Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra ilustrada

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra ilustrada en el contexto de una oración.

Término ilustrada: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ilustrada" aquí tienes una selección de 10 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ilustrada para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Es una mujer ilustrada, aunque española.
  • En fin, a usted se le puede hablar con franqueza, porque es una persona ilustrada.
  • ¡Qué impresiones! He encontrado entre las hojas de una Mitología ilustrada, pedacitos de yerba de Loreto.
  • Además, la había halagado mucho el notar que don Fermín le hablaba como a persona ilustrada, como a un hombre de letras.
  • ¡Ahí está el Arcediano! La frase hizo fortuna y Glocester fue en adelante don Restituto Mourelo para toda Vetusta ilustrada.
  • Señor Magistral, usted que es una persona ilustrada, ¿cree usted que la religión consiste en dejarse morir junto a un albañal?
  • ¡Libremente! ¡libremente! Ríase usted, señor Magistral, ríase usted, que es una persona tan ilustrada, de esa pretendida libertad.
  • La devoción racional, ilustrada, de buen tono, era aquella otra, pedir para el Hospital a las corporaciones y particulares a las puertas del templo, regalar estandartes bordados a la parroquia.
  • Otras veces le parecía mujer de la Biblia, la Betsabée aquella del baño, la Rebeca o la Samaritana, señoras que había visto en una obra ilustrada, y que, con ser tan barbianas, todavía se quedaban dos dedos más abajo de la sana hermosura y de la gallardía de su amiga.
  • Ana sabía mucho de estos recuerdos mitológicos y pronto había dejado de ver el pobre aparato escénico del teatro de Vetusta y las bailarinas prosaicas y no todas bien formadas, para trasladarse a la imaginada región de Oriente donde su fantasía, a medias ilustrada, veía bosques misteriosos, carreras frenéticas de las bacantes enloquecidas por la música estridente y por las libaciones de perpetua orgía, al aire libre.