Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "lancha" aquí tienes una selección de 45 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra lancha para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La lancha se alejó.
- Vamos a vender tu lancha.
- La lancha no tenía timón.
- XIII La lancha se dirigió.
- La lancha estaba llena de gente.
- Ni una lancha aparecía en el mar.
- Fuimos allá y encontramos la lancha.
- A pesar de la obscuridad, vi la lancha.
- Junto a una de éstas hay pintada una lancha.
- Al verme todavía en la lancha, yo me indigné.
- La lancha quiere decir que se puede salir al mar.
- Pero luego le cogíamos la lancha sin decirle nada.
- La lancha avanzaba trabajosamente por el tempestuoso mar.
- Ya andaría por ahí, si tuviera una lancha decía Martín.
- Iba con alguno de sus hermanos, en lancha, a coger calamares.
- Cada pie suyo parecía una lancha, cada mano un mazo de carpintero.
- Retiramos los remos y nos tendimos los tres en el fondo de la lancha.
- Un movimiento a destiempo, y la lancha se estrellaría entre las rocas.
- Zurbelcha seguía inclinado sobre su remo y la lancha avanzaba hacia el puerto.
- Nos metimos en la lancha y comenzamos a remar, sustituyéndonos alternativamente.
- Pues ese fue de los que perecieron en la segunda lancha, que no pudo tocar a tierra.
- Dimos la primera vuelta, pasando por el sitio donde había zozobrado la lancha, y recogimos dos náufragos.
- Cada patrón echa su cartoncito en el lado de la lancha o en el de la casa, y luego se cuentan unos y otros.
- Con aquella claridad de eclipse vimos entre las olas la lancha que intentaba acercarse a la goleta encallada.
- ¡Dejad esa lancha, granujas! Nosotros no le hacíamos caso, seguíamos remando, y él, más enfurecido gritaba.
- El señor se puso al timón, el hombre izó la vela, y la lancha comenzó a marchar rápidamente hacia Frayburu.
- No nos atrevíamos a cruzar la barra en una lancha tan ligera, porque una ola un poco más fuerte podía tumbarla.
- El atalayero nos gritó que no fuéramos directamente hacia donde había zozobrado la lancha, sino dando la vuelta.
- El atalayero, desde las rocas, fué dando instrucciones con la bocina a Zurbelcha, y la lancha pasó sin dificultad.
- Por otra parte, el que tenía la llave de la cadena de la lancha era un señor que vivía en la primera casa de Izarte.
- Los de la lancha me dijeron que me limpiara la frente, pues la tenía manchada de gotas de sangre por los pinchazos de las zarzas.
- De haber podido romper la cuerda que sujetaba la lancha se hubieran ido a la tierra del moro, porque Germán sabía el camino por el mar.
- Durante todo el día 22 la mar se revolvía con frenesí, llevando y trayendo el casco del navío cual si fuera endeble lancha de pescadores.
- Zelayeta propuso subirse al trozo de palo más alto de los dos que quedaban a la goleta, y pedir auxilio desde allí, si pasaba cerca alguna lancha pescadora.
- En esto, un amigo mío, Fermín Menchaca, capitán de barco metido a comerciante en Cádiz, fué al pueblo, donde acababa de morir su padre, que era patrón de una lancha.
- Según decía, él había salvado a todos los de la lancha, y aseguraba que si hubiera querido salvar sólo a su hijo, lo habría logrado a costa de la vida de todos los demás.
- La lancha se fué acercando al costado de la goleta, estuvo sólo un momento junto a ella, y se desasió violentamente del casco del buque perdido y se hundió entre las espumas.
- Pero en el instante mismo en que se determinó en mi voluntad esta resolución, mis ojos dejaron de ver lancha y marineros, y ante mí no había más que la horrenda obscuridad del agua.
- Contó que, habiendo zozobrado la lancha, él tuvo que optar entre la salvación de su hijo y la de todos los demás, decidiéndose por esto último, en razón de ser más generoso y humanitario.
- El capitán y el médico estaban hablando sentados los dos en sillas de lona al socaire de la ballenera, y no vieron a los marineros y a los chinos que avanzaban por el otro lado de la lancha grande.
- Yo mismo me sentí transportado, y cuando mi nublado espíritu se aclaró un poco, me vi en una lancha, recostado sobre las rodillas de mi amo, el cual tenía mi cabeza entre sus manos con paternal cariño.
- Lulú miraba aquella líneas de luces interrumpidas de las carreteras y de los arrabales, y fantaseaba suponiendo que había un mar con sus islas, y que se podía andar en lancha por encima de estas sombras confusas.
- A medida que nos acercábamos, las formas de aquel coloso iban aumentando, y cuando la lancha se puso al costado, confundida en el espacio de mar donde se proyectaba, cual en negro y horrible cristal, la sombra del navío.
- Recordé que aquel viejo era el mismo que encontramos Recalde y yo cuando, después de nuestra expedición al Stella Maris, anduvimos buscando al que tenía la llave de la lancha que solía estar atada en la punta del Faro.
- Como tenía tantas dificultades para andar en lancha, decidimos Zelayeta y yo comprar un barco de juguete para ver cómo se hacían las maniobras, y fuimos los dos a casa de Caracas, que era el maestro constructor de aquella clase de barquitos.