Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "hurtado" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra hurtado para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Dijo Hurtado.
- Hurtado aceptó.
- Preguntó Hurtado.
- Le preguntaba Hurtado.
- A Hurtado le sorprendía.
- Hurtado se hizo el dormido.
- Le preguntó Aracil a Hurtado.
- A Hurtado no le gustó la casa.
- Le preguntó el juez a Hurtado.
- Luego Hurtado recorrió la casa.
- Le preguntaba Dorotea a Hurtado.
- A Hurtado le pareció grandísimo.
- Esto es una ridiculez dijo Hurtado.
- Andrés Hurtado y su familia 21 IV.
- Bueno, yo me voy a casa dijo Hurtado.
- Hurtado tuvo una verdadera decepción.
- De pronto, el médico llamó a Hurtado.
- Andrés Hurtado trataba a pocas mujeres.
- Hurtado le hizo una sangría en el brazo.
- Andrés Hurtado comienza la carrera 9 II.
- Hurtado se marchó a casa mal impresionado.
- A Hurtado no le parecía bien este egoísmo.
- Hurtado le replicó varias veces bruscamente.
- Aracil, su amigo y Hurtado se sentaron juntos.
- La familia de Hurtado estaba bien relacionada.
- Hurtado se despidió de la madre y de la hija.
- Una vez Hurtado decidió no volver más por allá.
- Aracil, Montaner y Hurtado decidieron presentarse.
- En el examen, Aracil y Hurtado salieron aprobados.
- A Hurtado estos rasgos de cinismo no le agradaban.
- A satisfacer la fama que me habéis hurtado vengo.
- Alguna que otra vez fué Hurtado a verle a su casa.
- Fermín se acercó a saludar efusivamente a Hurtado.
- El padre de Hurtado creía en la victoria española.
- Julio llevaba la duda a los romanticismos de Hurtado.
- La familia de Hurtado las conocía por las del Moñete.
- Aquel curso, Hurtado intimó bastante con Julio Aracil.
- No se puede esperar dijo Hurtado dirigiéndose a la madre.
- Al cabo de un mes de nuevo régimen, Hurtado estaba mejor.
- Hurtado era entusiasta de Espronceda, Montaner de Zorrilla.
- Tenía Hurtado dos amigos a quienes veía de tarde en tarde.
- Aracil invitó a Montaner y a Hurtado a que le acompañaran.
- Lulú se turbó un poco al ver a Hurtado, cosa rara en ella.
- Pero cuando le cogía a Hurtado por su cuenta, se desbordaba.
- Hurtado era republicano, Montaner defensor de la familia real.
- Hurtado fué a ver a su tío Iturrioz para que le recomendara.
- Andrés Hurtado no manifestaba más sensibilidad que los otros.
- Andrés Hurtado pudo comprobarlo al comenzar a estudiar Medicina.
- Sin embargo, esto no le dejó a Hurtado completamente satisfecho.
- Estas horas de siesta se le hacían a Hurtado pesadas, horribles.
- ¡Qué tía guarra! A Hurtado le asombraba la mordacidad de Lulú.
- Las primeras palabras entre Montaner y Hurtado fueron poco amables.
- Andrés Hurtado los primeros días de clase no salía de su asombro.
- Hurtado conocía a toda la vecindad y era muy complaciente con ella.
- A pesar de su divergencia, don Blas no le era antipático a Hurtado.
- II UNA CACHUPINADA ANTES de Carnaval, Julio Aracil le dijo a Hurtado.
- Hurtado comprendió que aquel no era su centro y dejó de ir por allí.
- De la Universidad, Montaner, Aracil y Hurtado marcharon hacia el centro.
- Hurtado le agradeció la simpatía y se hizo amigo del viejo estudiante.
- Un mes, Hurtado visitaría la parte derecha, y al siguiente la izquierda.
- Muchas veces a Hurtado le parecía Alcolea una ciudad en estado de sitio.
- Lulú demostró a Hurtado que tenía gracia, picardía e ingenio de sobra.
- Aracil, Montaner y Hurtado visitaron una sala de mujeres de San Juan de Dios.
- Julio era un año o año y medio más viejo que Hurtado y parecía más hombre.
