Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "infancia" aquí tienes una selección de 56 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra infancia para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Allí pasé mi infancia.
- ¿Una amiga de mi infancia?
- Mi infancia fué muy solitaria.
- Porque somos amigos desde la infancia.
- Era, como en la infancia, un delicioso imaginar.
- Prefería contar particularidades de su infancia.
- Los recuerdos de la infancia me daban datos falsos.
- Me ha encargado que le diga que es una amiga de su infancia.
- Los recuerdos de la infancia estaban muy grabados en su imaginación.
- Grupos de gente formal entregada sin rubor a los juegos de la infancia.
- Si habré conocido en mi infancia a alguien que tenga criados, sin saberlo.
- Se evocaba la infancia, las fechas lejanas en que había una memoria común.
- Luisito, con la inconsciencia de la infancia, se dejaba reconocer y sonreía.
- La Mitología llegó a conocerla Anita como en su infancia la historia de Israel.
- La poesía épica predomina lo mismo que en la infancia de los pueblos en la de los hombres.
- ¿Serían indicios peligrosos de un espíritu aventurero, exaltado, torcido desde la infancia?
- En el mirador central de esta casita nuestra, transcurrieron los primeros años de mi infancia.
- Enfrente veo las casas solariegas contempladas por mí en la infancia, tristes, viejas, negras.
- En tan lejana época de mi infancia, yo no conocía más chicos de mi edad que unos primos segundos.
- Entonces sí que, sin poder él desechar aquellos recuerdos se le presentaba su infancia en los puertos.
- La idea del libro, como manantial de mentiras hermosas, fue la revelación más grande de toda su infancia.
- Desde aquella infancia ignorante y visionaria al momento en que se contemplaba el predicador no había intervalo.
- Nucha respiró mejor, como si aquellos recuerdos de la infancia templasen sus nervios y el llanto le diese alivio.
- Catalina cantaba en el coro y Martín la oía, como en la infancia, cuando en la iglesia de Urbia entonaba el Aleluya.
- Les pasaba lo que a muchas personas que se han tratado en la infancia y que después están años y más años sin verse.
- Día memorable fue para Juan Pablo aquel en que tropezó con un cierto amigote de la infancia, camarada suyo en San Isidro.
- El escepticismo de Olmedo era signo de infancia, un desorden de transición fisiológica, algo como una segunda dentición.
- VI EL PARADERO DE JUAN DE AGUIRRE Nunca volví a ocuparme de mi tío Juan de Aguirre, que en mi infancia tanto me preocupó.
- El hábito del trabajo en su infancia había dado robustez a sus manos, que eran bonitas, aunque bastas, cual manos de obrera.
- Todas las crías de la hermosa menina de doña Paca se conservaban, al menos mientras les duraba el donaire de la infancia gatesca.
- VII EL FUNERAL DE MI TÍO JUAN Una impresión de la infancia que me causó gran efecto, fué el funeral de mi tío Juan de Aguirre.
- En aquel momento hallábase bajo la influencia de ideas supersticiosas adquiridas en su infancia respecto a la religión y al clero.
- Era una especie de placer material, pensaba De Pas, el que sentía comparando sus ilusiones de la infancia con la realidad presente.
- Es como la leyenda, como los cuentos de la infancia, candoroso y rico de color, fácilmente comprensible y refractario a los cambios de la moda.
- Lo primero, hijas mías decía con unción el expositor, es limpiar el intellectus de errores adquiridos en la infancia, de prejuicios y muletillas.
- De todas suertes, doña Camila se rodeó de precauciones pedagógicas y preparó a la infancia de Ana Ozores un verdadero gimnasio de moralidad inglesa.
- La religión con las formas aprendidas en la infancia es para ellos una de las dulces promesas de aquella España que veían en sueños al otro lado del mar.
- En este caserío nació y pasó los primeros años de su infancia Martín Zalacaín de Urbia, el que, más tarde, había de ser llamado Zalacaín el Aventurero.
- En último caso, aprovechando la marea baja, podía ir avanzando por las rocas, nadar hasta la gruta del Izarra, y salir, como en la infancia salimos Recalde y yo.
