, en las primeras páginas en blanco, escribió el nombre de su héroe, y lo rodeó como a un sol de rayos.
  • Cuando Martín volvió triunfante, muerto de fatiga y con sus dos jabalíes, el pueblo entero le consideró como un héroe.
  • Pero no tengo que recordarla como mi tío Juan de Aguirre, ni como el héroe de Walter Scott, muerta, sino que la veo viva, a mi lado.
  • Bastaba verle para comprender que el empleo más difícil que podía darse a aquel resto glorioso de un héroe era el de cuidar chiquillos.
  • Quizá mi sino era morir asi, en el mar, de héroe, y que los chicos de mi pueblo hablaran de Shanti Andía como de un personaje de leyenda.
  • Petulancia, sentimentalismo, vanidad, tristeza, todo esto se fundía en mi alma, haciéndome creer unas veces que era un héroe y otras un desdichado.
  • VII HISTORIA DE LA VENANCIA LA escena bufa con Manolo el Chafandín hizo que en la casa de doña Leonarda se le considerara a Andrés como a un héroe.
  • En tanto, el héroe se consumía tristemente en Vejer viendo sus laureles apolillados y roídos de, y meditaba y discurría a todas horas sobre un tema importante, es decir.
  • Cuando Carlos supo que Martín estaba solamente herido en un brazo y que se paseaba vendado por el pueblo siendo el héroe, se sintió furioso, pero por si acaso, no se atrevió a salir a la calle.
  • La consternación de que yo estaba poseído desde que recibí en mis brazos al héroe del San Juan, no me impidió observar el terrible efecto causado en los ánimos de todos por aquella desgracia.
  • Probablemente Manolita no tendría ni la más remota idea de la existencia del héroe de Austerlitz, pero esto no era obstáculo para que la canción en boca de Tellagorri tuviese muchísima gracia.
  • Las mujeres, sabedoras de lo ocurrido gracias á la pasmosa rapidez con que en la huerta se transmiten las noticias, salían al camino para ver de cerca al bravo marido de Pepeta y compadecerle como á un héroe sacrificado por el interés de todos.
  • Pero allí estaba Batiste como centinela de su cosecha, desesperado héroe de la lucha por la vida, guardando á los suyos, que se agitaban sobre el campo extendiendo el riego, dispuesto á soltarle un escopetazo al primero que intentase echar la barrera restableciendo el curso legal del agua.
  • No estaba en Vetusta, no podía estar en aquel pobre rincón la realidad del sueño, el héroe del poema, que primero se había llamado Germán, después San Agustín, obispo de Hiponax, después Chateaubriand y después con cien nombres, todo grandeza, esplendor, dulzura delicada, rara y escogida.
  • Y junto a ellos el héroe de la fiesta, el colombaire, un mocetón despechugado, al aire los bíceps de hércules, limpiándose el sudor, girando como una peonza, haciendo toda clase de muecas y voceando la frase sacramental ¡ a pacte ! antes de soltar las alas que oprimía entre sus manos ¡Allá va.
  • Era una la de comerse las obleas, que con su provocativa blancura y encendido rojo le estaban convidando desde un bote de hojalata, y aun cuando sería más glorioso para nuestro héroe vencer el goloso capricho, la sinceridad obliga a declarar que alargó el dedo humedecido en saliva, y fue pescando una, dos, tres, hasta zamparse cuantas encerraba el bote.