Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra llamaba

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra llamaba en el contexto de una oración.

Término llamaba: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "llamaba" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra llamaba para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • En vano llamaba.
  • Se llamaba así.
  • Nadie le llamaba.
  • Llamaba la señora.
  • Le llamaba su hijo.
  • Se llamaba el Neptuno.
  • Ahora se llamaba Elisa.
  • Las llamaba marimachos.
  • Orgaz le llamaba a gritos.
  • Llamaba a Dupanloup cobarde.
  • No dejaba santo que no llamaba.
  • No me has dicho cómo se llamaba.
  • Llamaba con una aldabonada suave.
  • Cómo se llamaba o cómo se llama.
  • Así se llamaba también mi padre.
  • Esta muchacha se llamaba Genoveva.
  • Poco después llamaba a su marido.
  • El administrador se llamaba Argonz.
  • Este caserío se llamaba Bisusalde.
  • Cada cual se llamaba como le parecía.
  • ¡Demonio! ¿Cómo se llamaba el barco?
  • A esto llamaba él trabajar a una mujer.
  • Le llamaba siempre en burla don Andrés.
  • Este irlandés se llamaba Patricio Allen.
  • ¡Gabrielillo, aquí! Marcial me llamaba.
  • El navío inglés se llamaba El Argonauta.
  • A esto lo llamaba él su aurea mediocritas.
  • Me estaba peinando y pensé que me llamaba.
  • ¡Volvía a Madrid, te llamaba, te escribía!
  • Se llamaba Bisusalde (cerca de las borrascas).
  • Así se llamaba por antonomasia el del Obispo.
  • Le llamaba aparte para saber cómo iba aquello.
  • Era lo que llamaba ella saborear los recuerdos.
  • Este hueco se llamaba la Sala de los Apóstoles.
  • Ella casi siempre llamaba a su marido Quintanar.
  • Pero, la verdad, esto no me llamaba la atención.
  • Lo que doña Lupe llamaba el menudo era excelente.
  • Así se llamaba al combate del cabo de San Vicente.
  • Atravesó un gran salón que se llamaba el estrado.
  • Llamaba con palabras de fuego a su Madre Celestial.
  • Preguntéle cómo se llamaba y adónde iba y a qué.
  • Le llamaba de tú y muchas veces animal y pillastre.
  • Resultó que a Barbarita no la llamaba mucho el Real.
  • Llamaba así a pegarle a uno hasta dejarle desmayado.
  • Llamaba los chicos a los que habían salido al bosque.
  • Constantemente las llamaba estúpidas, borricas, torpes.
  • Vivía con una señora que se llamaba aya y doña Camila.
  • A los escrupulosos se les llamaba hipócritas y adelante.
  • Se llamaba el Chuleta, y estaba empleado en una funeraria.
  • Esta chanela, que Shacu guardaba, se llamaba el Cachalote.
  • Ardía por doña Berenguela de Robledo, que así se llamaba.
  • Este sendero se llamaba Cuesta de los Perros (Chacur aldapa).
  • Se llamaba El Dragón, nombre que trascendía a barco pirata.
  • Yo la llamaba a ella mi querida Mary, y ella mi querido Shanti.
  • Fueron los dos a casa de un judío que se llamaba Levi Alvarez.
  • Y sí que era una urraca, como que así la llamaba doña Paula.
  • El periódico traía al principio una narración que se llamaba.
  • Este Quintanar aplaude ahora al otro y antes se llamaba liberal.
  • El otro, que se llamaba Alonso, murió de una caída de caballo.
  • En los libros aquello se llamaba estar enamorado platónicamente.
  • ¡ El Ateo llamaba al Magistral para que le ayudara a bien morir!
  • Su padre, por esta tendencia a registrar, le llamaba el carabinero.
  • Embarcamos en un cutter que se llamaba Flyng Fish (el Pez Volador).
  • Pasaban segundos, algunos minutos muy largos, y la mano no llamaba.
  • Así se llamaba la perra del médico dijo poco galantemente Martín.
  • Protestaba el egoísmo, la llamaba loca, romántica, necia y decía.
  • Pero lo que a las dos hermanas les llamaba la atención era la falla.
  • El poeta, como se llamaba él, vivía su vida en artista, en bohemio.
  • La goleta se llamaba Stella Maris, y era de la matrícula de Quimper.
  • En el cabildo nadie le llamaba Mourelo, ni Arcediano, sino Glocester.
  • Yo le llamaba el Almirante y también el primer lord del Almirantazgo.
  • Martín se preguntó por qué le llamaba el sargento general carlista.
  • Les llamaba hijos míos, asegurándoles que no se apuraba por tan poco.
  • El alfayate llamaba serenísimo señor al prelado, pero pedía lo suyo.
  • El amo de la casa era del mismo pueblo que Sánchez, y se llamaba José.
  • Alguna vez desde el fondo del susodicho abismo le llamaba la tentación.
  • El de predicador y el de agente de aquello que Rubín llamaba su misión.
  • Con ellos llegamos a una venta del camino que se llamaba la Campana Azul.
  • Aquel silencio era el que llamaba solemne y aristocrático don Saturnino.
  • El desconocido ha dicho que se llamaba Bellver y que vivía en tal parte.
  • Preguntóle su nombre al estudiante, y él dijo que se llamaba tal Coronel.
  • Papitos le llamaba zote, bruto y otras cosas peores sin que él se ofendiera.
  • Trujo un alguacil y agarráronme la vieja, que se llamaba la madre Labruscas.
  • Al cual momento groseramente llamaba él para sus adentros el cuarto de hora.
  • Entre ellas llamaba la atención una rubia muy guapa, acompañada de su madre.
  • El traje negro, casi de etiqueta, que en aquella taberna llamaba la atención.
  • No sé cómo se llamaba el viejo catarroso, porque todos allí le nombraban Pater.
  • A los funestos resultados de este sistema llamaba él haber nacido con mala sombra.
  • A Nelson le llamaba el Señorito, voz que indicaba cierta consideración o respeto.
  • No siempre que se le llamaba acudía, y solía negarse a mudar las plumas oxidadas.
  • Por esto se llamaba El boulevard, o lo que era en rigor, Calle del Triunfo de 1836.
  • Y se llamaba romántico todo lo que no fuese vulgar, pedestre, prosaico, callejero.
  • ¡Cuán estúpida había sido al reir de su madre siempre que la llamaba desgarbada!
  • Accionaba con el abanico cerrado sobre su cabeza y llamaba señor mío al Arcediano.
  • Le llamaba con un dedo, acercaba su corva nariz a la ancha oreja del vate y decíale.
  • Llamaba mojigangas a las caricias, y quería a su hijo mucho a su manera, desde lejos.
  • Un navío inglés, que después supe se llamaba Prince, trató de remolcar al Trinidad.
  • Tellagorri le llamaba siempre Marquesch, alteración que en vasco parece más cariñosa.
  • Esta Cerbatana era Ecbátana, pero él la llamaba así por equivocación indudablemente.
  • Aquello que se llamaba en los libros la poesía, se le había muerto a él años atrás.