Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra lazo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra lazo en el contexto de una oración.

Término lazo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "lazo" aquí tienes una selección de 24 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra lazo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Parece que la han cogido con lazo.
  • Primero, para echarle a su cara mitad un lazo más y ligaduras nuevas.
  • Quiero ser como antes, como cuando tú me echaste el lazo y me cogiste.
  • Entre el dependiente y ella establecíase el lazo de la igualdad de caracteres.
  • Manolita se preparaba a ser el posible lazo entre cuatro probables familias venideras.
  • Se alejaría de aquella familia que sólo era en apariencia suya, pero a la cual no le ligaba lazo alguno.
  • Pero se presentaba el señor Quintanar con el lazo de la corbata de seda negra torcido, junto a una oreja.
  • Por de pronto, me comprometo a que no vuelvas a caer, aun en el caso de que se te tendiera el lazo otra vez.
  • Y sujetó bien los guantes, y se arregló el lazo de la corbata, y se aseguró de que el pañuelo estaba en su sitio, y.
  • Pero la Cashilda y mi novia sospecharon un lazo, e, interrogando al chico que llevó la carta, averiguaron que procedía de Machín.
  • Sujetó Bautista la cuerda con un lazo corredizo en un ángulo de un torreón, v subió Martín a pulso, con el palo en los dientes.
  • De aquella traición acaso nació Fermín a los dos meses de haber unido el buen párroco a Paula y Francisco con lazo inquebrantable.
  • También recordó Ana la carta que pocas horas antes le había escrito, y este era otro lazo agradable, misterioso, que hacía cosquillas a su modo.
  • Me parece mentira dijo él, que te tengo aquí, cogida otra vez con lazo, fierecita mía, y que puedo pedirte perdón por todo el mal que te he hecho.
  • No son extremos, Quintanar dijo Ana sollozando y haciendo esfuerzos supremos para idealizar a Don Víctor que traía el lazo de la corbata debajo de una oreja.
  • Lo único indiscutible fue que cayó lánguidamente y sin ruido, como esos pájaros a quienes el lazo traidor arranca del espacio para encerrarlos en una jaula.
  • Pero a la segunda se cruzó entre ellos tal tiroteo de cumplidos, ofrecimientos y franquezas, que no había de tardar la amistad en unirles a los tres con apretado lazo.
  • Seguro de que aquella mujer ponía en aquel lazo piadoso toda la sinceridad de un alma pura, y que degradarla, caso de que se pudiera, sería hacerle perder su mayor encanto.
  • El matrimonio cristiano, lazo bendito, por medio del cual la Iglesia atiende juntamente, con admirable sabiduría, a fines espirituales y materiales, santificando los segundos por medio de los primeros.
  • Los estudiantes, con el manteo terciado, tricornio en mano y ondeante en la manga el lazo de la Facultad, corrían las calles como un rebaño loco, asediando a los transeúntes para sacarles el dinero en nombre de la caridad.
  • Veía la joven con gusto llegar la ocasión de aquellas visitas, las deseaba y las esperaba, porque Maximiliano era el único lazo efectivo que con el mundo tenía, y aunque el sentimiento religioso conquistara algo en ella, no la había desligado de los intereses y afectos mundanos.
  • Sus calzones listados se atacaban a la rodilla con un enorme lazo, y para que tales figuras fueran completos mamarrachos, todos llevaban un lente, que durante la conversación acercaban repetidas veces al ojo derecho, cerrando el siniestro, aunque en entrambos tuvieran muy buena vista.
  • No quería más que hundir el alma en aquella pasión innominada que le hacía olvidar el mundo entero, su ambición de clérigo, las trampas sórdidas de su madre de que él era ejecutor, las calumnias, las cábalas de los enemigos, los recuerdos vergonzosos, todo, todo, menos aquel lazo de dos almas, aquella intimidad con Ana Ozores.
  • Ya que amistades nocivas le apartaban otra vez del buen camino y le envenenaban el alma con insinuaciones malévolas, con sospechas torpes e impías, más valía dejarle en paz, apartar de su vista el espectáculo inocente, mas para él poco agradable, de dos almas hermanas que viven unidas, con lazo fuerte, en la piedad y el idealismo más poético.