Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "indignación" aquí tienes una selección de 61 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra indignación para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Su palidez era de indignación.
- Dijo Visita, colorada de indignación.
- Su primer arranque fue de indignación.
- ¡Mentira! exclamó Echaide, poniéndose rojo de indignación.
- Don Robustiano le miró con desprecio, con odio y con indignación.
- A Julián todavía le duraba el sofoco, la llamarada de indignación.
- Sacó fuerzas de flaqueza, y ayudado por la indignación general, se impuso.
- Cebre, según don Eugenio, hervía en indignación contra don Pedro Moscoso.
- Sentía una indignación tan grande como la cólera de Aquiles, el hijo de Peleo.
- ¡Pardiez! Gran trabajo costó contener la indignación colérica de don Víctor.
- Entonces era de ver la indignación con que tíos y hermanos acogían lo del abandono.
- La ola de la indignación subió al rostro de la Regenta y lo cubrió de llamas rojas.
- Y mientras no lo hagamos, las notas de un piano pueden causar una indignación terrible.
- Oyendo, sin piedad y sin indignación, sin lástima siquiera, necedades monótonas, tristes.
- El no saber vivir como los demás me producía una sorda cólera, una indignación frenética.
- Estas ideas, que hacía tiempo le hubieran producido indignación y cólera, ya no le exasperaban.
- El día de San Vicente supo Juanito hasta dónde llegaba la indignación del venerable don Eugenio.
- Estaba indignado, al parecer, y su indignación la comunicaba de grado o por fuerza a los Infanzones.
- Algo que mostrase la indignación de una castidad hasta la rudeza, la insolencia de una virtud salvaje.
- Y al decir esto miró al vendedor con tanta indignación como si fuese un enemigo del sosiego público.
- Pero no era el avaro hombre capaz de entregarse por mucho tiempo a esta indignación con arranques líricos.
- ¡Qué tropa, Dios! exclamó la zancuda con indignación de celador de ornato público, que no causó efecto.
- Y fingiendo indignación, volvió el gitano la espalda al comprador como si diese por fracasado todo arreglo.
- Desde el simón en que iba con uno de los chicos, el gran Plácido le echó una mirada de indignación y desdén.
- Cuando supo toda la verdad, tuvo un momento de indignación y de protesta valiente, como al dar su mano a Melchor.
- Su madre, que estaba en pie junto a él revolviendo el azúcar en el vaso, le miró desde arriba con gesto de indignación.
- ¡Yo! gritó doña Manuela poniéndose en pie, con llamaradas en los ojos y la majestuosa nariz agitada por la indignación.
- Pero la indignación fingida era mayor cuando un levita se propasaba y siempre acompañaba a la protesta del pudor el sarcasmo.
- ¡quia! éste formaba parte de las fieras, a quienes domina la música, y con gran pesar de su hermana no salía de su indignación.
- Don Eugenio sólo se consolaba yendo en busca del tío de Juanito, ante el cual mostraba su indignación por los negocios de Cuadros.
- Pero escribía otra vez, procuraba reportarse, y al cabo la indignación, la franqueza necesaria a su pasión estallaban por otro lado.
- ¡Y cómo había perdido á toda una familia! Pepeta olvidó su actitud fría y reservada para unirse á la indignación de la muchacha.
- La indignación que sintió Maximiliano al oír este concepto fue tan viva, que de manifestarse en hechos habría ocurrido una catástrofe.
- Y miraban fieramente al cafetinero, mientras rebuscaban con furia en sus andrajos, con la indignación de una ofensa irreparable y mortal.
- Así lo atestiguaban Isabel, Paquito y los demás, hablando confusa y atropelladamente, porque la indignación no les permitía expresarse con claridad.
- Y Perucho comprendía a medias frases indignadas, frases injuriosas, frases donde se desbordaba la cólera, el furor, la indignación, la ira, el insulto.
- Pasó por entre los dependientes de la tienda y del Juzgado, atropellándolos con su débil cuerpo, que parecía fortalecido y vibrante por la indignación.
- El que mata de hambre al pobre ciudadano señor Barinaga, ¡ese no se gozará en su obra mucho tiempo, porque la indignación pública sube, sube, como la marea.
- Había golpes en la espalda, carcajadas de malicia, gritos de mentida indignación, de falso pudor, no por hipocresía, sino como si se tratara de un paso de comedia.
- Y sobre aquellas ruinas de su indignación artística se paseaba furioso, deseando algo más suculento para la ira y la venganza que la tinta y el papel mudo y frío.
