Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra iguales

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra iguales en el contexto de una oración.

Término iguales: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "iguales" aquí tienes una selección de 41 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra iguales para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Las clases iguales.
  • Todos somos iguales.
  • Los dos son iguales.
  • Todas somos iguales.
  • Repetía, todos son iguales.
  • Ya Dios las había hecho a todas iguales.
  • Son iguales al pentagrama de un papel de música.
  • En las otras mesas las partidas eran más iguales.
  • Aunque bien mirado, todos los hombres eran iguales.
  • Corrían los días, todos iguales, en una y otra casa.
  • Todos eran unos ingratos, iguales al avaro don Salvador.
  • Al llegar a la otra fuente, iguales ansias, iguales tentaciones.
  • Los nobles ricos buscaban a las aristócratas ricas, sus iguales.
  • ¿Cómo antes del crimen las vio tan iguales que parecían una misma?
  • Daba gusto ver aquellos bordes, que por lo iguales parecían hechos a compás.
  • En la cacharrería del paseo de Santa Engracia hay huchas exactamente iguales.
  • ¡Cállate! Como eres un tonto, crees que todos los jóvenes han de ser iguales a ti.
  • Vamos a ver, ¿por qué Jacinta y yo, ahora que estamos iguales, no habíamos de tratarnos?
  • Los bienes de la abuela tenían que repartirse en partes iguales entre mi tía Úrsula y mi madre.
  • La virtud y el vicio se codeaban sin escrúpulo, iguales por el traje que era bastante descuidado.
  • Iguales bromas se permitía el Don Quijote que vegetaba en la obscuridad, midiendo telas en Las Tres Rosas.
  • Por lo que a mí toca, en toda la vida ha experimentado mi alma sensaciones iguales a las de aquel momento.
  • Pero nunca vio una tan inalterable y mansa corriente de días tibios, iguales, de penumbra dulce y reparadora.
  • Comparó las dos huchas, observando con satisfacción que eran exactamente iguales en volumen y en el color del barro.
  • Tenía sobre la imprenta ideas muy extrañas, creyendo que los autores mismos ponían en las páginas aquellas letras tan iguales.
  • ¡Oh!, si no lo sintiera aquí dentro, yo y tú seríamos iguales, tan loco el uno como el otro, y entonces sí que debíamos matarnos.
  • Deso me podré yo alabar entre todos mis iguales por de mejor garganta, y ansí fui yo loado della fasta hoy día de los amos que yo he tenido.
  • Zaldumbide, que conocía bien a la gente, le trataba con gran consideración, y el piloto y el capitán se reemplazaban en las guardias, como iguales.
  • Doña Lupe y Fortunata se levantaron, y la fundadora saludó con aquella gracia y amabilidad que eran iguales para el Rey y para el último de los mendigos.
  • Los innumerables casos de señoras tan decentes como ella, bien consideradas por la sociedad, y que habían hecho sacrificios iguales para salvar el prestigio de sus casas.
  • Este huerto, con varios árboles frutales desnudos de hojas, se hallaba cruzado por dos avenidas que formaban una plazoleta central y lo dividían en cuatro parcelas iguales.
  • Y es una sola industria, que hace trabajar a todos los obreros en lo mismo, que los conforma con iguales aptitudes, que mueve toda la actividad del pueblo en una orientación idéntica.
  • Desde allí las olas no parecían sacudidas violentas de una fiera enjaulada, sino el ritmo de una canción sublime, vibraciones de placas sonoras, iguales, simétricas, que iban de Oriente a Occidente.
  • Podía disputar a Fermín, con fuerzas iguales acaso, el dominio de Vetusta, de aquella Vetusta que necesitaba siempre un amo y cuando no lo tenía se quejaba de la falta de carácter de los hombres importantes.
  • Vivía en compañía con aquélla una tal doña Fuensanta, viuda de un comandante, y la casa respondía a esta situación comanditaria, pues constaba de dos salitas enteramente iguales, cada una con ventana a la calle.
  • En vez de subir por la calle del Águila habían dado un rodeo y entraban por una de las pocas calles nuevas de Vetusta, de casas de tres pisos, iguales, cargadas de galerías con cristales de colores chillones y discordantes.
  • Trabajaba de costurera a domicilio, y tenía tan buenas manos, que se la disputaban las parroquianas, señoritas de escasa fortuna, que acogían como una felicidad el confeccionar en sus casas vestidos iguales a los de las modistas.
  • De tal suerte combatida y sin poder de ningún modo devolver iguales destrozos, la tripulación, aquella alma del buque, se sentía perecer, agonizaba con desesperado coraje, y el navío mismo, aquel cuerpo glorioso, retemblaba al golpe de las balas.
  • El mismo banquero confesaba que esta vez se había equivocado, aunque no por ello dejaba de sonreír, asegurando que lo mismo que había ocurrido una alza contra todas sus previsiones, podía sobrevenir una baja, pues no todos los tiempos son iguales.
  • Como notase en Don Alonso iguales síntomas de recrudecimiento, se franqueó con él, y desde entonces pasaban gran parte del día y de la noche comunicándose, así las noticias recibidas como las propias sensaciones, refiriendo hechos pasados, haciendo conjeturas sobre los venideros y soñando despiertos, como dos grumetes que en íntima confidencia calculan el modo de llegar a almirantes.
  • Debe ser grande el asombro de esos hombres discretos, previsores y sensatos, al ver a muchos que, sin preocuparse gran cosa por las revueltas del camino, van llevados en alas de la suerte por iguales derroteros que ellos, y que tienen, ¡los insensatos!, además de la satisfacción de conseguir un fin, cuando lo consiguen, el placer de mirar a un lado y a otro de su ruta y de ver cómo sale el sol y se pone el sol, y cómo brotan las estrellas en el cielo de las noches serenas.