Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ii" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ii para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- II Pepita.
- Ii Te diré.
- Capítulo II.
- Capítulo II.
- Capítulo II.
- De viaje 203 II.
- Ii Un huevo crudo.
- II Santa Cruz y Arnaiz.
- Las Minglanillas 85 II.
- Día de Navidad 141 II.
- Plan filosófico 171 II.
- II Sarrió es gordo y bajo.
- Ramsés II bajaba la cabeza.
- II El coro había terminado.
- El derecho a la prole 325 II.
- Comentario a lo pasado 271 II.
- Indicó Ramsés II con timidez.
- Ii Maximiliano quería saberlo todo.
- II LA CONFESIÓN Acababa de tomar café.
- Era Ramsés II, que venía en busca suya.
- Andrés Hurtado comienza la carrera 9 II.
- Dijo Barbarita II al melancólico caballero.
- Al pobre Villaamil, a ese que llaman Ramsés II.
- Ii Avanzaron por el corredor, y a cada paso un estorbo.
- TOMO II XVI Con Octubre muere en Vetusta el buen tiempo.
- Don Baldomero II y Don Juan I tenían ropa para un siglo.
- Ii Doña Lupe contempló la o con veneración y escuchó.
- Ii Durmiose Maxi aquella noche arrullado por la esperanza.
- Ii Aquel gran filósofo no se entregó a la desesperación.
- II REALIDAD DE LAS COSAS No, no, realidades replicó Andrés.
- Moreno le dio el brazo a Barbarita II, y empezaron los paseos.
- Ii Empezó entonces para Barbarita nueva época de sobresaltos.
- Los sarpullidos de los brazos y el furor erótico de Isabel II.
- Ii El sentimiento que le inspiraba aquella mujer en las Micaelas.
- Ii Fortunata no se acostó en la cama, porque hacía mucho calor.
- II UNA CACHUPINADA ANTES de Carnaval, Julio Aracil le dijo a Hurtado.
- Ii El día de San Eugenio propuso doña Casta ir de merienda al Pardo.
- II LOS AMIGOS A principio de otoño, Andrés quedó sin nada que hacer.
- Ilustración II DE NEGRERO El capitán Zaldumbide era un vasco francés.
- II La casa se levanta en lo hondo del collado, sobre una ancha explanada.
- Ii Un lunes por la tarde, doña Lupe entró en su casa a eso de las cinco.
- II DÍAS FELICES Al amanecer del día siguiente me levanté muy de mañana.
- Jamás se ha visto a Don Baldomero II en un teatro sin tener al lado a su mujer.
- Ii Por la tarde pidió Moreno su coche y estuvo haciendo visitas hasta las siete.
- Ii Don Evaristo González Feijoo merece algo más que una mención en este relato.
- II EL MAR ANTIGUO He tenido fama de indolente y optimista, de indiferente y apático.
- Ii Una mañana, al levantarse, vio que había caído durante la noche una gran nevada.
- Era ahijado de Don Baldomero I, y por esto seguía llamando padrino a Don Baldomero II.
- Nunca fue mayor dicen las Relaciones topográficas, inéditas, ordenadas por Felipe II.
- Ii Después que se reconocieron, callaron un rato, trabajando las dos con igual ahínco.
- II LLEGADA AL PUEBLO YA era entrada la mañana cuando la diligencia partió para Alcolea.
- Ii Por lo dicho se habrá comprendido que el Delfín era un hombre enteramente desocupado.
- Que sus muebles Enrique II del salón de antigüedades, eran menos viejos que el mismo Marqués.
- Ii Cuando fue al cuarto del Delfín, Barbarita le hacía tomar a este un tazón de té con coñac.
- Pero sí Arnaiz el gordo, y Gumersindo Arnaiz, con sus tres pollas, Barbarita II, Andrea e Isabel.
- Es el que llamábamos Ramsés II, el pobre Villaamil que sólo necesitaba dos meses para jubilarse.
- Total, diez y siete partos, que recordaba asociándolos a fechas célebres del reinado de Isabel II.
- Ii Dos horas antes de la señalada para que Mauricia recibiera a Dios, ya estaba allí la fundadora.
- Había en la casa muy poca gente, Guillermina en su rincón, Don Valeriano Ruiz Ochoa y Barbarita II.
- Ii Platón se despidió de su amigo, y cogió el lío diciendo que tenía que ir a la calle del Arenal.
- A un guasón se le ocurrió llamarle Ramsés II, y cayó tan en gracia el mote, que Ramsés II se quedó.
- Ii Quedose Jacinta como una estatua, y al fin, volviendo la espalda a su marido, hizo un ademán de salir.
- Ii Porque Jacinta era una chica de prendas excelentes, modestita, delicada, cariñosa y además muy bonita.
- II LOS ESTUDIANTES EN esta época era todavía Madrid una de las pocas ciudades que conservaba espíritu romántico.
- Y miraba a los lados al decirlo tenía un precioso manuscrito de Felipe II, un documento político de gran importancia.
- Don Baldomero II se sonrió con aquella bondad patriarcal tan suya, y sacando otra vez lista y lápiz, dijo en alta voz.
- En el reinado de Don Baldomero II, las prácticas y procedimientos comerciales se apartaron muy poco de la rutina heredada.
- Un instante después Ramsés II pasó junto a Don Evaristo, deslizándose por entre las mesas y sillas como sombra impalpable.
- II ¿PERO qué le pasaba a Ramiro, en relaciones ya, y en relaciones formales, con Rosa, y poco menos que entrando en la casa?
- II VIDA INFANTIL AL llegar a Madrid, Andrés le dió a su hermana Margarita instrucciones de cómo debían instalarse en la casa.
