Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra horas

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra horas en el contexto de una oración.

Término horas: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "horas" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra horas para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡Dos horas!
  • A estas horas.
  • A estas horas?
  • Y a estas horas.
  • ¡Tres horas esperándote!
  • ¡Qué horas de ir a misa!
  • Hija mía ¿a estas horas?
  • Era tema para muchas horas.
  • Ana estaba muchas horas sola.
  • Veinticuatro horas hacía ya.
  • Volvió a las horas del culto.
  • No duermo más que cuatro horas.
  • Que es como se cuentan las horas.
  • A buenas horas nos entra la fineza.
  • Tiene los días, las horas contadas.
  • Por veinticuatro horas más o menos.
  • ¿Cómo pasan las horas de sus días?
  • Dos horas hace que está tan dormidito.
  • Está muy en orden, pero a estas horas.
  • No había fuego, ni eran aquellas horas.
  • ¿Te parece que estas son horas de venir?
  • ¡Que no fueran los minutos horas! Adiós.
  • Veinticuatro horas y después otras tantas.
  • Tal vez estaban juntos ya a aquellas horas.
  • Hace más de dos horas que estamos hablando.
  • ¡Quién sabe cómo estaría á tales horas.
  • En casa se rezan todas las horas canónicas.
  • Y tú, Rosa, estabas a esas horas despierta.
  • A tales horas nada malo podía hacer el viejo.
  • Pasamos las primeras horas de la noche alerta.
  • A estas horas no podía ser ningún madrileño.
  • Y de la confesión de dos horas o tres o cuatro.
  • ¡Si el tren saliese dos horas antes, menos mal!
  • Allí solía pasear Andrés en las horas de calor.
  • Este punto le debatió largas horas en la soledad.
  • Muchas horas he pasado yo mirando estos aguazales.
  • Pasamos así horas, inmóviles, en el mismo sitio.
  • Una caza prohibida, a tales horas, por la Regenta.
  • ¡Sus días deben de ser de cuarenta y ocho horas!
  • Salía a sus diligencias en coche simón por horas.
  • Que le manda a usted venir a estas horas a mi casa?
  • ¡Ángel de Dios!, hace dos horas que está rabiando.
  • Que pasa allí largas horas de la tarde y de la noche.
  • Las horas se nos pasaban entre las rocas, en un vuelo.
  • Andando bien llegarían a Cebre en tres horas escasas.
  • Andrés se pasaba horas y horas sacando cubos del pozo.
  • ¿Pero de qué demontres hablasteis dos horas seguidas?
  • Sus horas de rebelión nunca habían sido tan seguidas.
  • Jamás se le había visto quieto tantas horas seguidas.
  • Dio algunos paseos por la plaza, desierta a tales horas.
  • ¡A buenas horas y con sol! quería decir aquella mirada.
  • Dos horas después entró, trayendo un paquete en la mano.
  • Como tres horas largas estuvo doña Lupe fuera de su casa.
  • Acuéstate prontito, y duérmete de un tirón siete horas.
  • Algunos barcos emplearon muchas horas para hallarse fuera.
  • En tales horas no quería a nadie, no compadecía a nadie.
  • Y si había durado dos horas o no había durado dos horas.
  • Ana pasaba horas y más horas en la soledad de su caserón.
  • Ya la he visto pasar cuatro o cinco veces a distintas horas.
  • Hacía más de veinticuatro horas que llevábamos sin comer.
  • La dejaba sola horas y horas que a él le parecían minutos.
  • Mañana a estas horas estaré oyendo cantar el botijo e leche.
  • Y allí leyendo y papando moscas te pasabas las horas muertas.
  • Azorín y Sarrió han pasado unas horas en la ciudad sosegada.
  • A las tres horas de marcha apareció el pueblo en una hondonada.
  • Estas horas de siesta se le hacían a Hurtado pesadas, horribles.
  • Estoy seguro de que Ana está muerta de vergüenza a estas horas.
  • ¿De qué hablaban aquellos hombres durante tantas y tantas horas?
  • Dos o tres horas después de esto, Fortunata entraba en la botica.
  • En el rancho del sollado reñían a todas horas unos contra otros.
  • Únicamente a las horas de comer Andrés se reunía con su familia.
  • Hay horas en la vida, que parecen siglos por las mudanzas que traen.
  • Por horas, nada más que por horas, ¿por qué no empezaba por ella?
  • Ni Jacinta ni su esposo apreciaban bien el curso de las fugaces horas.
  • Isabel Cordero y Don Juan Prim expiraron con pocas horas de diferencia.
  • A estas horas no hay nadie por estos sitios, y el piso ya estará seco.
  • Este mismo, sin saber lo que hacía, le enteró de sus horas de salida.
  • Dos horas larguísimas tuvo que estar esperando con angustias de muerte.
  • Quintanar debe de haber mandado a estas horas sus padrinos a don Álvaro.
  • Ganando siete reales por once horas de trabajo, era una sedienta de ideal.
  • A tales horas estaba todo él blanco de sol, sin la menor mancha de sombra.
  • Pero estas veinticuatro horas eran de otra manera, se contaban por minutos.
  • Pasaban algunas horas, volvía a presentarse Trifón en casa del moribundo.
  • Aquellos almuerzos servidos a distintas horas molestaban mucho a doña Lupe.
  • Varias horas después de comer y de cenar bebía grandes cantidades de agua.
  • Y como se han acostumbrado a hacer su gusto, piden mediodía a catorce horas.
  • Y el mundo era plomizo, amarillento o negro según las horas, según los días.
  • Señor, Señor dice la vieja, ¿por qué pones ante mí la muerte a todas horas?
  • La había tomado yo tanto cariño, que a todas horas la tenía en el pensamiento.
  • Me quedaría contemplando horas y horas el pasar una nube o el correr una fuente.
  • Si gano con esto un par de horas, me pueden servir admirablemente para escaparme.
  • Las tías le permitían levantarse tarde, y gozaba con delicia de aquellas horas.
  • ¡Qué miserable soy en estas horas de desaliento! ¡Qué infamias estoy pensando!
  • El cuarto aquel estaba casi completamente a oscuras en las primeras horas del día.
  • Todos sabían que llegando el viejo con su ganado había un par de horas de asueto.
  • Estaba rendida y no veía las santas horas de dar con sus fatigadas carnes en la cama.
  • ¡En casa de las de Reoyos! ¿Y qué hacías tú tantas horas en casa de las de Reoyos?
  • Además, antes de tres horas debía estar camino del Montico con la escopeta al hombro.
  • (La anterior ha llegado en las primeras horas de la mañana, por el tren mixto.) Petrel.
  • Van a tomar por la calle de la Cabeza dijo Maxi, por donde no pasa un alma a estas horas.