Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "irá" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra irá para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Irá V.
- Bueno, ya irá.
- No, no irá sola.
- ¿Dónde se irá él?
- ¿Irá usted al teatro?
- Le dio ira el sentirlo.
- ¿Qué irá a hacer éste?
- Pero lo que es este no irá.
- Ciego de vergüenza y de ira.
- ¡Ira de Dios! De noche digo.
- Ya irá aprendiendo a ser fino.
- Esta le irá contando cómo es.
- ¡Ira de Dios! ¡eso sí que no!
- Sintió ira y placer a un tiempo.
- Doña Anuncia se volvía loca de ira.
- Nada de arrebatos de ira, ni devaneos.
- Ana estaba roja de vergüenza y de ira.
- Articuló en voz baja y ahogada de ira.
- (con extremada inquietud y ráfagas de ira).
- El egoísmo, la ira, la vanidad los impulsan.
- Ana sin saber por qué, sintió un poco de ira.
- Y con suprema resolución, casi con ira pensó.
- No se sabe a dónde irá a parar esta anarquía.
- Llame usted al médico indicó Plácido con ira.
- Aquello me dió una ira y una tristeza profunda.
- Pero aún me vendría bien un poquito más de ira.
- Pero ya irá comprendiendo que no hay otro camino.
- Pero la arranqué y estoy limpio de ira y de odio.
- Luego con un gesto de ira y de desprecio añadió.
- Al mirar a su hijo, la llama de su ira se avivó más.
- Me he exaltado de veras, me he dejado llevar de la ira.
- Ya no se reñía, se discutía con calor, pero sin ira.
- ¿Irá usted arriba a casa de doña Casta, o vendrá aquí?
- Ella te cortará los pedacitos de carne y te los irá dando.
- Si no está en Peñaplata, irá camino de Burguete les dijo.
- Esta revelación hizo vacilar un momento la ira de doña Lupe.
- Su semblante descompuesto por la ira estaba más feo que nunca.
- La ira se le desbordaba, y para contenerla volvió a la alcoba.
- Le daba ira encontrarse tan filósofo, pero no podía otra cosa.
- La ira la desahogaba sobre el Obispo y con la curia eclesiástica.
- Pero se irá borrando, borrando, hasta que enteramente desaparezca.
- Conteniendo en seguida la ira, como si Ana pudiera oír sus quejas.
- He pasado por todas las crisis de la ira, de la rabia y de la locura.
- De Pas comprendió, con ira, que el del balcón no se daba por vencido.
- Y recordó la ira de Jesús cuando se aparecía a Teresa que le olvidaba.
- ¡Ah, tuno! exclamó Jacinta con ira cómica, aunque no enteramente cómica.
- El Cacho se tiraba contra la pelota con ira, hacía una falta y se indignaba.
- ¿Cree usted que Sabel irá a quejarse a la justicia de los culatazos de hoy?
- Esto llevó bruscamente las ideas de doña Lupe a la verdadera causa de su ira.
- El alma se le desgajaba y sacudía resistiéndose a albergar en su seno la ira.
- La ira de la señora de Jáuregui no se calmó con el feliz éxito del almuerzo.
- Diciendo esto le cogía por un brazo y le sacudía con ira materna y correccional.
- Pero se contuvo y se tragó su ira, desahogándola después en agitado soliloquio.
- (tomándole las manos y tratando de contener con suavidad sus movimientos de ira).
- Y después ira y orgullo, y ambición vulgar y huracanes en la Curia eclesiástica.
- Preguntó don Santos con voz débil, sin más energía que la de una ira impotente.
- Gabriel irá conmigo añadió Don Alonso, mirándome de un modo que infundía valor.
- Necesitaba arrojar la careta, dar rienda suelta a su mal ánimo, pisar algo con ira.
- Es una apreciación tuya dijo Nicolás moderando su ira, que no me parece muy fundada.
- ¡Buenas noches, buenas noches! dijo el Magistral con tono de mal humor, casi con ira.
- Y la ira volvió a encenderse en su pecho, sopló con fuerza y barrió el dolor tierno.
- Se sentía vigilada, y el rechinar de las zapatillas de su tía le causaba violentísima ira.
- Aquella mujer despertaba en él, ahora, una ira sorda mezclada de un deseo intenso, doloroso.
- Don Fermín volvió a tranquilizarse, viendo la exaltación de la ira pintada en el magistrado.
- Había paseado pisando con ira, con pasos largos, como si quisiera rasgar la sotana con las rodillas.
- Le conmovía hasta el punto de que sus ojazos tranquilos y bondadosos se velasen con lagrimones de ira.
- La ira, la pasión y la grosería del pueblo se manifestaron en ella de golpe, con explosión formidable.
