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Ejemplos de oraciones con la palabra humor

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra humor en el contexto de una oración.

Término humor: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "humor" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra humor para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • De mal humor.
  • Estaba de mal humor.
  • Su humor es desigual.
  • Aparentaba buen humor.
  • Primero era su mal humor.
  • Su mal humor fue en aumento.
  • Se acostó de muy mal humor.
  • Un mal humor de color de pez.
  • Y no conté con mi mal humor.
  • Es un libro que quita el humor.
  • Parecía que estaba de muy mal humor.
  • Había sido un arranque de mal humor.
  • Don Álvaro no fingía su buen humor.
  • Don ¿Qué se conoce que tengo buen humor?
  • Cree que tu pobre marido iba de muy mal humor.
  • ¿qué le hemos de hacer si tienen buen humor?
  • Sentía el humor más apropósito para el caso.
  • El capitán era una especie de oso de mal humor.
  • Joaquinito, fingiendo mal buen humor, preguntó.
  • Vaya Ballester dijo Fortunata con malísimo humor.
  • Gruñó el Pituso frotándose con mal humor los ojos.
  • Cuando ocurre esto, es que estoy de mal humor, Pepita.
  • Sí, pero el buen humor del Magistral se había nublado.
  • Venga acá dijo Jacinta con mal humor, saliendo otra vez.
  • Aquel idiota de don Robustiano le había puesto de mal humor.
  • ¿volvería pie atrás, desafiaría el mal humor de su madre?
  • Era proverbial el ingenioso buen humor de los señores socios.
  • Pues anda dijo doña Lupe, que aquel día estaba de buen humor.
  • Y resulta que al mal humor que tenía antes se añade este otro.
  • El señor de la Lage, tan bueno, y con el humor aquél de siempre.
  • Su buen humor había desaparecido junio con los colores de su cara.
  • Con todo, estaba de buen humor, gracias a la compañía de Perucho.
  • Sobre eso ya sabes cuáles son mis ideas replicó él de buen humor.
  • Pues ayer tarde, cuando se retiró, ¡iba con una cara de mal humor.
  • Vi Estuvo con un humor de mil diablos todo el Jueves y Viernes Santo.
  • Mostró aquellos días gran cordialidad y humor excelente y campechano.
  • Estas cosas ponían a Fortunata de mal humor, y su encogimiento crecía.
  • Le salió al paso una muchacha redondita, muy bonita y de muy mal humor.
  • El conserje había adquirido un humor de alcaide de presidio en este trato.
  • La imposibilidad de salir de casa le pone de un humor de doscientos mil diablos.
  • Bobadas de mamá dijo Paco del mal humor apareciendo por un extremo de la galería.
  • Mas su vena inagotable no tardó en sugerirle nuevas ideas, y contestó con mal humor.
  • ¡Buenas noches, buenas noches! dijo el Magistral con tono de mal humor, casi con ira.
  • Tal día y a tal hora Juan había recibido una carta, que le había puesto de mal humor.
  • A Andrés, sólo tener que ponerse la camisa planchada, le dejó de un humor endiablado.
  • Repuso Barbarita con humor festivo, y se separó de ellas para ir presurosa a la iglesia.
  • Esto y el ver allí a la de Páez, su más fiel devota, agravó el mal humor del Vicario.
  • Disimulaba mal su impaciencia, su mal humor, tal vez no pretendía siquiera disimularlos.
  • Y la sopa se enfriaba, y al fin aparecía Visitación, sofocada, distraída, de mal humor.
  • Aumentaba su mal humor con la conciencia de que estaba pasando un cuarto de hora de rebelión.
  • Mis baladronadas hicieron gracia a la vieja, y me dio mil golosinas para quitarme el mal humor.
  • La primera ama donde sirvió la Venancia era una mujer caprichosa y loca, de un humor endiablado.
  • Este, después de almorzar, sintiose amagado de la jaqueca y se echó de muy mal humor en su cama.
