Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra joya

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra joya en el contexto de una oración.

Término joya: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "joya" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra joya para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Se lleva usted la joya del mercado.
  • ¿Le diría que su mujer era una joya?
  • Allí les decía cómo habían de encajar la joya.
  • ¡Qué contento estaba con la vida Quintanar! Su mujer era una joya.
  • El danzante de Juan no merecía tal joya, por ser muy dado a picos pardos.
  • Una joya que no quería cambiar ni por cincuenta hanegadas de tierra buena.
  • Ella desgraciada, porque su marido es un ciego y desconoce la joya que posee.
  • Esta capilla es el lunar, el feo lunar, el borrón diré mejor, de esta joya gótica.
  • Para que vea que le quiero y deseo que esa joya sea suya, voy á hacer lo que no haría por nadie.
  • Y mostraba su reloj, una joya rococó, que con sus esmaltes mitológicos hacía pensar en las fiestas pastoriles de Versalles.
  • Paco admiraba en silencio la hermosura de Ana, cuya cabeza hundida en la blancura blanda de las almohadas le parecía una joya en su estuche.
  • Don Fermín no perdonaba al Arcipreste el no haberle entregado mucho antes aquella joya que él, Ripamilán, no sabía apreciar en todo su valor.
  • Y para recalcar más su facha americana, llevaba una joya en la corbata y una cadena de reloj interminable, que le daba muchas vueltas de una parte a otra del pecho.
  • Por esta última razón no incurría en la humildad de confesarse indigno de tal joya, pues su amor propio iba siempre por delante de todo, y teníase por merecedor de cuantos bienes disfrutaba o pudiera disfrutar en este bajo mundo.
  • Lo malo era que en aquellas largas horas, a veces aburridas, que pasaba de rodillas ante el Sacramento, la faz envuelta en un gran velo al modo de mosquitero, la pecadora solía fijarse más en la custodia, marco y continente de la sagrada forma, que en la forma misma, por las asociaciones de ideas que aquella joya despertaba en su mente.