Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "liga" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra liga para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- De modo que esta liga.
- Cierto que una promesa liga algo.
- Y estoy seguro, esta liga es de Petra.
- ¿En cazar con liga o con reclamo como su marido?
- Pero ¿está usted seguro de que la liga es de Petra?
- Los dos bajaron silenciosos, pensando en la liga de Petra.
- Y refirió a su mujer todo lo que les había sucedido, menos el hallazgo de la liga.
- Es decir continuó Quintanar una liga que fue de mi mujer, pero que me consta que ya no es suya.
- Y de una en otra vino a declarar el hallazgo de la liga, aunque sin decir que había sido de su mujer.
- ¡Una liga de mi mujer! contestó aquel marido tranquilo como tal, pero sorprendido con el hallazgo por lo raro.
- Mire usted lo que me encontrado aquí dijo y sacó del bolsillo, entre dos dedos, una liga de seda roja con hebilla de plata.
- La aventura de la liga y otras de que él tenía noticia ¿no probaban que era muy fácil interesar en su favor a aquella muchacha?
- Pimentó tendido á lo gran señor ante las varitas de liga, esperando á los pájaros, ó ayudando á Pepeta torpe y perezosamente.
- ¡Una liga de su mujer! El Magistral abrió la boca estupefacto, admirando la estupidez de aquel hombre que aún no sospechaba nada.
- Pimentó, cazador de pájaros con liga, enemigo del trabajo y terror de la contornada, no pudo conservar su gravedad impasible de gran señor ante tan inesperada noticia.
- Pimentó estaba tendido á un lado de su barraca, fumando perezosamente, con la vista fija en tres varitas untadas con liga, puestas al sol, en torno de las cuales revoloteaban algunos pájaros.
- ¡Tengo una liga rota! Y así continuaba el diálogo de exclamaciones sueltas, lamentos y protestas, mientras las dos jóvenes, en chambra y enaguas, mostrando a cada abandono rosadas desnudeces, iban de un lado a otro, como aturdidas por el ambiente cálido y pesado de la habitación cerrada.
- Bien sabía el muchacho que si hacía novillos a la misa de los domingos, no iría al teatro por la tarde, y que si no sacaba buenas notas en Junio, no había dinero para el bolsillo, ni toros, ni excursiones por el campo con Estupiñá (luego hablaré de este tipo) para cazar pájaros con red o liga, ni los demás divertimientos con que se recompensaba su aplicación.