Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "indigna" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra indigna para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Me indigna todo esto exclamó Andrés.
- Es usted indigna de ser nuestra hermana.
- Eso sería, ¡vive Dios!, profanación indigna.
- A condición de una retractación indigna, ya lo sé.
- Lasciva, condenada sin remedio, por vil, por indigna, por embustera, por falsa, por.
- Le parecía una debilidad indigna de un marido de mundo regalarle ligas a su señora.
- Andrés afirmaba que toda aquella gente era una sucia morralla, indigna de simpatía y de piedad.
- Y si notaba algún descuido de indumentaria que acusara pobreza indigna de un mitrado, le reprendía con acritud.
- ¡Era el último porrazo! ¡El nombre de los Ozores deshonrado! porque al fin Ozores era la niña, aunque indigna.
- El escondite de su amiga la llenaba de confusión, porque era un engaño, un fraude, una superchería indigna de personas formales.
- Pero, en fin, a mí esto no me indigna añadió Fermín, lo que me indigna es la suspicacia, la mala intención, la petulancia de esta gente.
- Quintanar no le perdonaba a Zorrilla la ocurrencia de atar a Mejía codo con codo, y le parecía indigna de un caballero la aventura de don Juan con doña Inés de Pantoja.
- Toda la nobleza vetustense aprobaba la conducta de aquellas señoritas, que vieron un castigo de Dios en el desgraciado puerperio de la modista italiana, su cuñada indigna.
- Por eso indigna ver a esa gente, que no tiene nada que ganar con la maquinaria social que, a cambio de cogerle al hijo y llevarlo a la guerra, no les da más que miseria y hambre para la vejez, y que aún así la defienden.
- Sonrió el cochero, sacudió un latigazo al aire, el caballo extenuado saltó sobre la carretera dos o tres minutos, y como si aquello fuese una falta de formalidad indigna de sus años, que eran muchos, volvió al paso perezoso sin protesta de nadie.