- ¡No se pueden presenciar ciertas cosas! Al protestar, Julián se había incorporado, encendido de indignación, echando a un lado su mansedumbre y timidez congénita.
- De modo exclamó Feijoo en voz alta, abriendo los brazos y tomando un tono que no se podría decir si era de indignación o de burla, de modo que ya no hay patriotismo.
- Muchos fingían indignación ante la brutalidad de esta porfía, pero en el fondo de su ánimo escarabeajaba cierto orgullo por el hecho de ser tales hombres sus vecinos.
- A este periodo seguía por lo común una travesura ruidosa y carnavalesca, hecha de improviso para provocar la risa de algunas Filomenas y la indignación de las señoras.
- Y el viejo, con el bigote un tanto erizado y los mongólicos ojos echando chispas, se movía y braceaba furioso, como si arrojara su indignación a la cara de un ser invisible.
- El viejo continuaba hablando junto al lecho del enfermo, excitado por la indignación, con voz sorda unas veces y gritando otras, de modo que cubría aquel estertor angustioso.
- El gitano extendió sus brazos con teatral indignación, retrocedió algunos pasos, se arañó la gorra de pelo ó hizo toda clase de extremos grotescos para expresar su asombro.
- Desde el fondo de las habitaciones lejanas, las mujeres enlutadas esas mujeres tristes de los pueblos oirían llenas de espanto y de indignación las melodías de Chopín y Rossini.
- Y para que usted, señora añadió el desgraciado mirando a Jacinta de un modo que la hizo estremecer, pueda apreciar la justa indignación de un hombre de honor, sepa que mi esposa es.
- Se acostó un día sobre la paja, negándose á salir, mirando á Bastiste con ojos vidriosos y amarillentos que hacían expirar en los labios del amo los votos y amenazas de la indignación.
- Pero sintióse dominado por sus temores de niño sumiso y obediente, y hasta en el vacilante resplandor del inmediato farol creyó ver el rostro de mamá contraído por un gesto de indignación majestuosa.
- Tanto hizo Segunda y tales enredos armó, que Estupiñá entró una mañana, gruñendo y echándoselas de hombre de mal genio que tiene que contraer todos los músculos de su cara para enfrenar su indignación.
- Pero mi indignación se trocó en asombro y en un sentimiento indefinible, mezcla de respeto, de pena y de miedo, cuando observando atentamente las facciones mutiladas de aquel cadáver, reconocí en él a mi tío.
- Creyó al principio que su pasión noble, sublime, le levantaría cien codos sobre todas aquellas miserias, pero el oleaje de la falsa indignación pública salpicaba su alma, llegaba tan arriba como su deliquio sin nombre.
- ¡No están! dijo el Magistral sin pensar en la sospecha que podían despertar su aspecto, su conducta, su voz trémula, todo lo que delataba a voces su pasión, sus celos, su indignación de marido ultrajado, absurda en él.
- ¡Qué pena la mía cuando un día me preguntó con cara burlona si me gustaban las muñecas, porque pensaba comprarme una! Me puse roja de indignación y, a pesar del cariño que le profesaba, confieso que de buena gana le habría dado un cachete.
- No olvidará aquellas inesperadas tribulaciones, el valor repentino y ni aun de él mismo sospechado que desplegó en momentos tan críticos para arrojar a la faz del marido cuanto le hervía en el alma, la reprobación, la indignación contenida por su habitual timidez.
- Crujían sus cuadernas, estallaban sus baos, rechinaban sus puntales a manera de miembros que retuerce el dolor, y la cubierta trepidaba bajo mis pies con ruidosa palpitación, como si a todo el inmenso cuerpo del buque se comunicara la indignación y los dolores de sus tripulantes.
- El dolor, la lástima de sí mismo, trajeron a su pensamiento ideas más naturales y oportunas que las que despertara, entre fantasmas de fiebre y de insomnio, la indignación contrahecha por las lecturas románticas y combatida por la pereza, el egoísmo y la flaqueza del carácter.
- La noticia se transmitía á grito pelado de un campo á otro campo, y un estremecimiento de alarma, de extrañeza, de indignación, corría por toda la vega, como si no hubiesen transcurrido los siglos y circulara el aviso de que en la playa acababa de aparecer una galera argelina buscando cargamento de carne blanca.
- ¡Cómo sufría el pobre señor! ¡Él que cifraba los triunfos de la enseñanza en su finura, en su distinción de modales, en lo bienhablado que era, según declaración de su esposa! Cada palabra que sus discípulos pronunciaban mal y no decían bien una sola le hacía dar bufidos y levantar las manos con indignación hasta tocar el ahumado techo de su vivienda.