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Ejemplos de oraciones con la palabra justicia

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra justicia en el contexto de una oración.

Término justicia: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "justicia" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra justicia para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • La justicia.
  • ¿ya no hay justicia?
  • Porque no hay justicia.
  • No hay más que Justicia!
  • Aquello era hacer justicia.
  • Voy a dar parte a la justicia.
  • No ha sido favor, sino justicia.
  • A la galera, porque la justicia.
  • ¿no hay justicia para los pobres?
  • La justicia es una ilusión humana.
  • No está mala justicia la de arriba.
  • La justicia humana no lo sabe fallar.
  • Yo haré justicia, se lo juro a usted.
  • La justicia no se descuidaba de buscarnos.
  • Temía a su madre, al mundo, a la justicia.
  • ¡Qué farsa! Voy a dar parte a la justicia.
  • ¡A los capeadores! A ellas vino la justicia.
  • Esta pobre mujer no necesitaba de mi justicia.
  • Por la justicia se hubiera dejado hacer tajadas.
  • Usted es desgraciado porque no le hacen justicia.
  • Ana era suya, ésta era la ley suprema de justicia.
  • Pues yo dijo el ex alcalde a la justicia me atengo.
  • Entonces ¿para usted no hay lucha, ni hay justicia?
  • No se puede proceder con simple criterio de justicia.
  • Valía esto tanto como llamar la atención de la justicia.
  • No sabía si irme a buscarlos, si dar parte a la justicia.
  • Pensaba que en la vida ni había ni podía haber justicia.
  • Don Pompeyo no creía en Dios, pero creía en la Justicia.
  • Pues Leopoldo Montes, que está ahora en Gracia y Justicia.
  • La justicia caerá sobre ti algún día, si no hoy, mañana.
  • Y así la mentira pasa por verdad, y la iniquidad es justicia.
  • Para aquella tierra no se había hecho la justicia de la ciudad.
  • Pero yo tengo razón, y perdida o no, la justicia está de mi parte.
  • ¡Pobre razón aplastada por la soberbia! ¿Dónde está la justicia?
  • Ir a un sentido de justicia universal prosiguió Iturrioz es perderse.
  • ¡Claro, con bala era más escandaloso, más alarmante para la justicia.
  • Justicia, amor, belleza, o sencillamente un bastón con una chapa de plata.
  • Mas la injuria a ti hecha, te suplico, y por justicia te pido, no disimules.
  • Doña Lupe cruzaba las manos y miraba al Cielo, invocando la justicia divina.
  • ¿Será que se finge así para poder matarme, sin que la justicia le persiga.
  • ¿Cree usted que Sabel irá a quejarse a la justicia de los culatazos de hoy?
  • Eso no me parece digno de una mujer como usted, que tiene un fondo de justicia.
  • La justicia era respetada con un terror supersticioso heredado de muchos siglos.
  • ¿Pero quién es el guapo que de estrellas abajo entiende y practica la justicia?
  • Respecto de la justicia, yo creo que lo justo en el fondo es lo que nos conviene.
  • El alguacil puso la justicia en sus pies y apeló por la calle arriba dando voces.
  • ¡Porque tuviste miedo a la justicia, y a mí también, cobarde! se dijo Frígilis.
  • Creyendo que estaba mortalmente herido, no quería meterse en líos con la justicia.
  • Y Batiste no sabía qué temer más, si la justicia de la ciudad ó la de la huerta.
  • Cabalmente en el fondo de esa volubilidad veo yo un instintivo espíritu de justicia.
  • Y como había oído decir que la justicia triunfaba siempre, no dudaba de la victoria.
  • Se continuarían las costumbres de la huerta, el respeto á la justicia por mano propia.
  • Le cogieron por el cuello de la americana con esa paternal zarpa de la justicia callejera.
  • En la Naturaleza, en los árboles y en las plantas hay una vaga sombra de justicia y de bondad.
  • Huyó de la catedral, triste, aprensivo, dudando de la Humanidad, de la Justicia, del Progreso.
  • Bajaba ya, decidida a abreviar la tardanza del acto de justicia, cuando se oyó un gran tumulto.
  • Pero déjate estar, que el Señor te arreglará, haciendo justicia y dándote lo que te quitaron.
  • ¡Oh, aquellos relámpagos debían quemar el mundo entero si se quería hacer justicia de una vez!
  • Así es que yo me lavo las manos, y dejo que la lección natural se produzca y la justicia se cumpla.
  • Hagámonos más justicia pensó sin querer, por el instinto de conservación que tiene el amor propio.
  • Paco Vegallana había hecho beber al ateo, sin que este lo sintiera, más de lo que la justicia manda.
  • ¡Mucho ojo, tío Barret ! Aquella gente era de justicia, y el pobre siempre pierde metiéndose con ella.
  • Pero dentro de ella jamás tendría la justicia quehacer alguno mientras estuviese él detrás del mostrador.
  • Y si Dios hiciera justicia, ahora mismo te pondrías donde yo estoy, y yo donde tú estás, grandísima ladrona.
  • Hablaré a mi esposo, el cual reconocerá a Juanín y le reclamará por la justicia, puesto que su madre le ha abandonado.
  • Todos los sobrinitos estaban alborotados, inconsolables, y en cuanto la vieron entrar corrieron hacia ella pidiendo justicia.
  • Ahora se me ocurre que debo empezar por darle una embestida a mi amiga Guillermina, que se hará cargo de la justicia del caso.
