Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "labrador" aquí tienes una selección de 38 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra labrador para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Vestía de labrador.
- Tenía espíritu de labrador.
- Era labrador de algún pueblo lejano.
- El labrador se cansó de pedir gracia.
- Abandono la carrera y me dedico a labrador.
- El bollo del labrador cuesta cahizada de trigo.
- La tierra para el labrador, el mar para el marino.
- Vigiló mucho el labrador, presintiendo una emboscada.
- El pobre labrador ocultaba sus penas á su propia familia.
- Algún labrador o jornalero les vio salir, pero ¿qué había de hacer?
- El disfraz de labrador era un pretexto para toda clase de expansiones brutales.
- El labrador sonreía como una hiena, enseñando sus dientes agudos y blancos de pobre.
- Y cuando un labrador, en un camino hondo, se descubría respetuosamente ante don Pedro, murmurando.
- El labrador fué sacando de su faja toda aquella indigestión de ahorros que le hinchaba el vientre.
- Ayer hablaba de un labrador que descuida sus tierras por alquilar sus mulas por tres reales diarios.
- El pobre labrador ni se fijó en los miles de reales á que subía su deuda con los dichosos réditos.
- Y después de leer el papel asqueroso, lo arrugaba entre sus puños de labrador y decía con voz ronca.
- La mujer y las hijas del arruinado labrador fuéronse con unas vecinas á pasar la noche en sus barracas.
- Estaban en San Martín, la época de la siembra, y el labrador dividió la tierra roturada en tres partes.
- Era una camada de estiércol vegetal, tendida, según costumbre del país, ante la casucha de un labrador.
- El padre de Martín fué labrador, un hombre obscuro y poco comunicativo, muerto en una epidemia de viruelas.
- El labrador salió de la cárcel hecho una momia, y fué conducido al presidio de Ceuta, para morir allá á los pocos años.
- Fueron a casa de Ranero para elegir algunas culebras del legítimo mazapán de Labrador, y aún tuvieron tela para una hora más.
- ¡Entonces sí que se consideró perdido irremisiblemente el pobre labrador! Con desesperación miró sus campos, que ya no podía cultivar.
- Mucho quería el labrador á su mujer, y hasta le perdonaba la tontería de haberle dado cuatro hijas y ningún hijo que le ayudase en sus tareas.
- Desde entonces, los campos que hacía más de cien años trabajaban los ascendientes del pobre labrador habían quedado abandonados á orilla del camino.
- Esta vez aún fué más viva y gesticulante su protesta al ver que el labrador no se ablandaba con la rebaja y á duras penas le ofrecía dos duros más.
- El labrador, de humilde pasar, que durante mucho tiempo tenía una casa con cuatro o cinco parejas de mulas, de pronto aparecía con diez, luego con veinte.
- El pobre labrador, agobiado por una existencia de fiebre y demencia laboriosa, quedábase en los huesos, encorvado como un octogenario, con los ojos hundidos.
- Durante muchísimos años, don Fermín desempeñó el cargo de secretario del Ayuntamiento de Urbia, hasta que se retiró, cuando su hija se casó con un labrador de buena posición.
- Como él era bueno (por más que la gente no lo creyese), no podía consentir que el labrador siguiese matándose en este empeño de cultivar unas tierras más grandes que sus fuerzas.
- Vivía en continuo contacto con su arma, la pieza más moderna de su casa, siempre limpia, brillante y acariciada con ese cariño de moro que el labrador valenciano siente por su escopeta.
- Diez años de abandono habían endurecido la tierra, haciendo brotar de sus olvidadas entrañas todas las plantas parásitas, todos los abrojos que Dios ha criado para castigo del labrador.
- Un labrador habitante en otro distrito de la huerta, hombre que las echaba de guapo y nunca tenía bastante tierra, sintióse tentado por el bajo precio del arrendamiento y apechugó con unos campos que á todos inspiraban miedo.
- En Matalerejo, en su tierra, Paula Raíces vivió muchos años al lado de las minas de carbón en que trabajaba su padre, un miserable labrador que ganaba la vida cultivando una mala tierra de maíz y patatas, y con la ayuda de un jornal.
- Ningún labrador quería las tierras ni aun gratuitamente, y al fin los amos tuvieron que desistir de su empeño, dejando que se cubriesen de maleza y que la barraca se viniera abajo, mientras esperaban la llegada de un hombre de buena voluntad capaz de comprarlas ó trabajarlas.
- Y el viejo, que lo citaba como modelo á los otros arrendatarios, cuando estaba frente á él extremaba su crueldad, se mostraba más exigente, excitado por la mansedumbre del labrador, contento de encontrar un hombre en el que podía saciar sin miedo sus instintos de opresión y de rapiña.
- Y prestó dinero á Barret, con el insignificante detalle de exigirle una firma los negocios son negocios al pie de cierto papel en el que se hablaba de interés, de acumulación de réditos, de responsabilidad de la deuda, mencionando para esto último los muebles, las herramientas, todo cuanto poseía el labrador en su barraca, incluso los animales del corral.