Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "indigno" aquí tienes una selección de 25 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra indigno para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Llamábase indigno.
- Aquello me indignó.
- Todo eso es indigno.
- Al principio me indignó.
- A Fortunata le indignó esta idea.
- ¡esto es indigno! ¡Pero, caballero!
- ¡Por Dios, señora! esto es indigno de usted.
- Pero en aquella ocasión le indignó tanto, vamos.
- ¡Era escandaloso, ciertamente, aquel tráfico indigno!
- Causa de la muerte del digno magistrado! Sería indigno.
- Si ese marido indigno, de sangre de horchata, la perdona, yo.
- Muy cerrado, antiguo, muy abierto, indigno de un Vicario general.
- A Andrés le indignó la indiferencia de la gente al saber la noticia.
- Porque si caes en la tentación de querer a un hombre indigno, adiós mi dinero, adiós decoro.
- ¡Y él, el miserable, hombre indigno, cobarde, estaba filosofando y su honor sin vengar todavía!
- Yo le respondo a usted de que, como este indigno capellán dé el pase, toda la familia dirá amén.
- ¡Mentira y recontramentira! El tribunal se indignó ante la energía y la falta de respeto con que protestaba aquel hombre.
- Me comprometo a curarle a usted esa enfermedad de la imaginación que consiste en tener cariño al hombre indigno que la perdió.
- Y sentía una extraña pereza su cuerpo, un egoísmo material que le pareció a don Víctor indigno de él y de las circunstancias.
- Aquella antipatriótica compasión me indignó, y aun creo que dije algunas palabras para expresar que estaba inflamado en guerrero ardor.
- De pronto, el español don José se indignó con aquella inhumanidad, y dijo que Cristo nos mandaba cuidar de los enfermos y consolar a los tristes.
- La verdad, si me dicen que Fulano hizo un robo, o que mató o calumnió o armó cualquier gatería, me indigno, y si le cogiera, créelo, le ahogaría.
- No cabe negar que la resolución del Magistral estuvo a punto de quebrantarse, pero le pareció indigno de él mostrar tan poca voluntad y temió además lo que podía suceder en el Vivero.
- Álvaro seguía pensando Ana había hecho mal en revelarle aquellas miserias, en hacer traición a Quintanar, por indigno que este fuera, y sobre todo en avergonzarla a ella con las aventuras ridículas y repugnantes del viejo.
- Por esta última razón no incurría en la humildad de confesarse indigno de tal joya, pues su amor propio iba siempre por delante de todo, y teníase por merecedor de cuantos bienes disfrutaba o pudiera disfrutar en este bajo mundo.