Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra ingrata

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra ingrata en el contexto de una oración.

Término ingrata: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ingrata" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ingrata para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • La juventud es ingrata.
  • ¡Qué ingrata, ¿verdad?
  • Fue una traición y Paula una ingrata.
  • Yo estaba siendo una ingrata sin saberlo.
  • ¡Llorar un hombre como él! ¡Ah, la ingrata.
  • ¿Qué delito cometí para odiarme, ingrata fiera?
  • ¡la ingrata! decía que eran de cordero degollado.
  • ¡Ingrata! ¡Sabiendo el gusto que me da tu compañía.
  • ¡Y la ingrata no reaparecía! Las amigas, en el balcón.
  • Y es que si conmigo es usted ingrata, lo es también con otros.
  • La ingrata no reaparecía, y él estaba extenuado por el dolor y por un plantón de tantas horas.
  • ¡Oh qué ingrata, qué cruel había sido con aquel hombre! ¡Qué triste, qué solo le había dejado!
  • ¡Ahora las pagaría todas juntas la tierra ingrata causa de sus desdichas! Horas enteras duró la devastación.
  • Sentía la herida, comprendía todo lo ingrata que era ella, pero no la aborrecía, no quería, no podría matarla.
  • Y para decirlo todo, sepa que en mucho, en mucho, debo al afán de no ser ingrata esta voluntad firme de hacerme buena.
  • Les basta encerrarse en su inmenso dolor, lanzarlo en tristes estrofas al rostro de la ingrata, para que ésta desfallezca bajo el más terrible de los castigos.
  • Ella comprendió que estaba siendo una ingrata, no sólo con Dios, sino con su apóstol, aquel apóstol todo fuego, razón luminosa, lengua de oro, de oro líquido.
  • De este modo devastaba el infeliz su alma, arrancando todo lo bueno, noble y hermoso para ofrecérselo a la ingrata, como quien tala un jardín para ofrecer en un solo ramo todas las flores posibles.
  • Julián no se hubiera encargado jamás de tan ingrata comisión a no parecerle que iba en ello la salvación eterna de don Pedro, y también el sosiego temporal de la que él seguía llamando señorita Marcelina, contra el dictamen de las convidadas a la boda.
  • Que si no, a la vista de tamaña traición hubiera sido capaz de ahogar su dolor cometiendo la más atroz barrabasada, por ejemplo, dando un adiós patético a la ingrata, y arrojándose después de cabeza en aquel caldero de aceite hirviendo donde volteaban los buñuelos.
  • Más allá, filas de sacos mostrando por sus abiertas bocas las patatas de Aragón, de barnizada piel, y tras ellos los churros, cohibidos y humildes, esperando quien les compre la cosecha, arrancada a una tierra ingrata en fuerza de arañar todo un año sus entrañas sin jugo.