Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra libro

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra libro en el contexto de una oración.

Término libro: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "libro" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra libro para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Libro Primero.
  • Libro Primero.
  • Libro Primero.
  • Libro Primero.
  • Libro Primero.
  • Libro Primero.
  • Libro Segundo.
  • Libro Segundo.
  • Libro Segundo.
  • Libro Segundo.
  • Libro Segundo.
  • Libro Segundo.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Tomaba el libro y leía.
  • Es un libro que quita el humor.
  • Aquel libro no servía para tanto.
  • Ella tenía aquel libro, lo leyó.
  • Lleva en la mano un libro delgado.
  • Pero, sin embargo, acepta el libro.
  • Preguntó Julián soltando el libro.
  • Primero leer lo que dice en el libro.
  • Por la tarde acabó de leer el libro.
  • Quiso leer aquel libro inmediatamente.
  • Mas de todo nos libró la buena astucia.
  • Ana salió con el libro debajo del brazo.
  • Vamos a ver dijo Ballester mirando el libro.
  • Ilustración LIBRO CUARTO LA URCA HOLANDESA.
  • Que tú y yo robamos con el libro de cuentas.
  • Sobre un libro de pasta verde estaba un vaso.
  • Eso de amor decíase Ramiro ahora sabe a libro.
  • Si ponen ustedes eso en un libro nadie lo creerá.
  • He de confesar que el libro estaba lleno de polvo.
  • Es un libro de urbanidad para uso de las jóvenes.
  • Este libro es mi amigo me dijo el viejo, señalándolo.
  • Este libro se titula El Deísmo refutado por sí mismo.
  • Yo apenas sé leer y no le saco sentido a ningún libro.
  • Julián sacó del libro del abad una jaqueca tremebunda.
  • Cogió el único libro que tenía sobre la mesa de noche.
  • No había leído jamás libro ninguno, ni siquiera novela.
  • Pues aguardad un poco, y os diré algo más en otro libro.
  • Entonces leyó distraída en el lomo del libro voluminoso.
  • Diríase que le desasosiega alguno de los pasajes del libro.
  • Al lado de la cama un clérigo lee con voz queda en un libro.
  • El pobre de mi compañero abrió el libro, y dijo en altas voces.
  • Sí, sí, le inquieta a Sarrió uno de los pasajes de este libro.
  • Y Sarrió siente que su fe en este libro, único para él, vacila.
  • Está en la costa de África, y en este libro viene la indicación.
  • Yo, en esta parte, no puedo adornar mi libro con sonoros apellidos.
  • Este libro que lee Sarrió es un libro trascendental y filosófico.
  • Su cara de usted es para mí un libro, el más hermoso de los libros.
  • Vuelta a leer, y cada vez el libro sabrá mejor, y dará más frutos.
  • Después el viejo da con el libro en una mano fuertes golpes y llama.
  • Entonces todo me parece malo, y un libro también ha de parecérmelo.
  • Dejó el libro sobre el tocador y cruzó las manos sobre las rodillas.
  • Andrés, a pesar de que leía y leía el libro, no se enteraba de nada.
  • A mí me regaló su libro La Hacienda de España y modo de reorganizarla.
  • U ese libro enseña a ser pestes a los hombres u le compuso algún doctor.
  • Se fue derecho a él, y arrebatándole el libro, le amenazó con castigarle.
  • XII Yo le daré a usted un libro dice el clérigo que le dejará convencido.
  • ¿Quiere usted ser el Obispo de Los miserables, un Obispo de libro prohibido?
  • Hace un momento, yo hojeaba este libro que Pepita tiene aquí sobre una silla.
  • Francisco de Osuna, y Ana mandó a Petra a las librerías a buscar aquel libro.
  • Ellos lo verán si hojean, aunque sea distraídamente, las páginas de mi libro.
  • No poseía Estupiñá ningún libro, pues no necesitaba de ellos para instruirse.
  • Si alguna vez yo tuviera tiempo, escribiría un libro titulado Sarrió en Madrid.
  • Es cosa muy buena dijo Estupiñá, guardando el libro al ver que Juanito se reía.
  • Allí estaba la santa, todavía con el manto puesto y el libro de misa en la mano.
  • Disparate que había leído don Pompeyo en un libro viejo que compró en la feria.
  • Y no dudéis que cualquiera que leyere en este libro matará a todos los que quisiere.
  • Después de las obras de Comte (que no pudo terminar), no volvió a leer libro alguno.
  • ¿pero qué voy a hacer yo si en premio de este libro me levantan una estatua en Lúzaro?
  • Todo el libro se reducía a una serie de narraciones de aventuras marítimas y terrestres.
  • El pobre tío es un santo, pero un santo de libro, y aunque cura, al fin y al cabo hombre.
  • Más enternecida estaba la Regenta, que seguía en su libro la sencilla y sublime narración.
  • Entre robar en el camino, o robar con el libro de cuentas, prefiero a los que roban en el camino.
  • No le dejaba que hojeara ningún libro, y le enviaba a que se reuniera con los chicos de la calle.
  • Y a este propósito dice Plinio que no hay libro, por malo que sea, que no tenga alguna cosa buena.
  • Abrió un libro de memorias, lo puso en sus rodillas, y escribió con lápiz en la primera página.
  • Arrojaba con desprecio el libro o periódico, diciendo que ya no estaba la Magdalena para tafetanes.
  • Pues bien, Ana, después de leer cinco minutos, había arrojado el libro con desdén sobre un banco.
  • Don Juan Pedro Muchada recomendaba en su libro la formación de sociedades cooperativas para obreros.
  • Ilustración LIBRO SEGUNDO JUVENTUD I MIS PRIMEROS VIAJES Nuestra aventura fué muy sonada en Lúzaro.
  • Después le ha parecido bien mirar quién era el autor de este libro, y ha visto que se llama Bergier.
  • Y en tanto el libro cambiaba de disposición con aquellos extravagantes escorzos del cuerpo del lector.
  • Este libro, que comenzó treinta veces y treinta veces lo dejó aburrido, llegó a leerlo y a preocuparle.
  • La idea del libro, como manantial de mentiras hermosas, fue la revelación más grande de toda su infancia.
  • Pues este libro las dice me respondió, que se llama Grandezas de la espada, y es muy bueno y dice milagros.
  • Dejó el libro sobre la mesilla de noche otro mueble vulgar que irritaba el buen gusto de Obdulia apagó la luz.
  • Escribe uno un libro, publica uno treinta artículos, y la crítica habla, los compañeros hacen sus comentarios.
  • Y en pie, bañados por un rayo de sol su cabeza pequeña y rizada y el libro abierto, leyó las primeras páginas.
  • ¡Cuándo llegaré yo a este estado de bienaventuranza, Señor! murmuraba Julián poniendo una señal en el libro.