- ¡Vaya si irían! Y la viuda de Pajares, que tan mal había hablado de Teresa, su antigua criada, hacía ahora elogios de ella como si fuese una amiga de la infancia.
- Decía que hay que aprovechar esas tendencias a la piedad y a la contemplación, que son en usted muy antiguas, pues ya vienen de la infancia, en beneficio de la virtud.
- Llegó a relatarle las aficiones de su infancia, el placer indefinible que experimentaba pasando horas enteras arrodillada ante un Cristo, rezando rosarios tras rosarios.
- De vivir hoy, ¡cómo se hubiera indignado la buena señora con las ideas del médico joven que tenemos en Lúzaro! Este médico es hijo de un camarada de mi infancia, del piloto José Mari Recalde.
- LIBRO PRIMERO La infancia de Zalacaín CAPÍTULO PRIMERO CÓMO VIVIÓ Y SE EDUCÓ MARTÍN ZALACAÍN Un camino en cuesta baja de la Ciudadela pasa por encima del cementerio y atraviesa el portal de Francia.
- En ella, desde el portal hasta lo más alto de la escalera de piedra, veía pintada su infancia, con todos sus episodios y accidentes, como se ven pintados en la iglesia los Pasos de la Pasión y Muerte de Cristo.
- Quería recorrer aquel camino del acantilado que tantas veces pasé de niño, echar una ojeada a la cueva de la Egansuguía y recordar el olor de las aliagas y de los helechos, ya olvidado por mí desde la infancia.
- El calorcillo calmaba la irritación de sus chillidos, cambiándolos en sollozos, y la reacción, junto con la limpieza, le animó la cara, tiñéndosela de ese rosicler puro y celestial que tiene la infancia al salir del agua.
- Se me permitirá que antes de referir el gran suceso de que fui testigo, diga algunas palabras sobre mi infancia, explicando por qué extraña manera me llevaron los azares de la vida a presenciar la terrible catástrofe de nuestra marina.
- Mas acontece con frecuencia que los hechos muy remotos, correspondientes a nuestra infancia, permanecen grabados en la imaginación con mayor fijeza que los presenciados en edad madura, y cuando predomina sobre todas las facultades la razón.
- Allí le podrían someter a una alimentación intensa, darle baños de sol, hacerle vivir al aire libre y dentro de la casa en una atmósfera creosotada, rodearle de toda clase de condiciones para que pudiera fortificarse y salir de la infancia.
- Comenzaban por caracolear en torno á los tres hermanos, á perseguirse riendo pretexto malicioso inspirado por la instintiva hipocresía de la infancia, para empujarles al pasar, con el santo deseo de arrojarlos en la acequia que bordeaba el camino.
- Los agresores huían, se desbandaban, y arrepentidos de su hazaña al verse solos, pensaban aterrados, con el fácil cambio de impresiones de la infancia, en aquel pájaro que lo sabía todo y en lo que les guardaba don Joaquín para et día siguiente.
- Así como en la infancia se refugiaba dentro de su fantasía para huir de la prosaica y necia persecución de doña Camila, ya adolescente se encerraba también dentro de su cerebro para compensar las humillaciones y tristezas que sufría su espíritu.
- Se le iban los ojos tras de la infancia en cualquier forma que se le presentara, ya fuesen los niños ricos, vestidos de marineros y conducidos por la institutriz inglesa, ya los mocosos pobres, envueltos en bayeta amarilla, sucios, con caspa en la cabeza y en la mano un pedazo de pan lamido.
- Y si de chiquitín se parecía al Amor antiguo, la prolongación de líneas que distingue a la pubertad de la infancia le daba ahora semejanza notable con los arcángeles y ángeles viajeros de los grabados bíblicos, que unen a la lindeza femenina y a los rizados bucles asomos de graciosa severidad varonil.
- Desde la edad de doce años, en que la llevaron a comulgar por primera vez, no había vuelto a verse en otra como aquella, y con la impresión recibida retrogradaba su pensamiento a la infancia, llegando hasta adormecerse por breves momentos en la ilusión de que era niña inocente y pura, y de que, como entonces, ignoraba lo que son pecados gordos.