Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra juguetes

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra juguetes en el contexto de una oración.

Término juguetes: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "juguetes" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra juguetes para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Esos son juguetes de chicos.
  • Era un chalet que parecía escapado de una caja de juguetes.
  • Tenía aquel cachidiablo la especialidad de los juguetes animados.
  • Estos juguetes que pasan de generación en generación, tienen un aspecto muy triste.
  • Gastó chanzas, quiso aconsejarle como se aconseja a un niño que escoge entre juguetes.
  • Su madre le tenía como a un niño y le compraba juguetes mecánicos que a él le divertían.
  • Tenía, para divertirme, unos juguetes viejos que habían pertenecido a mi madre y a mi tío.
  • Objetos labrados en marfil y que debían de ser los juguetes con que los ángeles se divertían en el Cielo.
  • Respecto a los juguetes, Urbistondo opinó que para el primer día bastaba con que los chicos los vieran únicamente.
  • A medida que la chiquilla atendía más, Perucho se ingeniaba en traerle juguetes inventados por él, que la divertían infinito.
  • Le compraba juguetes caros, le ponía en la mano, para que las rompiera, las figuras de china de la sala y le permitía comer mil golosinas.
  • Entonces pasaron por las manos de Barbarita todas las preciosidades que en su niñez le parecían juguetes y que le habían producido fiebre.
  • Siempre sentía apretada la garganta y lágrimas en los ojos cuando veía a los niños pobres admirar los dulces o los juguetes de los escaparates.
  • En tanto Quintanar, un poco avergonzado en presencia de aquellos juguetes irónicos que se le reían en las barbas, esquivaba su despacho siempre que podía.
  • Llevaba en un estuchito forrado de raso un anillo de oro con unas perlas para Quenoveva, que me había costado ocho duros, y en un paquete unos juguetes para los chicos de Urbistondo.
  • En torno de la mesa, husmeando con aire goloso, estaba una diminuta perra inglesa, que, con su piel de porcelana, sus ojillos de cristal y las patas de alambre, parecía escapada de una tienda de juguetes.
  • Yo tenía bajo mi insignia como unos mil navíos, mayores todos que el Trinidad, y se movían a mi antojo con tanta precisión como los juguetes con que mis amigos y yo nos divertíamos en los charcos de la Caleta.
  • En estos días otoñales duraba todavía la feria de septiembre en el Prado, delante del Jardín Botánico, y al mismo tiempo que las barracas con juguetes, los tíos vivos, los tiros al blanco, y los montones de nueces, almendras y acerolas, había puestos de libros en donde se congregaban los bibliófilos, a revolver y a hojear los viejos volúmenes llenos de polvo.
  • Ver muchas leguas de tierra, columbrar el mar lejano, contemplar a sus pies los pueblos como si fueran juguetes, imaginarse a los hombres como infusorios, ver pasar un águila o un milano, según los parajes, debajo de sus ojos, enseñándole el dorso dorado por el sol, mirar las nubes desde arriba, eran intensos placeres de su espíritu altanero, que De Pas se procuraba siempre que podía.