Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "josé" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra josé para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Don José.
- José Izquierdo.
- Preguntó José.
- Ese José Izquierdo.
- ¡Ah! ¡José Izquierdo!
- Don José no le contestó.
- El uno, José Mari Recalde.
- Mira, José, debes acostarte.
- Debo de parecer un San José.
- Venga acá, querido Don José.
- Aquí José tiene poca suerte.
- Con el Nuncio y con San José.
- José Débora miró y me dijo.
- Don José, y no se excite tanto.
- Don José María dijo un oficial.
- José Izquierdo es persona formal.
- Dice usted que ese José Izquierdo.
- La clase de don José de Letamendi.
- José Mari iba por el mismo camino.
- José Débora dije a mi compañero.
- Don José se deshizo en reverencias.
- Este y José cambiaron unas palabras.
- Se parecía bastante a su hermano José.
- No le digo que sí ni que no, Don José.
- Bueno y sano contestó Don José María.
- El mejor, José Cacochipi contestó el cura.
- José Mari era hijo de Juan Recalde, el Bravo.
- Vi a José I como le estoy viendo a usted ahora.
- Si no, Dios y San José les amargarán el premio.
- Luego sonó la campanilla y Don José fue a abrir.
- Observo una cosa, querido Don José dijo Santa Cruz.
- José Izquierdo, un loco de la clase de cabellerías.
- El San Leandro, de 74, mandado por Don José Quevedo.
- Replicó bruscamente José, si me dan la ministración.
- Dos años hace que José empezó con estas incumbencias.
- Ni Segunda ni José Izquierdo lo comprenderían tampoco.
- Eran los buñuelos de San José, el manjar de la fiesta.
- Consúltalo con San José y verás cómo me da la razón.
- José mío, güélvete liberal, que lo de carca no tercia.
- ¡Jesús, María y José!, ¡qué horror! exclamó mi ama.
- Señor Don José, serénese, y aprenda a ver la vida como es.
- Don José no había dejado nada en el plato más que el hueso.
- Si tenéis un chico, llamadle como yo, Miguel, o José Miguel.
- Corría Marzo, y el día de San José dijo Nicolás en la mesa.
- ¡Ya tenemos piso principal! ¡Viva San José bendito! ¡Vivaaaa!
- Allí faltaba San José o lo sustituía un clérigo, que era peor.
- Pero Don José lo rehusó, aunque buenas ganas tenía de aceptarlo.
- Medio siglo después me acordé de Don José María Malespina, y dije.
- Es mi tío José dijo Fortunata, que está jugando al mus con su amigo.
- El amo de la casa era del mismo pueblo que Sánchez, y se llamaba José.
- ¡Jesús, María y José! exclamó Doña Francisca más muerta que viva.
- José Izquierdo representaba cincuenta años, y era de arrogante estatura.
- Maxi salió a la salita, y José Izquierdo se le cuadró ladrándole así.
- José Ido del Sagrario, corredor de publicaciones nacionales y extranjeras.
- Pero ni el tío despertaba, ni Don José se hacía cargo de que le llamaban.
- Era el 19 de Marzo, y los que se llamaban José convidaban a toda la tertulia.
- Señora replicó Don José con finura, la puerta de su domicilio está cerrada.
- El español don José era simpático y formaba en el partido de los holandeses.
- Y confesó que al fin, después de resistir mucho tiempo, años, como un José.
- Don José respondió tácitamente, con la expresión de una incredulidad profunda.
- Don José entró a pasos largos y marcados, con desplantes de cómico de la legua.
- Veo que entre usted y Don José Ido, otro que tal, podrían inventar lindas novelas.
- Casi de los primeros que a ellas bajaron fueron Don José María Malespina y su hijo.
- Y el amo del café, que también era algo José, repartió puros y ron con marrasquino.
- ¡Oh, San José bendito! Si en mis quince hubiera sabido yo lo que era la gente de mar.
