Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra lenguaje

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra lenguaje en el contexto de una oración.

Término lenguaje: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "lenguaje" aquí tienes una selección de 70 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra lenguaje para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Era su lenguaje.
  • Pero lo que es el lenguaje.
  • Y usted dispense este lenguaje.
  • Y de lenguaje seguimos lo mismo.
  • Y así, no nos asombró aquel lenguaje.
  • Tenía que enseñarle todo, modales, lenguaje, conducta.
  • Este es el lenguaje de la conducta de esa meretriz solapada.
  • La señora estaba indignada por el lenguaje rudo de su hermano.
  • Algo se tranquilizaba Aurora con este lenguaje, y sonriendo contestó.
  • Hablaba con el lenguaje más familiar posible, sin pecar de irreverente.
  • Al punto se envalentonó, y recobró la seguridad de su lenguaje, diciendo.
  • En el lenguaje heráldico, el lobo indica encarnizamiento con los enemigos.
  • Ni una cosa ni otra se apuntaba en el lenguaje indiferente y frío de Juan Pablo.
  • Era un lenguaje nuevo, como eran nuevas la expresión de él y la cara seria que puso.
  • Aun con este lenguaje amistoso, no se rompió la reserva hasta que no salieron a la Ronda.
  • No se teñía las canas, era sencillo, aunque en el lenguaje algo declamador y altisonante.
  • Este lenguaje tan confianzudo, era lo más contrario al temperamento y a la timidez de Maxi.
  • A Juanito le molestaba este lenguaje rudo que hería tan en lo vivo a su madre, a su ídolo.
  • Ana al llegar aquí notó que su lenguaje se hacía entonado, impropio de ella, y se detuvo.
  • Este lenguaje desconcertó a Fortunata, porque le recordaba el otra vez usado para licenciarla.
  • Pero Fortunata no entendía bien estas teorías, sin duda por el lenguaje que empleaba su amigo.
  • Bebía aguardiente aquel clérigo como si fuera agua, y su lenguaje era un ceceo con gargarismos.
  • Creíase hombre de energía, porque a veces usaba en casa un lenguaje imperativo, de bando municipal.
  • Besos en un codo y en la barba, acompañados del lenguaje más finamente tierno que se podría imaginar.
  • Cuando no son muy groseras, estas fórmulas de hablar hacen gracia, como caricaturas que son del lenguaje.
  • Por el vestido se diferenciaban poco, y menos aún por el lenguaje, que era duro y con inflexiones dejosas.
  • Probablemente la tercera circunvolución frontal, que se considera como centro del lenguaje, estará lesionada.
  • Y llegaba a creerse la muy tonta que la forma, la idea blanca, le decía con familiar lenguaje semejante al suyo.
  • Jacinta era de estatura mediana, con más gracia que belleza, lo que se llama en lenguaje corriente una mujer mona.
  • Pero no sabía por dónde empezar, ni manejaba suficientemente el mecanismo del lenguaje para expresarse con claridad.
  • No con el lenguaje, sino con aquella cara gatesca y aquella boca que parecía que se estaba siempre relamiendo, decía.
  • No saldrá la pobre opinó Fortunata algo cortada, porque le asaltaba la idea de que su lenguaje no sería bastante fino.
  • Al uno por el pellizco y al otro por impropiedad de lenguaje, como decía bufando don Joaquín sin parar en sus cañazos.
  • ¡Y que no tenga qué comer un hombre que podría enseñar la Gramática a todo Madrid y corregir estos delitos del lenguaje!
  • No hacía más que estar al quite, acudiendo con el capote allí donde Fortunata se veía en peligro por torpeza de lenguaje.
  • Todo el mundo le encontraba abstruso porque hablaba y escribía con gran empaque un lenguaje medio filosófico, medio literario.
  • Esto la favoreció en opinión de doña Lupe, porque el desenfado en el lenguaje habría sido señal de anarquía en la voluntad.
  • Lo particular era que en aquella crisis el desventurado joven no pasaba de las extravagancias de lenguaje a las violencias de obra.
  • El lenguaje de Segunda no desmerecía del de su hermano por la finura ni por lo escogido de las voces, lo que desagradaba extraordinariamente a Ido.
  • Tenía el estilo sembrado de frases y modismos puramente ortodoxos, pero protestaba en seguida contra aquellas metáforas y solecismos del lenguaje.
  • El velo tenía que ser muy denso porque la franqueza de Fortunata arrojaba luz vivísima sobre los sucesos referidos, y su pintoresco lenguaje los hacía reverberar.
  • Dio dos o tres bufidos de cansancio sin soltar la cesta, y rompió a hablar en un castellano fantástico, ya que en casa de doña Manuela no era permitido otro lenguaje.
  • Quintanar había llegado a viejo sin saber cuál era su destino en la tierra, como él decía, usando el lenguaje del tiempo romántico, del que le quedaban algunos resabios.
  • Su voz era bronca, más de hombre que de mujer, y su lenguaje vulgarísimo, revelando una naturaleza desordenada, con alternativas misteriosas de depravación y de afabilidad.
  • Barinaga, con buenos modos, usando un lenguaje culto, que no era ordinario en él, se negó a las pretensiones del ilustre carlista y sincero creyente Don Francisco Carraspique.
  • Anita, al oír este familiar lenguaje, casi jocoso, del Magistral, con motivo de cosas tan grandes y sublimes, sintió lágrimas y risas mezcladas, y lloró riendo como Andrómaca.
  • Tenía la cara granulosa y el pescuezo como el de un pavo, con una nuez muy grande, el pelo escobillón, y se expresaba en términos muy distintos del gárrulo lenguaje de su amigo.
