Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "horrores" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra horrores para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Se contaban horrores.
- Se contaban de él horrores.
- Hicimos verdaderos horrores.
- Decía habitualmente horrores.
- Y pasaban por su memoria mil horrores.
- Porque el padre Pintado le contó a Nicolás horrores de ti.
- Estas desgraciadas que me envían la carta me dicen horrores.
- Mi tía añadió el clérigo, me ha contado los horrores de esta noche.
- El venerable era un viejo pirata griego, cuya historia era una serie de horrores.
- Pero en la villa, dominada por gentes que protegía Trampeta, se contaban horrores de los Pazos.
- Pero la criada, fingiendo creer los motivos que alegaba su ama para ocultar la devoción, sospechaba horrores.
- Este danzante tuvo la culpa de que yo me pusiera aquella noche como me puse y de que te contara aquellos horrores.
- Todos aquellos desharrapados que debían ser bohemios, amigos de Villasús, habían hecho horrores con el cadáver.
- No pudo contenerse, y como si despertase a un durmiente para librarle de los fingidos horrores de angustiosa pesadilla, le dijo.
- Ver cómo se altera, cómo palidece y se asusta oyendo referir los horrores del combate, y luego mirar con desdén a todos los que digan.
- La conciencia había visto, como a la luz de un fogonazo, horrores de vergüenza, de castigo, el espejo de la propia miseria, el reflejo del cieno triste que se lleva en el alma.
- Estas razones no convencían a Barbarita, que seguía con toda el alma fija en los peligros y escollos de la Babilonia parisiense, porque había oído contar horrores de lo que allí pasaba.
- Más que guerrero, aparentaba ser hombre de estudio, y su frente, que sin duda encerraba altos y delicados pensamientos, no parecía la más propia para arrostrar los horrores de una batalla.
- Ellos dos y los otros, Casares, Aracil y el director de El Masón Ilustrado, tomaron la casa de Villasús como terreno conquistado e hicieron una porción de horrores con una mala intención canallesca.