Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "intelectual" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra intelectual para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Sofocábale cierta atmósfera intelectual, muy propia de ciudad universitaria.
- A mí también me choca en un intelectual como tú esa actitud de hombre de mundo.
- Me choca en un anti intelectualista como usted esa actitud tan de intelectual dijo Andrés.
- Ahora le parecía que la superioridad intelectual del vicario era nada enfrente de la grandeza moral del Obispo.
- Pero es verdad, los tuve y le hablo de ellos, para que me ayude a agradecer al médico (de quien tanto hablo) mi salvación intelectual.
- Otras veces los libros piadosos la hacían caer en somnolencia melancólica o en una especie de marasmo intelectual que parecía estupidez.
- Pero siendo lo que refirió el sobrino un prodigio de capacidad intelectual, la señora no las tenía todas consigo respecto al estado de aquella cabeza.
- ¡Antes el aniquilamiento, como dice el ateo! concluía limpiando el copioso sudor de la frente, provocado por aquel esfuerzo intelectual, tan fuera de sus hábitos.
- Su bienestar físico le preparaba para ese estado de perfección y de equilibrio intelectual, que los epicúreos y los estoicos griegos llamaron ataraxia, el paraíso del que no cree.
- Examinar con algún detenimiento a los habituales sacerdotes de este culto ceremonioso y circunspecto de la espada y el basto, es conocer a Vetusta intelectual en uno de sus aspectos característicos.
- ¡Antes que eso, cualquiera cosa! Es preciso evitar a toda costa que Ana sepa que yo, en momento de ceguera intelectual y sensual fuí capaz de solicitar los favores de esa scortum, como las llama don Saturnino.
- Primero llegaban las ovejas á la puerta de la escuela, metían la cabeza, husmeaban curiosas é iban retirándose con cierto desprecio, convencidas de que allí no había más pasto que el intelectual y valía poco.
- Esto era horrible, pero al fin era vivir en tierra firme, no sobre la masa enferma movediza de disparates del capricho intelectual, no en una especie de terremoto interior que era lo peor que podía traer la sensación al cerebro.
- Así como a otras el amor propio les inspira la presunción, a la viuda de Jáuregui le infundía convicciones de superioridad intelectual y el deseo de dirigir la conducta ajena, resplandeciendo en el consejo y en todo lo que es práctico y gubernativo.