Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra hombres

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra hombres en el contexto de una oración.

Término hombres: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "hombres" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra hombres para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡Qué hombres!
  • Ni para hombres.
  • Para los hombres.
  • Los hombres son así.
  • Así sois los hombres.
  • ¿Con cuántos hombres?
  • Pero en fin, los hombres.
  • Hombres, mujeres, niños.
  • Los hombres son muy malos.
  • ¡Qué capricho de hombres!
  • Mujer, son cosas de hombres.
  • Aunque vosotros los hombres.
  • Por no servir a los hombres.
  • ¿Y el decoro de los hombres?
  • Eran otros hombres aquéllos.
  • Aquéllos eran otros hombres.
  • Que entran hombres en la casa.
  • Este viejo es de esos hombres.
  • Las cosas son como los hombres.
  • Todos los hombres son lo mismo.
  • Ellos son hombres como nosotros.
  • Para todo lo demás, los hombres.
  • Pero los hombres estaban rendidos.
  • Cosas de hombres, que diría Tula.
  • Para mí hay dos clases de hombres.
  • Pero, ¿dónde están esos hombres?
  • Estos hombres sin duda le seguían.
  • Para las ocasiones son los hombres.
  • Así hablaba Obdulia con los hombres.
  • Yo siempre temo de los hombres, tío.
  • Estos hombres nos llevan secuestradas.
  • Aquí la etiqueta es para los hombres.
  • ¡nunca! ¡Bah! juramentos de hombres.
  • Los hombres gozan haciéndonos padecer.
  • Sobre todo en el trato con los hombres.
  • Has de ser mía ante Dios y los hombres.
  • ¿Qué querían de mí aquellos hombres?
  • Aunque de hombres la mataran a disgustos.
  • ¿Y aún dicen si los hombres se pierden?
  • Es usted uno de los hombres del porvenir.
  • ¿Es que en la huerta no quedaban hombres?
  • Los zánganos somos nosotros, los hombres.
  • Vamos a quitar los fusiles a estos hombres.
  • Al poco tiempo, aparecieron varios hombres.
  • Yo creo que los hombres no la oyen, Pepita.
  • Esos temores deben quedar para los hombres.
  • ¿Pero de qué crees que somos los hombres?
  • Estos hombres felices son muy impertinentes.
  • Pero la mayoría de los hombres son como yo.
  • Los hombres, las mujeres, el dinero, el vino.
  • Ella comprendía que no gustara a los hombres.
  • Los grandes hombres suelen pasar inadvertidos.
  • Eran hombres ocupados que tenían que madrugar.
  • Hay hombres que parecen cerrados como armarios.
  • Mire usted bien, ¿no será una fila de hombres?
  • Se visten como los hombres, con lanilla inglesa.
  • Los hombres iban al trabajo y a veces al casino.
  • ¡figúrate si estarían ciegos aquellos hombres!
  • Amor a todos los hombres y a todas las criaturas.
  • Aunque bien mirado, todos los hombres eran iguales.
  • ¡Cristo! ¡Y cómo arreglan las cosas los hombres!
  • Se veía en torno de ella un hormiguero de hombres.
  • Los hombres valían de mil pesetas hasta cinco mil.
  • Guardaba la borda un retén de unos veinte hombres.
  • ¿Por qué serán tan malos cristianos los hombres?
  • Es que los demás me parece que no son tales hombres.
  • De los dos hombres, uno era el amante de la comadrona.
  • Fuimos al Nun con una tropa de quince hombres armados.
  • Oyó el ruido de los pasos de los hombres en la acera.
  • Unos eran ya hombres y habían abrazado mejor carrera.
  • Así se pierden los hombres y se disuelven las familias.
  • ¡Qué hombres aquéllos! Tenían sus defectos, Juanito.
  • Entre los hombres acaso ninguno había de treinta años.
  • Dicen que eso es falso, que los hombres no andamos así.
  • Han andado por el pueblo excitados unos y otros hombres.
  • Los hombres, digo, los señoritos, somos unos miserables.
  • Enredos de los hombres para perder á las gentes de bien.
  • Los dos hombres y la mujer desaparecieron de la cubierta.
  • Uno de esos hombres águilas que se adelantan a su tiempo.
  • Sois los hombres los que habéis inventado toda esa farsa.
  • Nosotros los hombres no sabemos una palabra de esas cosas.
  • Yo no le conocía, pero hay que tratar mucho a los hombres.
  • Únicamente en los hombres había que buscar la vergüenza.
  • Extraña existencia la mía y la de los hombres andariegos.
  • ¡Yo misma! ¡he sido yo misma! ¡Así a todos los hombres!
  • De estos tres hombres, uno era grueso y con la barba negra.
  • Estos hombres se juntan en un ameno sitio llamado Congreso.
  • Al fin vivía de adornar hombres y era remendona de cuerpos.
  • Pero la verdad era que no le hacían impresión los hombres.
  • Eran de esos hombres que casi nunca han hablado con mujeres.
  • ¿No conviene usted conmigo en que los hombres son muy malos?
  • ¡Adiós! Y los dos hombres se despidieron como dos enemigos.
  • Esto que veo, ¿no prueba que todos los hombres son hermanos?
  • ¿Estos hombres quieren que Azorín les diga cuatro palabras?
  • Estos pobres hombres no la sacaban porque jamás la tuvieron.
  • Uno de los hombres que menos admiraba Plácido era Guttenberg.
  • Los hombres negros la habían cerrado, llevándose las llaves.
  • Las cosas de los hombres deben resolverlas los hombres mismos.
  • Pero así y todo, no los cambiaría yo por los hombres de hoy.
  • Para aquellos hombres, la moral era una cuestión de paralelo.