Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra hubiéramos

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra hubiéramos en el contexto de una oración.

Término hubiéramos: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "hubiéramos" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra hubiéramos para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Y si hubiéramos reñido.
  • Hubiéramos sido buenos amigos.
  • ¿Te parece bien que hubiéramos pasado por cobardes?
  • Todos hubiéramos querido apoderarnos de aquellas riquezas.
  • Si el juicio hubiera sido como los ordinarios, quizá hubiéramos quedado libres.
  • No se podían hacer expediciones tan frecuentes como nosotros hubiéramos querido.
  • Mi destino me ligaba a ella, y hubiéramos sido felices, sí, felices, créalo usted.
  • Zelayeta y yo, creo que hubiéramos vuelto a Lúzaro con mucho gusto, pero nada dijimos.
  • Hubiéramos preferido ir, como los chicos del muelle, a pescar con algún viejo marinero.
  • Hubiéramos podido bajar desde allá al mar por una de las cadenas que sujetaban el pontón.
  • Claro, yo habría llevado uno o dos buenos médicos y quién sabe, quién sabe si le hubiéramos salvado.
  • De eso estoy bien seguro, y tengo datos para asegurar que con la maniobra a babor, hubiéramos salido victoriosos.
  • Proponiéndole volver no le hubiéramos convencido, y, tácitamente, los dos más reacios nos decidimos a obedecerle.
  • Alcalá Galiano mandaba la maniobra y la artillería como si hubiéramos estado haciendo el saludo frente a una plaza.
  • Pues aunque hubiéramos vencido al último, estando armados como estábamos y ellos no, hubiese sido a costa de mucha gente.
  • Por mi gusto nos hubiéramos quedado a vivir en aquella casa inmensa, con dos torres de piedra parda y soportales con columnas.
  • Pero, tontín, si no es por él, no hubiéramos tenido con qué enterrarle dijo Fortunata saliendo a la defensa de su propio verdugo.
  • Por gusto, hubiéramos comenzado a marchar inmediatamente, pero nos retenía la esperanza de encontrar el bote visto el día anterior por Allen.
  • Como su carácter era algo arrebatado y su genio vivo, daba las órdenes gritando y con tanto coraje, que si no las obedeciéramos porque era nuestro deber, las hubiéramos obedecido por miedo.