Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra lances

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra lances en el contexto de una oración.

Término lances: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "lances" aquí tienes una selección de 11 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra lances para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • La conversación ofrecía pocos lances, pues siempre versaba sobre el mismo proyecto.
  • ¡Ay, qué bueno! exclamaba Fortunata riendo con toda su alma, al oír ciertos lances.
  • Bueno está mi sobrino para meterse en lances, él que se asusta de entrar en un cuarto sin luz.
  • Presencié escenas de frenética alegría, mezcladas con lances dolorosos y terribles desconsuelos.
  • Lances de Iglesia y de milicia y de mujeres y de la corte, con todo lo demás que cae bajo el dominio de la bachillería humana.
  • En aquel año ocurrieron sucesos y lances muy notables, como el sitio de Bilbao, la muerte de Concha, y por fin, el pronunciamiento de Sagunto.
  • Temía los escándalos que ocasionan lances personales, las pasiones que destruyen la salud y envilecen el alma, los despilfarros, el desorden moral, físico y económico.
  • En cuanto a Fortunata, se sentía profundamente lastimada, y deseaba que su marido acabase de contar aquellos tristísimos lances, para que la conversación recayese en otro asunto.
  • Se esponjaba de tal suerte ante los homenajes masculinos! El aldeano que llega al pueblo ha oído contar mil lances, mil jugarretas hechas a los bobos que allí entran desprevenidos como incautos peces.
  • Lo mismo hacía Fortunata, cuando le tocaba a ella ser narradora, incitada por su protector a mostrar algún capítulo de la historia de su vida, que en corto tiempo ofrecía lances dignos de ser contados y aun escritos.
  • Y conforme avanzaba la corrida, la mayoría del público contagiábase del aburrimiento del espectáculo, y hasta los del tendido de sol, si no por repugnancia por fastidio, callaban, dejando que los lances en la arena se desarrollasen en medio de un tétrico silencio, como si desearan no provocar incidentes para que la lidia terminase cuanto antes.