  • Entremos aquí dijo Mary, que, después de las lágrimas, había quedado sonriente y de buen humor.
  • La del campo indicó Ballester con mal humor, discurriendo que maldita la falta que hacía Maxi allí.
  • Retiráronse de muy buen humor a la fonda, y al llegar a ella vieron que en el comedor había mucha gente.
  • ¡Qué habían de quedar! No había más que ver el mal humor con que don Juan salió de su turbada digestión.
  • ¡Qué mal humor se le va poniendo a usted, don Andrés! Cuando sea usted viejo no va a haber quien le aguante.
  • ¡Oiga usted, mal clérigo! exclamó Quintanar, que estaba de muy buen humor y empezaba a sentirse rejuvenecido.
  • A veces le faltaba el humor y tenía esos silencios llenos de pensamientos de las chicas inquietas y neuróticas.
  • Hacía esfuerzos por aparentar rudeza y mal humor, como si se presentase arrastrado por el deber y no por el cariño.
  • Esta parte ridícula, según él, de su empeño, ponía furioso unas veces al gentil Mesía y otras de muy buen humor.
  • Si lo tuviera malo y pensara mal, creería que a usted le pesa de mi buen humor, a juzgar por el tono con que lo dice.
  • La prisión en que tan a disgusto estaba volvíale pronto a su mal humor y poniéndose muy regañón decía a su mujer.
  • Tu don Fermín es un botarate, hija mía, y perdona contestó Quintanar de mal humor, mientras se mudaba los calcetines.
  • Don Pedro, de humor algo fosco y con las facciones hinchadas por el insomnio, quiso a toda costa saber si había peligro.
  • Estas manías iban de mal en peor, poniendo a doña Lupe de un humor acerbísimo y haciéndole presagiar alguna desgracia.
  • Recobró parte de sus fuerzas, algo del buen humor, y las presunciones de próxima muerte se desvanecieron en su espíritu.
  • Entonces la sacaban de sus éxtasis naturalistas una atención delicada de Mesía o una salida de buen humor intempestivo de Quintanar.
  • Por desahogar el mal humor, por emplear en algo aquella fuerza que sentía en sus músculos, en su alma ociosa, molesta como un hormigueo.
  • Una tarde entró De Pas en el confesonario con tan mal humor, que Celedonio el monaguillo le vio cerrar la celosía con un golpe violento.
  • Y entre Kempis y la Regenta, y el calor que empezaba a molestarle, y la prohibición de los baños le quitaron el humor al digno magistrado.
  • Un periódico liberal del pueblo, El Alerta, publicaba una tras otra estas dos gacetillas, que pusieron a don Fermín de un humor endiablado.
  • Relativamente decía el Marqués que con la gota que le empezaba a molestar iba echando una moralidad severa y un humor negro como un carbón.
  • Mientras tanto, las cestas de Nelet y Visanteta se llenaban hasta los bordes, y en el rostro de los dos criados iba marcándose el gesto de mal humor.
  • A ver si encuentra usted para Andrés algún trabajo en que tenga que salir poco de casa, porque haciendo visitas está siempre de un humor malísimo.
  • Al entrar en la casa, halló a doña Lupe muy incomodada con Papitos, sobre cuya inocente cabeza descargaba el mal humor que la noche en vela le produjo.
  • Encontró a su tía en el cuarto de la comandanta en un estado verdaderamente aflictivo, ojerosa, con la cabeza pesada y un humor poco dispuesto a las bromas.
  • Gente de pura sangre valenciana, que vivía estrechamente con el producto de sus pequeñas industrias, pero a la que nunca faltaba humor para inventar fiestas.
  • En Vetusta el buen humor consiste en soltarse pullas y frescas todo el año, como en perpetuo Carnaval, y el que se enfada desentona y se le tiene por mal educado.
  • Al sentir la molestia del vestir volviole el mal humor, y trajéronle un espejo para que se mirara, a ver si el amor propio y la presunción acallaban su displicencia.