  • ¡Ábrase a la justicia! ¡En nombre de la ley, abajo esa puerta! ¡Señor don Santos, a la cama! dijo el sereno, ya de vuelta.
  • Por estas y otras niñerías estuvo preso, y rigores de justicia, de que hombre no se puede defender, le sacaron por las calles.
  • Yo probaré que las coplas del poeta clérigo no están sujetas a tal premática y luego quiero irlo a averiguar ante la justicia.
  • ¡Señor! ¡Qué justicia! Los carcamales como yo, buenos y sanos, y ese chico que parecía comerse al mundo, camino del cementerio.
  • Viendo lo cual el polizonte, apretó la zarpa, como expresión de los rigores que la justicia humana debe emplear con los criminales.
  • Pero a estos desgraciados se les olvida siempre algo, y donde menos lo piensan se conserva el dato acusador que ilumina a la justicia.
  • Murmuró otra vez Estupiñá, en cuyo espíritu las nociones de la justicia eran siempre muy claras, como no se tratara de contrabando.
  • Mirábales como si fueran amigos que habían de darle la razón reconociendo en él a la justicia pateada y a la humanidad escarnecida.
  • La ventana estaba abierta, y doña Lupe la cerró para que el pobrecillo no se constipase, pues una cosa es la salud y otra la justicia.
  • Llegó el retor y la justicia, y viendo el espectáculo, se salieron, no persuadiéndose que allí pudiera haber habido lugar para cosa.
  • Fuese lo que fuese, la justicia no descubrió a los autores del delito, y don Pedro quedó en breve sin otro pariente que su tío Gabriel.
  • Ya no puede haber ni libertad, ni justicia, sino fuerzas que obran por un principio de causalidad en los dominios del espacio y del tiempo.
  • Dios, realizando la justicia por medio de los sucesos, lógicamente, es el espectáculo más admirable que pueden ofrecer el mundo y la historia.
  • Propuso Juan Pablo satisfacerlo como un homenaje a la justicia y a la buena memoria de su querido padre, y se votó afirmativamente por unanimidad.
  • La Justicia le obligaba a reconocer que el actual obispo de Vetusta, don Fortunato Camoirán, era una persona respetable, un varón virtuoso, digno.
  • Pero nadie olvidó los campos y la barraca, permaneciendo unos y otra en el mismo estado que el día en que la justicia expulsó al infortunado colono.
  • Aquellos cuatro amigos, ligados por el seis doble, hubieran vendido la ciencia, la justicia y las obras públicas por salvar a cualquiera de la partida.
  • Eso no es cobardía dice que le dijo eso es hacerse justicia a sí mismo, usted merece la muerte por su traición y yo le conmutó la pena por el destierro.
  • Y Cristo nos enseña que no debemos tomarnos la justicia por nuestra mano, pues Dios castiga sin palo ni piedra, y Él da a cada criatura lo que le conviene.
  • Señalóse cuál había de ser, y fuimos juntos, yo delante, y en columbrando la justicia, lleguéme con otro de los criados de casa, muy alborotado, y dije.
  • Dios, ¡qué desesperación! Si me infundes la idea de la justicia, idea lógica, perfectamente lógica, ¿por qué no me das los medios para hacerla efectiva?
  • Era la justicia patriarcal y sencilla del buen rey de las leyendas saliendo por las mañanas á la puerta del palacio para resolver las quejas de sus súbditos.
  • Y, al fin, nos acogimos a la Iglesia Mayor, donde nos amparamos del rigor de la justicia y dormimos lo necesario para espumar el vino que hervía en los cascos.
  • Pero alguna vez trabajaba, de tarde en tarde, y esto era bastante para que las tierras fuesen con más justicia de él que de aquella señorona gorda de Valencia.
  • A pesar de que en el fondo no haya más que esto, un interés utilitario ¿quién duda que la idea de justicia y de equidad es una tendencia que existe en nosotros?
  • Cada uno llevaba tras sí un cortejo de guardas de acequia, de pedigüeños que antes de la hora de la justicia buscaban predisponer el ánimo del tribunal en su favor.
  • Cuando estuvieron las dos víctimas atadas y con las espaldas desnudas, el ejecutor de la justicia, el mozo de la boina a rayas, se remangó el brazo y cogió una vara.
  • Yo, que no tenía otro móvil que la justicia, cuando les vi, cuando me persuadí de que pecaban, creo que si tengo un revólver, les suelto los seis tiros por la espalda.
  • Pensaba yo cómo realizaría aquel acto de justicia, cuando la casualidad, mejor será decir la Providencia, me deparó una solución mejor y más cristiana que la muerte.
  • ¡Justicia de Dios! Pero menudeaban tanto los azotes sobre mí, que ya no me quedó, por haberme tirado las frazadas abajo, otro remedio sino el de meterme debajo de la cama.
  • Schopenhauer, más austero, más probo en su pensamiento, aparta esa rama, y la vida aparece como una cosa obscura y ciega, potente y jugosa sin justicia, sin bondad, sin fin.
  • Sentía en las entrañas gritos de protesta, que le parecía que reclamaban con suprema elocuencia, inspirados por la justicia, derechos de la carne, derechos de la hermosura.
  • Hace poco parece que le echó mano la justicia, pero Barbacana se empeñó en librarlo, y tanto sudaron él y los curas, que el hombre salió bajo fianza, y se pasea por ahí.