Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "invención" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra invención para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Una, probablemente de su invención, era así.
- ¡Qué ilusión! Eso también es una invención nuestra.
- Creía firmemente que Dios era una invención de los curas.
- Yo le alabé la traza y la invención, a lo cual me respondió.
- Como dije, yo movería esa gran mole de mi invención por medio del.
- Pero tan bruto, que en aquella cabeza no cabe una invención de esta clase.
- Aunque me parece que se convino en que todo ello fue invención de esa gran cabeza.
- Se trataba de una singularísima especie de pensamientos monocromos, invención suya.
- Una invención supone la recapitulación, la síntesis de las fases de un descubrimiento.
- Van a comprobar no sé qué experimento de química, invención de Frígilis, según él.
- Fuera de que yo tengo pensada una invención para hundir la mar por aquella parte doce estados.
- En casa de Visita faltaban los moldes de cierto flan invención de la difunta doña Águeda Ozores.
- Pues usted es un infelizote que no ha tenido parte en ningún crimen ni en la invención de la pólvora.
- Pero donde hay que ver los efectos de esta invención admirable de la humana inteligencia es en tierra, Sr.
- Que los franceses llamaban Malakoff, invención absurda que parecía salida de un cerebro enfermo de tanto pensar en la dirección de los globos.
- Una invención, es muchas veces una consecuencia tan fácil de los hechos anteriores, que casi se puede decir que se desprende ella sola sin esfuerzo.
- Y ahora siguió Santa Cruz, muy bien empaquetado entre sus sábanas, despídete de tu novela, de esa grande invención de dos ingenios, Ido del Sagrario y José Izquierdo.
- Esto es, que los mezclaba y confundía, siendo la falda de Obdulia la causa de tales confusiones, porque el sabio no podía menos de admirar aquella atrevidísima invención, nueva en Vetusta, mediante la que aparecían ante sus ojos graciosas y significativas curvas que él nunca viera más que en sueños.