Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "latigazos" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra latigazos para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Llovía a latigazos.
- A esa gente, a palos y latigazos se les sacude el polvo.
- El padre estaba furioso y hablaba de tratarlas a latigazos.
- A latigazos lo despedía el viento con disciplinas de agua helada.
- Sentía latigazos en las sienes, y en la garganta mano de hierro que apretaba.
- Con riesgo de la vida debí barrer esa canalla, si no por buenas, a latigazos.
- Reconozco en el Palomo el derecho de arrojarme del templo a latigazos o a patadas.
- El que lo encuentra corre detrás de los otros a latigazos hasta llegar a la madre.
- Aquellos latigazos los hubiera descargado el canónigo de buen grado sobre el rostro de Mesía.
- Si el señor marqués de Ulloa supiese que tenía en casa al traidor, con atarlo al pie de la cama y cruzarlo a latigazos.
- ¡Naranjas, rediós! aulló el pillastre y dio un tirón al pañuelo, preparándose a emprenderla a latigazos con sus compañeros.
- Viendo semejante fracaso el domador, poseído de una rabiosa furia, entró en la jaula, mandó salir a la mujer y empezó a latigazos con el león.
- Y abriendo las piernas y agachándose como dispuesto a correr detrás de los compañeros a latigazos, dio una vuelta al pañuelo alrededor de la mano y añadió.
- Detrás iba la Góndola, atronando al vecindario con horrísono estrépito de cascabeles, latigazos, cristales saltarines, y voces y carcajadas que sonaban dentro.
- El cochero, ante la perspectiva de una propina, descargó dos tremendos latigazos sobre los lomos del rocín, que vino a pagar así la ira concentrada por tantas horas en el pecho del Provisor.
- Empleó los domingos en que le daban suelta yendo al tiro del palomo en el cauce del río, o paseando gratis arrellanado como un príncipe en las estriberas de las tartanas, con la epidermis a prueba de traidores latigazos.
- XVIII Las nubes pardas, opacas, anchas como estepas, venían del Oeste, tropezaban con las crestas de Corfín, se desgarraban y deshechas en agua, caían sobre Vetusta, unas en diagonales vertiginosas, como latigazos furibundos, como castigo bíblico.