- Ilustración II LÚZARO Y SU FORMACIÓN Si no hubiera vuelto ya de hombre a Lúzaro, no hubiera tenido una idea clara de cómo es.
- El creciente desarrollo que los vecinos notan en su contestación al Cuestionario de Felipe II se detiene al promediar el siglo XVII.
- Barbarita II y su hermana tenían delante a Moreno, que en los primeros momentos de aquella situación, decía de dientes para adentro.
- II NARRACIÓN DE ITCHASO LOS DOS CAMINOS DEL MARINO Soy de Guethary, un pueblo pequeño próximo a España, y que quizá usted conozca.
- Ii La primera vez que Ballester vio a Izquierdo y a su docto amigo, no les dijo más que algunas palabras dictadas por la buena crianza.
- CAPÍTULO II EN EL CUAL SE INICIA LA DESHECHA Con la proclamación de la monarquía en España, comenzó el deshielo en el campo carlista.
- II Insomnio i A las doce de un hermoso día de Octubre, Don Manuel Moreno Isla regresaba a su casa, de vuelta de un paseíto por Hide Park.
- La noche que me dieron el Viático, en el momento aquel, miré para este lado y lo primero que vi fue a Ramsés II, con una vela en la mano.
- Las tres pollas, Barbarita II, Isabel y Andrea, estaban muy gozosas, sintiéndose flechadas por mozalbetes del paraíso y de palcos por asiento.
- Este adjetivo, dirigido a la madre de Isabel II, indicaba cómo había llegado el odio por María Cristina hasta los más alejados rincones de España.
- ii No les duró mucho el regocijo, porque oyeron el reloj de la Puerta del Sol dando las diez, y ambas mudaron súbitamente la expresión de su rostro.
- Ii Ya sabemos que la madre de Don Baldomero Santa Cruz y la de Gumersindo y Barbarita Arnaiz eran parientes y venían del Trujillo extremeño y albardero.
- Ilustración II HISTORIA DE LA BELLA VIZCAÍNA El primer sábado del curso, por la tarde, don Ciriaco se presentó en mi casa, en San Fernando, y me dijo.
- Lo que hacía cavilar algo a Don Baldomero II era que su hijo no tuviese la firmeza de ideas que él tenía, pues él pensaba el 73 lo mismo que había pensado el 45.
- II LA VIDA NUEVA A Hurtado no le preocupaban gran cosa las cuestiones de forma, y no tuvo ningún inconveniente en casarse en la iglesia, como quería doña Leonarda.
- Ii Nació Barbarita Arnaiz en la calle de Postas, esquina al callejón de San Cristóbal, en uno de aquellos oprimidos edificios que parecen estuches o casas de muñecas.
- En las postrimerías de aquel reinado fue cuando la casa empezó a trabajar en géneros de fuera, y la reforma arancelaria de 1849 lanzó a Don Baldomero II a mayores empresas.
- CAPÍTULO II CÓMO MARTÍN, BAUTISTA Y CAPISTUN PASARON UNA NOCHE EN EL MONTE Una noche de invierno marchaban tres hombres con cuatro magníficas mulas cargadas con grandes fardos.
- Ii Juan Pablo, que siempre se había equivocado en lo referente a sí mismo y andaba por caminos torcidos, acertó al disponer que su hermano pequeño siguiese la carrera de Farmacia.
- CAPÍTULO II DONDE SE HABLA DEL VIEJO CÍNICO MIGUEL DE TELLAGORRI Algunas veces, cuando su madre enviaba por vino o por sidra a la taberna de Arcale a su hijo Martín, le solía decir.
- ¡Si yo fuera el arzobispo, ya les daría el demontre de los guantes! II Era noche cerrada, sin luna, cuando desembocaron en el soto, tras del cual se eleva la ancha mole de los Pazos de Ulloa.
- Ii Echó a andar hacia Madrid por el polvoriento camino del antiguo Campo de Guardias, y volviendo a mirar su reloj por un movimiento maquinal, tampoco entonces se hizo cargo de la hora que era.
- II En época pasada, aunque no remota, el Mercado de Valencia tenía una leyenda, que corría como válida en todos sus establecimientos, donde jamás faltaban testigos dispuestos a dar fe de ella.
- ¡Creía usted mal, señor mío! Y si usted duda de mi palabra, ahí tiene usted en ese estante a Giraldi Expositio juris Pontificii que en el tomo II, parte 1.º, trata la cuestión con gran copia de datos.
- Allí, en el campo, en una casa abandonada, Aguirre escribió un memorial a Felipe II, justificándose de sus desmanes, y para dar más fuerza a su documento, lo firmó de esta manera audaz, cínica y absurda.
- II Afanes y contratiempos de un redentor i Grande fue el asombro de Fortunata aquella noche cuando vio que Maximiliano sacaba puñados de monedas diferentes, y contaba con rapidez la suma, apartando el oro de la plata.
- Se encerraba en el salón de antigüedades, y con el mismo sigilo de ladrón con que sacaba libros del Casino, se dirigía a una silla Enrique II, le daba media vuelta, buscaba cierta parte escondida de un pie del mueble.
- Pero Ramsés II, cuyo verdadero nombre era Villaamil, no tenía más consuelo que aplicar su oreja seca y amarilla a la conversación, por si escuchaba algo de crisis o de trifulca próxima que diese patas arriba con todo.
- II En uno de los primeros días de Octubre de aquel año funesto (1805), mi noble amo me llamó a su cuarto, y mirándome con su habitual severidad (cualidad tan sólo aparente, pues su carácter era sumamente blando), me dijo.
- Ii Pues lo que es hoy sí que no me quedo con esto dentro del cuerpo pensó mi hombre al otro día, entrando en la sala, hecho un sol de limpio y despidiendo, como todas las mañanas al salir de su casa, un fuerte olor a colonia.