Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra horror

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra horror en el contexto de una oración.

Término horror: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "horror" aquí tienes una selección de 47 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra horror para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡Qué horror!
  • ¡Qué horror!
  • Era un horror.
  • Es un horror de guapa.
  • La cocina causaba horror.
  • ¡Horror! Ni una palabra.
  • A dos cosas tenía horror.
  • Parece que te causo horror.
  • ¡Un marido que ronca! Horror.
  • En fin, hija, que era un horror.
  • ¡Qué horror! Era preciso evitarlo.
  • Como sombra de horror, calla y espera.
  • ¡Qué vida! ¡Qué horror! murmuró Lulú.
  • ¡Qué horror y qué sociedad! Otra víctima.
  • Hoy se tiene horror a lo que es rico y vistoso.
  • No puedo pintarte el horror que me causó lo que vi.
  • Cállese usted por Dios, que me da horror de oírla.
  • Tenía horror al movimiento, a la variedad, a la vida.
  • ¡Jesús, María y José!, ¡qué horror! exclamó mi ama.
  • ¡La cama es un horror! Muy buena para la alcaldesa de Palomares.
  • Hizo un gesto de repugnancia y horror al probar el bizcocho mojado.
  • Asomándose a ella, el vértigo y el horror se apoderaban de su alma.
  • ¡No faltaba más! ¡qué horror! ¡qué asco! ¡amores con un clérigo!
  • Me pidió limosna y le arrojé una moneda de cobre, diciéndole con horror.
  • Y casi al tiempo mismo advirtió otra cosa, que le cuajó la sangre de horror.
  • Vino la noche, y con ella aumentó la gravedad y el horror de nuestra situación.
  • Nunca llegué a acostumbrarme al espectáculo de miseria y de horror que ofrecían.
  • ¡Qué horror! exclamó don Víctor, que estaba presente, aunque no era de la Junta.
  • Tiempo hacía que Quintanar no leía a Kempis, ni pensaba ya en el infierno con horror.
  • Eran como los médicos que no se espantan ya de ningún horror patológico que vean entrar en las clínicas.
  • Fue un innovador estupendo, y esos versos extrannos causarían de seguro el horror de los viejos de su tiempo.
  • Tenía horror a las corrientes de aire, y no se creía seguro más que en medio de la campiña, que no tiene puertas.
  • Cuando las generaciones nuevas tratan de destruir los nombres antiguos, consagrados, se estremecen de horror los viejos.
  • Pero entonces se verían las piernas ¡qué horror!, los pantalones negros, el varón vergonzante que lleva debajo el cura.
  • Te digo que no me caso repitió la joven, sintiendo que se renovaba en su alma el horror al matrimonio con el chico de Rubín.
  • Celestina, la hija de Barinaga, era una beata ofidiana, confesaba con don Custodio y trataba a su padre como a un leproso que causa horror.
  • Volví la vista atontado y lancé una exclamación de horror al ver a un hombre que me tiraba de las orejas como si quisiera levantarme en el aire.
  • Pronto iba a ser de noche, y como Feijoo tenía horror a la oscuridad, su amiga encendió luz, que puso en la mesa de camilla, y cerró después las maderas.
  • ¡Ay, infeliz! Te compadezco, pienso con horror en las noches que pasarás cuando esta cama esté vacía y creas oír en las habitaciones los pasos de Juanito.
  • La humedad le daba horror, la tenía encogida, envuelta en un mantón, al lado de la chimenea monumental del comedor tétrico, horas y horas, de día y de noche.
  • ¡Qué horror! Por eso debes comprender, hombre linfático, que cuando se encuentra uno en el caso de morir o de matar, no puede uno andarse con tonterías ni con rezos.
  • Pues lo primero es no tener horror a la muerte, que es la puerta, estar siempre mirándola, y prepararse para salir por ella cuando llegue la hora feliz de la liberación.
  • Mas al ir á incendiar su antigua casa sintió una impresión de horror, como si tuviese ante él los cadáveres de todos sus antepasados, y arrojó los fósforos al suelo.
  • A veces se le escapaba la conciencia de su unidad, empezaba a verse repartida en mil, y el horror dominándola producía una reacción de energía suficiente a volverla a su yo, como a un puerto seguro.
  • Viéndose en el camino, á cierta distancia de la taberna, echó á correr, y cerca ya de su barraca arrojó en una acequia el pesado taburete, mirando con horror las manchas negruzcas de la sangre ya seca.
  • La inmensa tristeza, el horror infinito de la ingratitud del hombre matando a Dios, absurdo de maldad, los sintió Fortunato en aquel momento con desconsuelo inefable, como si un universo de dolor pesara sobre su corazón.
  • Y el pobre muchacho, siguiendo la corriente de la lógica, pensaba con horror si todas las señoras que allí estaban cargadas de flores y joyas, exhibiendo sus sonrisas de mujer feliz, habrían tenido que pedir prestado como su madre.