Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "limosna" aquí tienes una selección de 55 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra limosna para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La limosna en esta.
- Y le dio más limosna.
- Ahí tienes el pago de tu limosna.
- Sólo falta que me pidas una limosna.
- Gracias por la limosna dijo con ironía.
- Limosna para la Santa Obra del Catecismo.
- En otro tiempo Ana hubiera preferido pedir limosna.
- Pero no quiero irme sin darte una limosna y un consejo.
- Gustaba ella de dar limosna a cuantos pobres encontrase.
- Si esto sigue más tiempo, todos iréis a pedir limosna.
- Solía ir a pedir limosna a la iglesia de Jesús y a la de Montserrat.
- Entonces haré yo la comedia de la humildad y no aceptaré esa limosna.
- Me pidió limosna y le arrojé una moneda de cobre, diciéndole con horror.
- Con esto cogía mucha limosna y entrábase en las casas que veía abiertas.
- Camoirán se lo agradeció y siguió dando limosna a hurtadillas, pero poca.
- , y pide limosna y está haciendo un palación ahí abajo para los huérfanos.
- Llevaba el consuelo de la religión para el espíritu y la limosna para el cuerpo.
- Para obtenerla, tenía Maxi que echarle memoriales, y lo que lograba era como limosna.
- Los protestantes decían que la mujer aquella les había pedido limosna y protección.
- Señora, le debo a usted dos cuartos de la limosna que dio usted por mí el otro día.
- Uno de los hombres se les acercó a pedirles limosna de una manera un tanto sospechosa.
- Piensa que un segundo golpe dejaría a tu mujer y a tu hijo en situación de pedir limosna.
- Casi nadie se atrevía a dejar allí una limosna por no ofender la susceptibilidad del enfermo.
- Parecía una pobre que espera se abra la puerta para pedir limosna ¿Pero dónde habrá ido esa loca?
- Y mientras estaba malo, siempre me daban alguna limosna, mas después que estuve sano, todos me decían.
- Hace un rato, verás ¡qué cosa tan extraña! Me acordé de un pobre que me pidió limosna esta mañana.
- Y fue ansí, que luego otro día salimos por la villa a pedir limosna, y había llovido mucho la noche antes.
- Al ir a la tienda de la Plaza Mayor en busca de aquel original artículo, tropezó con una ciega que pedía limosna.
- En la puerta había dos o tres mendigas viejas, que pidieron limosna, y a Maximiliano le faltó tiempo para dársela.
- Limosna para la novena de la Concepción, porque habría que pagar caro un predicador, jesuita, que vendría de lejos.
- También le gustaba a Jacinta ver que todas las mujeres, aun las viejas que piden limosna, llevan su flor en la cabeza.
- Y era que este tal pobre tenía tres muchachos pequeños, que recogían limosna por las calles y hurtaban lo que podían.
- Al aburrido caballero se le quitaban las ganas de dar limosna, y por fin la dio para librarse de persecución tan terrorífica.
- Por supuesto, ya sabía él que aquello no era prestar, sino hacer limosna, quizás la más evangélica, la más aceptable a los ojos de Dios.
- Ellas se cegaron con esto y con unos cien escudos en oro que yo saqué de los que traía, con achaque de dar limosna a un pobre que me la pidió.
- Si me caso con Fortunata y si la suerte nos trae escaseces, antes pediremos limosna por las calles que pedir a mi tía un préstamo de dos pesetas.
- Sea usted honrado, trabaje usted mucho, para verse arruinado, sin otro recurso que pedir limosna en la puerta de San Juan a los hijos de mis amigos.
- Gracias a sus parientes, no se vio en el trance fatal de tener que mandar a la calle a los asilados a que pidieran limosna para sí y para la fundadora.
- Diome la limosna y, en seguida, para alentarme y apurar el cáliz de una vez, estuve dos días sin parar subiendo escaleras y tirando de las campanillas.
- Si me gustan los chiquillos y tengo vocación de ayo o niñero, ¿quién me priva de cuidar a los que andan descalzos por las carreteras, pidiendo limosna?
- ¡Ah, señora hermosa, sea Dios en su ánima! Y las más, porque las llamase así, le daban limosna y pasaban por allí aunque no fuese camino para sus visitas.
- Un día, al salir de la escuela, Carlos Ohando, el hijo de la familia rica que dejaba por limosna el caserío a la madre de Martín, señalándole con el dedo, gritó.
- Unos carros trabajando a destajo, otros de limosna, aquel que ayuda medio día, el otro que va un par de horas, ello es que no le sale el metro cúbico ni a cinco reales.
- Servía de Celestina para estas comunicaciones la tía de Fortunata, Segunda Izquierdo, que en Mayo último se le había presentado, miserable y llorosa, a que le diera una limosna.
- Porque no renieguen nuestra santa fe y vayan a las penas del infierno, siquiera ayudadles con vuestra limosna y con cinco paternostres y cinco avemarías, para que salgan de cautiverio.
- Pero la sacaba de quicio el pensar que se volvería razonable hasta el punto de compadecerse de su mujer, y asignarle alguna pequeña renta para que no pidiera limosna o se prostituyese.
- Y ganara más si no se me atravesara un mocetón mal encarado, manco de los brazos y con una pierna menos, que me rondaba las mismas calles en un carretón y cogía más limosna con pedir mal criado.
- Pusieron las mesas, y por una soguilla, en un sombrero, como suben la limosna los de la cárcel, subían la comida de un bodegón que estaba a las espaldas de la casa, en unos mendrugos de platos y retacillos de cántaros y tinajas.
- En la mesa de petitorio, colocada frente al altar mayor a espaldas del cancel de la puerta principal, pedían limosna y vendían libros devotos, medallas y escapularios las damas de más alta alcurnia, las más guapas y las más entrometidas.
- ¡Fieles cristianos y devotos del Señor! ¡Por tan alta princesa como la Reina de los Ángeles, Madre de Dios, dalde una limosna al pobre tullido y lastimado de la mano del Señor! Y paraba un poco, que es de grande importancia, y luego añadía.
- Acaeció que llegando a un lugar que llaman Almorox, al tiempo que cogían las uvas, un vendimiador le dio un racimo dellas en limosna, y como suelen ir los cestos maltratados y también porque la uva en aquel tiempo está muy madura, desgranábasele el racimo en la mano.
- Y el padre y el hijo, con los trajes de pana deslustrados en costuras y rodilleras y el pañuelo anudado a las sienes como una estrecha cinta, iban por las tiendas, de puerta en puerta, vergonzosos y encogidos, como si pidiesen limosna, preguntando si necesitaban un criadico.
- Tratado Segundo Cómo Lázaro se asentó con un clérigo, y de las cosas que con él pasó Otro día, no pareciéndome estar allí seguro, fuime a un lugar que llaman Maqueda, adonde me toparon mis pecados con un clérigo que, llegando a pedir limosna, me preguntó si sabía ayudar a misa.
- Como por encanto hemos visto levantarse en aquella zona grandes pelmazos de ladrillo, de dudoso valer arquitectónico, que manifiestan cuán positiva es aún la propaganda religiosa, y qué resultados tan prácticos se obtienen del ahorro espiritual, o sea la limosna, cultivado por buena mano.
- Su devoción consistía en presidir muchas cofradías, pedir limosna con gran descaro a la puerta de las iglesias, azotando la bandeja con una moneda de cinco duros, regalar platos de dulce a los canónigos, convidarles a comer, mandar capones al Obispo y fruta a las monjas para que hicieran conservas.