- Aquí no hay perdices! ¡Ira de Dios! ¡Pardiez! ¡Malhaya! ¡Siempre el mismo! Si es mía, si la maté yo.
- Guimarán tenía la impiedad fría del filósofo, Barinaga los rencores del sectario, la ira del apóstata.
- Y la ira le borraba del cerebro muchas veces las más puras ideas, las impresiones más dulces y risueñas.
- Cuando Juan Pablo venga a Madrid irá a Molina de Aragón a enterarse del testamento y recoger lo que es vuestro.
- Nicanora le sujetó por ambos brazos, y él, sacudiéndose y pateando, descargaba su ira con estas palabras roncas.
- Dejaba escapar de su pecho exclamaciones de ira, juramentos de venganza y apóstrofes de despecho contra sí mismo.
- Glocester al lado de aquel lecho de muerte se moría de envidia y estaba verde de ira, aunque sonreía como siempre.
- Batiste, trémulo por la ira, balbuceó, no sabiendo cómo empezar su defensa, por lo mismo que la creía justísima.
- Si riñese con algún su criado, dar unos puntillos agudos para la encender la ira y que pareciesen en favor del culpado.
- El Magistral no era el hermano mayor del alma, era un hombre que debajo de la sotana ocultaba pasiones, amor, celos, ira.
- Tales espectáculos indignaban a Moreno, que al verse acosado por estos industriales de la miseria humana, trinaba de ira.
- La soberbia, la ira, la lascivia engañada y sofocada y provocada, salían a borbotones, como podredumbre líquida y espesa.
- Aquel marido aceptado en un arrebato de ira, sí no llegó a inspirarla amor mereció la tierna simpatía del agradecimiento.
- Ya, ni Caracas hará sus barcos, ni Yurrumendi hablará de los piratas, ni Joshepe Tiñacu irá haciendo eses por las calles.
- Cuando Carlos comprendió que era con Martín con quien hablaba, sintió un dolor agudísimo y una impresión sofocante de ira.
- Iv Este símil hubo de impresionar vivamente a la gran doña Lupe, que contempló un rato a su sobrino con más lástima que ira.
- Y lo que más temía doña Paula era que el Magistral no pudiera sufrir sus celos, su ira, y cometiese algún delito escandaloso.
- Pero dando estos respiros a su ira verdadera o falsa, ello es que no se marchaba, y Segunda le metió casi a la fuerza en la alcoba.
- No, por de pronto sigue ahí, es lo mejor, y dentro de unos días Bautista irá a ver a doña Águeda y a decirla que se casa contigo.
- Al oír este insulto, Gravina se levantó ciego de ira y echó en cara al francés su cobarde comportamiento en el cabo de Finisterre.
- Síntoma de conciliación era que su tía no le hablaba ya con ira, y aun parecía tenerle en verdadero concepto de hombre o de varón.
- ¡Oh, si tú supieras al lado de quién estás! pensaba Fortunata, y aquí su temor se desvanecía un tanto, para dejar revivir la ira.
- Julián, por su parte, quedó tembloroso, agitado, descontento de sí mismo, cual suelen los pacíficos cuando ceden a un arrebato de ira.
- Y como si esta palabra fuera el tapón de su ira, tras ella corrieron en vena abundante las quejas por lo que el chico había hecho aquella mañana.
- Y la enana corrió hacia donde estaban las recogidas, y lo mismo que dijera a Sor Natividad se lo repitió a Fortunata, sin poner un freno a su ira.
- La mar, cada vez más turbulenta, furia aún no aplacada con tanta víctima, bramaba con ira, y su insaciable voracidad pedía mayor número de presas.
- Martín sabía el odio del hermano de Catalina y, cuando lo encontraba por casualidad, huía de él, lo cual a Carlos le producía más ira y más furor.
- Y Perucho comprendía a medias frases indignadas, frases injuriosas, frases donde se desbordaba la cólera, el furor, la indignación, la ira, el insulto.
- Ya veo afirmó Rubín con ira, que nos ha engañado usted a todos, a mí el primero, a las señoras Micaelas, a mi amigo Pintado y a toda mi familia después.
- Lo que Amalia me ha dicho afirmó Jacinta con súbita ira, llena de dignidad, poniéndose en pie y afianzando con un gesto admirable su aseveración, es verdad.
- Fortunata tenía su interior tan tempestuoso que no pudo contenerse, y estalló con esa ira pueril que ocasiona las reyertas de mujeres en las casas de vecindad.
- Y sobre aquellas ruinas de su indignación artística se paseaba furioso, deseando algo más suculento para la ira y la venganza que la tinta y el papel mudo y frío.
- Nicolás se calmó luego, tomando el tono que cuadra a un sacerdote y con el cual sabía él muy bien rectificar la descompostura que le producían la ira o el contento.