- Dejose conducir hasta la puerta el pobre Don José sin decir una palabra, ni despedirse.
- José, no tengas celos, que si tu mujer está encinta, es por obra del Pensamiento puro.
- No se premite tender rropa, y ni clabar clabos, decía en una pared, y Don José exclamó.
- Vamos, Don José, eso no es más que aprensión (tratando de llevarle al grupo principal).
- Don José, con gran sorpresa nuestra, se metió en la enfermería a cuidar a los enfermos.
- Llegó la fiesta de San José, que aquel año tuvo para la familia excepcional importancia.
- El jefe de nuestra escuadra, Don José Bustamante, anduvo poco listo, que si hubiera sido yo.
- Don José, a usted le convendría tomar duchas y también unas pildoritas de bromuro de sodio.
- El señor San José no necesita de que le colguemos nada, pues hace siempre lo que nos conviene.
- Al llegar a este punto de su charla, Don José María dio tal tumbo que se quedó en cuatro pies.
- El seráfico don José, que fué también de los del pacto de los piratas, se nos murió del vómito.
- Apuró de nuevo el vaso, y el otro José admiraba igualmente su facundia y su receptividad de bebedor.
- En cuanto mi tío José oyó decir que usted venía, salió de carrera, como alma que lleva el diablo.
- José Débora se aferró a un pedazo de palo y arribó más muerto que vivo a las playas de Marruecos.
- Entre tanto, la fundadora, a pesar de su mucha prisa, entablaba una rápida conversación con Don José.
- Tampoco se fijó en la inquietud de Don José, que se movía en el asiento como si este tuviese espinas.
- Varias veces tuvo la palabra en la boca para hacer una pregunta a Don José, y este la miraba como diciendo.
- La de Animas, la de la Purísima, la del Niño Jesús, la de San Antonio, la de San José, la de los Dolores.
- Los oficiales que le rodeaban mirábanle con sorna oyendo el último jactancioso concepto de Don José María.
- La Delfina se volvió a sentar junto a su marido y miraba entre espantada y compasiva al desgraciado Don José.
- Como seguro prosiguió, aunque da mucho que hacer, el chico de la tienda de ropas hechas, José María Vallejo.
- José Izquierdo, a quien llaman Platón porque comía en un plato como un barreño, arrojaba chinitas al picador.
- Por eso estoy todo el santo día vigilando a José María Vallejo, que es un buen hombre, sin despreciar a nadie.
- Don José María se quedó como alelado con esta razón, y por un instante estuvo perplejo, sin saber qué decir.
- Era la de Don José María Malespina, que vociferaba en el patio, llamando a su mujer, a Don Alonso y a mi amita.
- De repente, Don José se levantó de su asiento y salió de estampía, entre la risa y chacota de toda la partida.
- Chuletas dijo Don José, y a punto vio entrar a un amigo, el cual le había visto a él y por eso sin duda entraba.
- Y en aquel momento entró José Izquierdo, a quien su hermana quiso incitar para que acometiese al bueno de Estupiñá.
- Si mal no recuerdo, también dijo Don José María que había aconsejado a Napoleón el atrevido hecho del 18 brumario.
- Como Jacinta observaba atentamente el trabajo de Don José, este se esmeró en hacerlo con desusada perfección y ligereza.
- Este muchacho se llamaba José Cacochipi y algunos, a sus espaldas, le decían José Cracasch o sea en castellano José Manchas.
- El teniente coronel de ejército Don José Graullé, el teniente de fragata Urías y el guardia marina Don Antonio de Bobadilla.
- Don José María, que tal oyó, aseguró que, por el contrario, convenía reanimar el espíritu del enfermo con la conversación.
- Tal había sido la intención de la señorita, y Don José habría creído ofender a su bienhechora interpretándola de otro modo.
- Al año de casada, Catalina tuvo un hijo, al que llamaron José Miguel, recordando Martín la recomendación del viejo Tellagorri.