Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "imitación" aquí tienes una selección de 16 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra imitación para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Somos monos de imitación.
- Kempis, la Imitación de Jesucristo.
- Pues toma el Kempis, la Imitación de Cristo.
- Una fiel imitación de Gayarre en el último acto de La Favorita.
- ¿Y aquellos subterráneos y sus larvas eran imitación del infierno?
- Tenía Julián a la mano siempre un ejemplar de la Imitación de Cristo.
- La doctrina resignada de la Imitación ha vuelto a reinar en su espíritu.
- Todo el Viejo Testamento no era más que un fraude, una imitación de las teogonías india y persa.
- El espíritu de imitación se apoderaba de la lectora, sin darse ella cuenta de tamaño atrevimiento.
- Don Custodio decía las palabras, llenas de silbidos suaves imitación del Magistral al oído de su hija de penitencia.
- Y el rey a despertar y a llorar, llorar, llorar (imitación de llanto) por su ojo, y el pagarito a se reír muy puesto en el árbole.
- ¡Y esto es contradictorio! La buena imitación de los clásicos consiste en apartar los ojos de sus obras y ponerlos en lo porvenir.
- ¡Manía de imitación! ix Doña Lupe la invitó, dos días después de la tarde del choque con Jacinta, a volver a visitar a Mauricia.
- También había conocido la imitación grotesca del Estudiante él le llamaba así todavía y se complacía en observarle como si se mirase en un espejo de la Rigolade.
- Se reparten por palcos y plateas donde, apenas recatados, fuman, ríen, alborotan, interrumpen la representación, por ser todo esto de muy buen tono y fiel imitación de lo que muchos de ellos han visto en algunos teatros de Madrid.
- Tomaba él en serio este género de vida, y cuando tenía dinero, invitaba a sus amigos a tomar un bacalao en su hotel, dándose unos aires de hombre de mundo y pillín, con cierta imitación mala del desgaire parisiense que conocía por las novelas de Paul de Kock.