  • Pero no de hacerlo con ánimo sereno, con el hermoso desdén del peligro, con el buen humor heroico que sólo cabe en personas de rica y roja sangre y firmes músculos.
  • Cuando despertó se sintió anegada en sudor frío y tuvo asco de su propio cuerpo y aprensión de que su lecho olía como el fétido humor de los hisopos de la pesadilla.
  • Preocupado y de peor humor a cada instante, torcía el gesto cuando algún cura entraba en su despacho frotándose las manos de gusto, a noticiarle adhesiones, caza de votos.
  • La más hermosa de la provincia, como había sido siempre, pero además ahora suya, completamente suya, y de un humor nuevo, alegre, activo, como el que Dios le había otorgado a él.
  • Rubín siguió toda la noche afectando mal humor, una severidad torva, el malestar de la persona a quien ponen un puñal al pecho para que consume un acto contrario a sus convicciones.
  • Lo que más la irritaba era que el tunante, después de lo que había dicho, tuviera todavía humor de bromas y pusiera aquella cara de pillín, como si se tratara de una cosa de juego.
  • Esta sangre, tibio y perezoso humor que hoy apenas presta escasa animación a mi caduco organismo, se enardece, se agita, circula, bulle, corre y palpita en mis venas con acelerada pulsación.
  • ¡Oh! como él llegara a vencer por completo, y así lo esperaba, ya le pagaría ella aquellos desdenes caprichosos, aquellos cambios de humor, y aquella humillación de posponerle a un carca.
  • Don Fermín, recordando de repente su mal humor, sus contratiempos del día, se puso en pie y encarándose con el párroco que también se levantó como si fueran a atacarle dijo con voz áspera.
  • Fue a la catedral, pero no pudo parar allí y a las nueve y media ya estaba en medio de la carretera de Santianes o del Vivero paseándola a lo ancho, agitado, pálido, de un humor de mil diablos.
  • Todos somos unos dijo alguna vez el gordo en las expansiones de su humor festivo, inclinado a las sinceridades democráticas, tú por tu madre y yo por mi abuela, somos Trujillos netos, de patente.
  • Desde la aparición de don Álvaro en la plaza, el humor de Ana había cambiado, pasando de la aridez y el hastío negro y frío, a una región de luz y calor que bañaban y penetraban todas las cosas.
  • El mismo Don Evaristo Feijoo le siguió de mal humor, diciéndole con desabrimiento que no le gustaban los cafés de piano, y que el género y la sociedad no debían ser de lo mejor en aquellas alturas.
  • Estas y otras reflexiones análogas pusieron a Mesía de mal humor y airado contra el Magistral, cuya influencia en Vetusta, especialmente sobre el sexo débil y devoto, le molestaba mucho tiempo hacía.
  • Estaba con dos varas de gaznate más del que tenía cuando entré en los amores, a puro estirarme para ver, gran compañero del sacristán y monacillo y muy bien recibido del vicario, que era hombre de humor.
  • Entráronle alarmas, como las de los peores días pasados, y se puso de un humor vidrioso no acertando a determinar si aquello de la lógica era una crisis favorable, o por el contrario, traería nuevas complicaciones.
  • Al ver que Ana había mentido, que estaba buena y había buscado un embuste para no acudir a su cita, el mal humor de Don Fermín rayó en ira y necesitó toda la fuerza de la costumbre para contenerse y seguir sonriente.
  • Hola, hola, hipógrifo violento que corriste parejas con el viento dijo don Víctor, que manifestaba a menudo su buen humor recitando versos del Príncipe de nuestros ingenios o de algún otro de los astros de primera magnitud.
  • Sí, señor, comprendo perfectamente contesté a ver si se callaba, pues ni tenía humor de oírle, ni los violentos balances del buque, anunciando un gran peligro, disponían el ánimo a disertar sobre el engrandecimiento de la marina.