- Pronto pudo ver el médico de la sala la poca afición de Hurtado por la carrera.
- A Hurtado, que no le preocupaba la música, estas conversaciones le impacientaban.
- Al bajar a la prendería Hurtado y el juez, la mujer del tío Garrota había muerto.
- Hurtado era partidario de los escritores naturalistas, que a Montaner no le gustaban.
- ¡Canalla! ¡Idiota! exclamó Hurtado, acercándose al médico con el puño levantado.
- Llegó a confesar a Hurtado, que le molestaba pasear con gente de más estatura que él.
- I DE VIAJE UNOS días después nombraban a Hurtado médico titular de Alcolea del Campo.
- Los condiscípulos, a quien asombraban estos buceamientos de Andrés Hurtado, le decían.
- El domingo de Carnaval, después de salir de guardia del hospital, fué Hurtado al baile.
- Hurtado pasaba las mañanas en la Biblioteca Nacional, y por las tardes y noches paseaba.
- I ANDRÉS HURTADO COMIENZA LA CARRERA SERÍAN las diez de la mañana de un día de octubre.
- Lamela le tomó a Hurtado por confidente y le contó sus amores con toda clase de detalles.
- La visita en San Juan de Dios fué un nuevo motivo de depresión y melancolía para Hurtado.
- III FERMÍN IBARRA UNOS días después, Hurtado se encontró en la calle con Fermín Ibarra.
- ¡Hola, chico! Hurtado se volvió y se encontró con su compañero de Instituto Julio Aracil.
- Hurtado era enemigo de la burguesía, Montaner partidario de la clase rica y de la aristocracia.
- El primer rozamiento que tuvieron Hurtado y él fué por haber ido Sánchez a una corrida de Baeza.
- Después de muerta, don Pedro Hurtado hacía el honor a la difunta de reconocer sus grandes virtudes.
- VII ARACIL Y MONTANER ARACIL, Montaner y Hurtado concluyeron felizmente su primer curso de Anatomía.
- Usted, Hurtado, quiere demostrar que se puede no tener religión y ser más bueno que los religiosos.
- La hostilidad entre Hurtado y Montaner todavía se manifestó delante del escaparate de una librería.
- El padre, don Pedro Hurtado, era un señor alto, flaco, elegante, hombre guapo y calavera en su juventud.
- Había algunos cafés cantantes y casas de juego, muy cerrados, que a Hurtado se le antojaban peligrosos.
- Con su dura filosofía del éxito, Julio comenzaba a sentir más estimación por Hurtado que por Montaner.
- Varias veces el joven, que contemplaba todo con una sonrisa irónica y piadosa, invitó a Hurtado a discutir.
- Hurtado imitaba a los héroes de las novelas leídas por él, y reflexionaba acerca de la vida y de la muerte.
- III PRIMERAS DIFICULTADES ANDRÉS Hurtado habló largamente con el doctor Sánchez, de las obligaciones del cargo.
- Las discusiones de casa de Hurtado se reflejaban invertidas en el piso de arriba entre un señor catalán y su hijo.
- Aracil, Montaner y Hurtado, como muchachos que vivían en Madrid, se reunían poco con los estudiantes provincianos.
- IV LULÚ LA conversación que tuvo en el baile con Lulú, dió a Hurtado el deseo de intimar algo más con la muchacha.
- Dorotea, la vieja y la niña hacían sus labores al amor de la lumbre y Hurtado charlaba o miraba arder los sarmientos.
- Dos días después, Hurtado volvió a la tienda, y los sábados se reunía con Lulú y su madre en el café de la Luna.
- Este día, al salir de casa del empleado, en la calle Ancha, esquina a la del Pez, Andrés Hurtado se encontró a Lulú.
- Su wagnerismo entusiasta e intransigente que contrastaba con la indiferencia musical de Aracil, de Hurtado y de los demás.
- La inacción, la sospecha de la inanidad y de la impureza de todo arrastraban a Hurtado cada vez más a sentirse pesimista.
- Varias veces desde el balcón vió Hurtado que algún pollo o algún viejo habían venido hasta casa, siguiendo a su mujer.