Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra íbamos

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra íbamos en el contexto de una oración.

Término íbamos: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "íbamos" aquí tienes una selección de 45 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra íbamos para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿Qué íbamos a hacer?
  • Dios sabe cuán corridos íbamos.
  • Íbamos holgando por el camino mucho.
  • Entonces íbamos nosotros a restablecer el orden.
  • ¡La Almunia de don Godino! Dónde íbamos a parar.
  • íbamos avanzando despacio por la costa guipuzcoana.
  • Ibamos escalando el monte, deprisa, huyendo del agua.
  • Nosotros íbamos a embarcarnos, pero el señor nos dijo.
  • Verdad que tampoco le aborrecía, y algo íbamos ganando.
  • Pero pronto empezamos a cansarnos, íbamos entre la bruma.
  • Si no, íbamos a alguna taberna, a cuya puerta él nos esperaba.
  • ¡No le he visto desde que íbamos juntos a la bóveda de San Ginés!
  • íbamos a seguir, cuando un gran estrépito nos dejó sin movimiento.
  • No les íbamos a dejar el distrito por suyo sin disputárselo siquiera.
  • íbamos desviados del derrotero general de los buques, intencionadamente.
  • Subíamos al Izarra y después íbamos descendiendo a las rocas próximas.
  • Se cerró la persiana, le avisé al Morito que nos íbamos y me fuí a la fonda.
  • Entre los cuarenta tripulantes que íbamos en El Dragón, los había de todas clases.
  • Por el camino íbamos departiendo sobre el combate y los naufragios que le sucedieron.
  • Casi todos los vascos que íbamos a la pesca del bacalao nos reuníamos en Saint Malô.
  • Mandéle que fuese al cenador y aderezase allí, que entretanto nos íbamos a los estanques.
  • Luego supimos que íbamos a llevar a América trescientos chinos, más cincuenta barriles de opio.
  • Dolorcitas y yo jugábamos como chicos, recorríamos la casa, subíamos a la azotea, íbamos al miramar.
  • Yo advertí por la noche a mi madre que íbamos los amigos a Elguea, y que no volveríamos hasta la noche.
  • Cuando estaban ellos en casa de mi abuela, íbamos juntos a un caserío de la familia, donde solían darnos cuajada.
  • Ibamos labrando por la noche cuatro ranuras en forma de cuadro, que al terminar el trabajo se cubrían con alquitrán.
  • Las lías pequeñas para sujetarnos al pie las sandalias de madera las llevaríamos, mientras íbamos nadando, atadas al cuello.
  • Hechas mi amo y los demás que íbamos nuestras diligencias, en dos fiestas que allí estuvimos no se habían echado treinta bulas.
  • Ello venía a ser que en muriéndonos íbamos a otra estrella, y de allí a otra, a pasar otra vez las de Caín, y ganarnos la vida.
  • Yo, que no tenía ya blanca, pedíle que me diese de cenar, y que pagase hasta Segovia la posada por los dos, que íbamos in puribus.
  • Jefes y soldados íbamos con gran dolor de corazón a cantar nuestra canción de las habichuelas a la pequeña garita del señor cura.
  • El mar se cortaba bajo la proa del barco y cuchicheaba dulcemente, íbamos dejando una estela blanca, brillante, a la luz del amanecer.
  • íbamos dejando atrás la costa francesa, sus suaves y bajas colinas, sus dorados arenales y sus lajas pizarrosas carcomidas por el mar.
  • El capitán nos daba algún dinero, que gastábamos alegremente, y cuando no nos quedaba un cuarto, íbamos todos volviendo a El Dragón.
  • Íbamos remolcados por El Dragón y protegidos por él, cuando el capitán cortó la amarra y comenzamos a alejarnos del barco a fuerza de remos.
  • Atravesamos la barra dando terribles bandazos, íbamos escalando una tras otra aquellas montañas de agua y bajando después a los profundos abismos.
  • Para que me dejara en paz le dije al fin que sí, que nos íbamos a casar, que ya estábamos sacando los papeles y que pronto se echarían las proclamas.
  • Ibamos cruzando el Pacífico, cuando se nos sublevaron los chinos, y no sé si ellos o alguno de la tripulación mataron a Zaldumbide y al médico holandés.
  • Embarcábamos doscientos o doscientos cincuenta negros entre hombres, mujeres y chicos, y aprovechando los alisios del sudeste, íbamos casi siempre al Brasil.
  • Estábamos ayudando a la maniobra del Argonauta, así se llamaba el navío inglés en que íbamos prisioneros, cuando pasó un barco francés a poca distancia.
  • Íbamos barajados hombres y mujeres, y una entre ellas, la bailarina, que también hacía las reinas y papeles graves en la comedia, me pareció extremada sabandija.
  • Ibamos a la altura de San Vicente, a la anochecida, cuando un crucero inglés nos hizo señas de que nos detuviéramos, y nos lanzó, por primera providencia, una andanada.
  • Estos tres años se pasaron sin sospechar nosotros que íbamos creciendo, y nuestros juegos no se interrumpían, pues ella era más traviesa que yo, y su madre la reñía, procurando sujetarla y hacerla trabajar.
  • Yendo que íbamos ansí por debajo de unos soportales en Escalona, adonde a la sazón estábamos en casa de un zapatero, había muchas sogas y otras cosas que de esparto se hacen, y parte dellas dieron a mi amo en la cabeza.
  • Zelayeta sentía, como yo, el entusiasmo por la isla desierta y por los piratas, y, como tenía talento para ello, dibujaba los planos de los barcos en que íbamos a navegar los dos, y de las islas desconocidas en donde pasaríamos el aprendizaje de Robinsones.