  • Yo, pues, con ese lenguaje y con estas flores, llegué a Sevilla con el dinero de las camaradas, gané el alquiler de las mulas y la comida y dineros a los huéspedes de las posadas.
  • Todo era convencionalismo y frase ingeniosa en aquel hombre que se había emperejilado intelectualmente, cortándose una levita para las ideas y planchándole los cuellos al lenguaje.
  • Cuando el error se ve amenazado de esa ridiculez a que el lenguaje corriente da el nombre de plancha, hace desesperados esfuerzos, azuzado por el amor propio, para prolongar su existencia.
  • Seguir, mirando de lejos, era un lenguaje o telegrafía sui generis, y la persona seguida, aunque no volviese la vista atrás, debía de conocer en sí los efectos del fluido de atracción.
  • Pero se contuvo, porque le estaba absolutamente prohibido pronunciar palabras feas, siendo esto para ella un gran martirio, a causa de la poca variedad de términos de su habitual lenguaje).
  • Ningún sonido articulado salía aún de su boca, pero sabía expresar divinamente, con las onomatopeyas que según ciertos filólogos fueron base del lenguaje primitivo, todos sus afectos y antojos.
  • Volvió a insistir doña Lupe con lenguaje duro en que él debía decidir por sí mismo aquel asunto de la reconciliación, ver a Fortunata y proceder en conciencia según las impresiones que recibiera.
  • Feijoo hizo con los labios, con los ojos, con todos los músculos de su cara un mohín muy humano y expresivo, signo perteneciente al lenguaje universal y a la mímica de todos los países, el cual quería decir.
  • La gente más fina de aquella vecindad, o la que más procuraba serlo, era la familia del cura, y estas dos sobrinas eclesiásticas se esforzaban en hacer contrastar su lenguaje atildado con el de su hermosa vecina.
  • Lo difícil era explicar esto de modo que el amigo Feijoo lo entendiese, porque ya se sabe que no se daba buena mano para encontrar las palabras que en el lenguaje corriente expresan las cosas espirituales y enrevesadas.
  • ¡Terrible duelo entre el sermón y el lenguaje sincero de los afectos! Ponía singular atención doña Lupe a la voz del sietemesino, y se hubiera alegrado de oír algo estupendo, categórico y que se saliera de lo común.
  • La perspicacia de la madre creyó descubrir un notable cambio en las costumbres y en las compañías del joven fuera de casa, y lo descubrió con datos observados en ciertas inflexiones muy particulares de su voz y lenguaje.
  • Porque Juan, desde que se puso bueno y tomó calle, dejó de estar tan expansivo, sobón y dengoso como en los días del encierro, y se acabaron aquellas escenas nocturnas en que la confianza imitaba el lenguaje de la inocencia.
  • De Álava, viendo que se aproximaban algunos navíos españoles, salidos de Cádiz, con objeto de represar los buques prisioneros y salvar la tripulación de los próximos a naufragar, se dirigió con lenguaje patriótico a su abatida tripulación.
  • ¡Imbécil! ¡que el verso es poco natural! ¡Cuando lo natural sería que todos, sin distinción de clases, al vernos ultrajados prorrumpiéramos en quintillas sonoras! La poesía será siempre el lenguaje del entusiasmo, como dice el ilustre Jovellanos.
  • Y acostumbrada al lenguaje de las madres sin ventura, de las mártires del amor, de todas aquellas señoras pálidas, ojerosas y vestidas de blanco que saludaba en las obras favoritas, hablaba en la intimidad con cierto sabor sentimental de novela por entregas.
  • Busca por aquí, busca por allá, vio al fin junto a la acera por la parte de la plaza una de esas hendiduras practicadas en el encintado, que se llaman absorbederos en el lenguaje municipal, y que sirven para dar entrada en la alcantarilla al agua de las calles.
  • Tratando de medir el cariño que sentía por su amiga, Maximiliano hallaba pálida e inexpresiva la palabra querer, teniendo que recurrir a las novelas y a la poesía en busca del verbo amar, tan usado en los ejercicios gramaticales como olvidado en el lenguaje corriente.
  • Observando la mayor parte de las voces usadas por los navegantes, se ve que son simplemente corruptelas de las palabras más comunes, adaptadas a su temperamento arrebatado y enérgico, siempre propenso a abreviar todas las funciones de la vida, y especialmente el lenguaje.
  • Este sistema de la cuerda floja retrasaba el triunfo, pero le permitía a él presentarse a los ojos de Ana más simpático, hablando el lenguaje de aquella vaguedad romántica que ella creía religiosidad sincera, y no pasaba de ser una idolatría disimulada, según don Fermín.
  • Hay que reconocer, en honor de la bella Francia, que los negreros franceses debieron dejar atrás a los demás en el arte de desollar negros, porque incrustaron en el lenguaje de las colonias el nombre del látigo francés, lo impusieron, y a todas partes donde había negros llevaron triunfante el fouet.
  • Mucho la cohibía el temor de no saber usar términos en consonancia con los que emplearía la confesora, pues en todas las ocasiones difíciles recobraba su popular rudeza, y se le iban de la memoria las pocas enseñanzas de lenguaje y modales que había recibido en su corta y accidentada vida de señora.
  • Este buen hidalgo había llegado a identificarse con la vida antigua y a convencerse de que la gente discurría y obraba como los tipos de las obras españolas clásicas, de tal manera, que había ido poco a poco arcaizando su lenguaje, y entre burlas y veras hablaba con el alambicamiento de los personajes de Feliciano de Silva, que tanto encantaba a Don Quijote.