Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "hijas" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra hijas para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Somos hijas suyas.
- Piensa en tus hijas.
- Hijas, que el rey se marcha.
- Pero mu rico, hijas, mu rico.
- ¿Me aguardabais, hijas mías.
- Trabajarían ella y sus hijas.
- No hay tal muerte, hijas mías.
- Sí, para juguete de tus hijas.
- Tenían cuatro hijas los Carraspique.
- A doña Casta y sus simpáticas hijas.
- Pues claro, hijas, ahí está la gracia.
- Tú no sabes lo que es vestir siete hijas.
- Doña Celestina y sus hijas fueron a verla.
- Doña Leonarda y sus hijas empezaron a gritar.
- Pero él escogía hijos e hijas de confesión.
- Eran las hijas, que se arrojaban en sus brazos.
- Son unas chicas hijas de una viuda pensionista.
- Marido y mujer, e hijos e hijas, mozos y mozas.
- ¡Cuatro hijas y dos ya monjas! Esto es absurdo.
- ¡Atrás, niñas! dijo doña Manuela a sus hijas.
- Dijo Guillermina a su amiga, es una de las hijas de Ido.
- Y de su renta vivía con mujer y cuatro hijas casaderas.
- Su mujer y cuatro hijas pensaban de muy distinta manera.
- La madre y las hijas llevaban trajes raídos y remendados.
- Las sobrinitas ocupaban los aposentos de las hijas ausentes.
- ¡Morir como un perro! ¡Y yo que tengo mujer y cuatro hijas!
- Creemos que el honor de las hijas del pueblo es cosa de juego.
- Este criterio ya lo aplicaba cuando vivían con ella sus hijas.
- Las hijas de Guimarán le llevaron en triunfo junto a su padre.
- Como que ella y Mauricia son hijas de la planchadora de la casa.
- Es un vampiro espiritual, que chupa la sangre de nuestras hijas.
- Siempre que pensaba en el porvenir de sus hijas se ponía triste.
- Jactábase doña Casta de haber educado muy bien a sus dos hijas.
- ¿Que los Misioneros podían más que él con sus hijas de confesión?
- Otra de las hijas del marqués de Casarredonda era duquesa de Gravelinas.
- Doña Leonarda no quería que sus hijas se trataran con aquella muchacha.
- Y don Francisco de Asís era un millonario que educaba muy bien a sus hijas.
- Eran las magistradas, una mamá y tres hijas, íntimas de las niñas de la casa.
- Y por fin, la madre y las hijas no pudieron resistir más y comenzaron a vestirse.
- Hasta que tienen quince o dieciséis años las hijas de mis primos no ven el mundo.
- Aquel día las hijas de confesión del Magistral le encontraron distraído, impaciente.
- Pero como no lo es, le recomiendo que tenga usted cuidado con sus hijos y con sus hijas.
- Y por darse tono, por decir que es íntima de la marquesa y de sus hijas, pasa por todo.
- A mis hijas hay que tratarlas como si fueran vírgenes, Julito, como si fueran vírgenes.
- No quiere usted derribar la iglesia, pero quería exclaustrar a las hijas de Carraspique.
- Sarrió tiene una mujer gruesa y tres hijas esbeltas, pálidas, de cabellera espléndida.
- Por allí cerca andaban las hijas, unas señoritingas siempre llenas de lazos y colorines.
- Me voy, hijas mías dijo con expresión melancólica, a pesar de su carita siempre alegre.
- Se sentirían humilladas, y no quiero que mis hijas se consideren inferiores a sus amigas.
- Estaba próxima a los cincuenta años, según confesión que varias veces hizo a sus hijas.
- No ha conseguido que sus hijas de confesión usen cilicios y otras invenciones diabólicas.
- De las tres hijas de los marqueses, dos, Pilar y Lola, se habían casado y vivían en Madrid.
- Villasús, según le dijeron a Andrés, era un autor dramático que tenía dos hijas coristas.
- Hijas de mi alma, Yo no puedo alterar mis obras ni hacer mangas y capirotes de mis propias leyes.
- Bien sabía la pobre lo que eran sus compañeras, hijas y hermanas de los enemigos de su familia.
- Se levantó a las doce y no quiso hablar con su mujer y sus hijas de la cena, de la dichosa cena.
- De las cuatro hijas de don Pompeyo dos se desmayaron en compañía de su madre al oír la noticia.
- Los escarpines, primero son pañizuelos, habiendo sido toallas, y antes camisas, hijas de sábanas.
- Ahora eran sus hijas las que perseguían á la pobre Roseta, como si la infeliz tuviese culpa alguna.
- Tenía una ballena por mujer y dos hijas del diablo, feas y necias, y de la vida, a pesar de sus caras.
- La mujer y las hijas del arruinado labrador fuéronse con unas vecinas á pasar la noche en sus barracas.
- En efecto, sus hijas se habían casado y nadie se las había devuelto quejándose de lesión enormísima.
- Las hijas del famoso Bonilla, importador de pañolería y después banquero y extractor de vinos, casaron.
- Era en el fondo un completo majadero, que había echado a perder a sus hijas por un estúpido romanticismo.
- Allí instalaba a las muchachas, hijas de familia, a las cuales, un mal paso dejaba en situación comprometida.
- La esposa que Barbarita proponía a su hijo era Jacinta, su prima, la tercera de las hijas de Gumersindo Arnaiz.
