Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "levante" aquí tienes una selección de 23 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra levante para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Yo levanté la cabeza y dije.
- Yo, algo impaciente, me levanté y la dije.
- Me levanté, me vestí y me acicalé todo lo posible.
- Cuando me levanté, pedí una audiencia a Su Majestad.
- Él y yo tomábamos muchas tardes café juntos en el de Levante.
- No me choca nada que no se levante dijo el médico porque toma morfina.
- El cielo limpio apenas tenía algunas nubes rojas y doradas por Levante.
- ¿Quiere usted que yo levante este armatoste con los dos encima y a pulso?
- II DÍAS FELICES Al amanecer del día siguiente me levanté muy de mañana.
- Amaneció y, antes que él despertase, yo me levanté y me fui a una posada, sin que me sintiese.
- El domingo, al amanecer, me levanté de la cama, me vestí y me dirigí de prisa hacia el pueblo.
- Cuando me levanté vi que Don Alonso estaba amabilísimo, y su esposa más irritada que de costumbre.
- Y ansí, de poco en poco, a los quince días me levanté y estuve sin peligro, mas no sin hambre, y medio sano.
- ¡Los consejos de Aparisi! Sí, y al marqués lo que le tiene con el alma en un hilo es que se levante la masa obrera.
- Ballester se corrió gallardamente aquel día a convidar a Izquierdo y a Ido del Sagrario en el próximo café de Levante.
- Me levanté molestado del aire de suspicacia de toda aquella gente, y, saludando a los tres con frialdad, me volví a Lúzaro.
- Lejos de corresponder a su justa impaciencia, nuestra remolcadora se preparaba a tomar rizos y a cargar muchas de sus velas, para aguantar mejor el furioso levante.
- Consoléme con esto algo de lo sucedido, y a la mañana me levanté a buscar mi caballo y no hallé por alquilar ninguno, en lo cual conocí que había otros muchos como yo.
- Quien se hubiera tomado el trabajo de seguir los pasos de Rubín desde el 69 al 74, le habría visto parroquiano del café de San Antonio en la Corredera de San Pablo, después del Suizo Nuevo, luego de Platerías, del Siglo y de Levante.
- ¡Como que son dos nacionalidades distintas y antagónicas! Levante es una región que se ha desenvuelto y ha progresado por su propia vitalidad interna, mientras que el Centro permanece inmóvil, rutinario, cerrado al progreso, lo mismo ahora que hace cuatro siglos.
- Yo que los vi que ya, en suma, multiplicaban, metí en paz la brega, desasí a los dos, y levanté del suelo al corchete, el cual estaba llorando con gran tristeza, eché a mi tío en la cama, el cual hizo cortesía a un velador de palo que tenía, pensando que era convidado.
- ¡Qué diferencia exclamo entre estos pueblos inactivos de la Meseta y los pueblos rientes y vivos de Levante! Entonces mi compañero, que ha callado, como yo, durante toda la comida, me mira fijamente, como asombrado de que haya quien hable así en Torrijos, y replica con voz lenta y enérgica.
- Oh, en este siglo, gritaba Foja en el Casino, en este siglo calumniado por los enemigos de todo progreso, en este siglo materialista y corrompido, no se puede ya impunemente insultar los sentimientos filantrópicos del pueblo, sin que una voz unánime se levante a protestar en nombre de la humanidad ultrajada.