- Pero había otras, hijas de su propia inventiva filológica, de él sólo conocidas y en todo su valor apreciadas.
- De autonomía, como dicen los liberalotes, que nos dan una libertad parecida a la que gozan las hijas de Carraspique.
- ¡Qué cosas se os ocurren, hijas! Y además, tonta, ¿no ves que es casado, casado por mi religión y en mis altares?
- Aquella escasa vigilancia a que la Marquesa se creía obligada cuando sus hijas vivían con ella, había desaparecido.
- Primero fue doña Casta Moreno, viuda de Samaniego, con sus hijas, dos jóvenes muy bien educadas o que se lo creían ellas.
- ¡No me toques a las hijas del marqués! gritó la tía, poniéndose en pie y dejando caer el Werther sobre la raída alfombra.
- ¡Para hombres bonitos está el tiempo! Con que resignarse, hijas mías, que por ser cabras no ha de abandonaros vuestro pastor.
- Todas las hijas de Guimarán salieron al encuentro del Provisor, cuyo rostro relucía con una palidez que parecía sobrenatural.
- Le gusta estar siempre en la cocina hablando con las muchachas y con mis hijas, echando leña al fuego y murmurando contra mi mujer.
- Si ahora fuese la temporada de ópera, ni ella ni sus hijas podrían lucir las joyas que enorgullecían y admiraban al pobre Juanito.
- ¡Válgame Dios, y cómo se pierde una casa! ¡Tan bueno que era el pobre tío Barret ! ¡Si levantara la cabeza y viese á sus hijas!
- Las hijas, dos mujeres estúpidas y feas, comieron con avidez los pasteles que habían llevado los visitantes, sin hacer caso de nada.
- Vivía la viuda y las dos hijas en la calle del Fúcar, en una casa sórdida, de esas con patio de vecindad y galerías llenas de puertas.
- Bajarlo, hijas, bajarlo dijo desde el patio la Superiora, mirando hacia arriba y ya recobrada la serenidad con que daba siempre sus órdenes.
- Lo que la mujer y las hijas han hecho unas veces al sol, guardando las ovejas, y otras de noche, junto a los sarmientos humeantes de la cocina.
- Después de comer, la madre y las hijas sentáronse en el salón, y allí permanecieron más de una hora, silenciosas, hurañas y malhumoradas.
- Las hijas, una tras otra, fueron abandonando las familias que las habían recogido, trasladándose á Valencia para ganarse el pan como criadas.
- Una vez un enfermero le dió a Andrés un cuadernito encontrado entre papeles viejos que habían sacado del pabellón de las hijas de la Caridad.
- Las muchachas de las familias más distinguidas iban muy a menudo a hacer compañía a la pobre señora que se había quedado sin sus tres hijas.
- Mucho quería el labrador á su mujer, y hasta le perdonaba la tontería de haberle dado cuatro hijas y ningún hijo que le ayudase en sus tareas.
- Estos eran muy finos, muy galantes con las de su clase, pero si no tenían dote se casaban con las hijas de los americanos y de los pasiegos ricos.
- Lo primero, hijas mías decía con unción el expositor, es limpiar el intellectus de errores adquiridos en la infancia, de prejuicios y muletillas.
- Al salir Arizmendi con su mujer y sus hijas de misa, Cacochipi y su discípulo cayeron sobre ellos y les dieron un sin fin de apretones y de golpes.
- Olimpia era la menor de las hijas de Samaniego, y hubiera causado gran admiración en la época en que era de moda ser tísico, o al menos parecerlo.
- Don Manuel Pardo le veía gustoso acercarse a sus hijas, por ser el señorito de la Formoseda de muy limpio solar montañés, y no despreciable caudal.
- Los agravios se le revolvían en el seno, saliéndole a los labios en esa forma descomedida y grosera de las hijas del pueblo, cuando se ponen a reñir.
- Como son casi todas hijas y mujeres de marinos, el vivir mucho tiempo solas les ha dado decisión y energía, y las ha acostumbrado a no obedecer a nadie.
- Además, el fino trato de su mujer, la perpetua compañía de sus hijas suavizara ya las tradiciones rudas que por parte de los la Lage conservaba don Manuel.
- Salieron corriendo su mujer, enferma, y las cuatro hijas, gritando como locas, y se abrazaron á él, intentando arrancarle la escopeta, tirando del cañón con ambas manos.
- Las dos hijas estuvieron hasta los catorce años en un colegio y Rafaelito fue dedicado al estudio, pues doña Manuela v quería hacer de él una lumbrera médica como su padre.
- La conversación continuó así, con un lujo de detalles de esa avaricia campesina tan repugnante, y cuando llegaron a un arreglo definitivo, doña Celestina gritó a sus hijas.
- Cuando se había tratado de sus hijas, al notar algún síntoma de peligro, siempre había puesto con franqueza y maestría el oportuno remedio, sin escándalo, pero sin rodeos.
- El matrimonio fue al poco tiempo de realizado un motivo de satisfacción para don Juan, que aunque no odiaba a su hermana se alegraba de sus desgracias, hijas de la imprevisión.
- ¿A que mi señor don Fermín no aconseja a ningún padre que tenga cuatro hijas como cuatro soles, que las haga monjas una por una a todas, como si fueran los carneros de Panurgo?