Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "llamar" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra llamar para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Había que llamar.
- No quería llamar.
- ¿Llamar a Juncal.
- Pues lo voy a llamar.
- Lo mejor será llamar.
- Voy a llamar a mi mujer.
- ¡Eh!, llamar a una pareja.
- ¡Eh!, llamar a una pareja.
- No hubo necesidad de llamar.
- Rafaela quiso salir a llamar.
- Pero a llamar no se atrevía.
- Tuvimos que llamar al médico.
- Ya me pueden llamar perra judía.
- ¿cómo llamar a Jesús otra vez?
- Llamar mamarracho a una nazarena.
- Llamar a Bautista es comprometerle.
- Que no quiero que me vuelvas a llamar así.
- Y la campana vuelve a llamar con golpes menuditos.
- La señora no ha oído llamar, está en su tocador.
- El día que la estrenara había de llamar la atención.
- Tienes razón, se le puede llamar liberal conservadora.
- Hazme el favor de llamar a una pareja de Orden Público.
- No quiso llamar y se inclinó hacia la mesilla de noche.
- Valía esto tanto como llamar la atención de la justicia.
- La Marquesa se empeña en llamar aquello estilo de la Regencia.
- Hágame el favor de llamar en el tercero y ver si está Plácido.
- A la mañana siguiente el aya hizo llamar al barquero de Trébol.
- Después de llamar como unas tres veces, fue a llamar la cuarta, y.
- Esta mañana estaba yo acostado cuando he oído llamar a mi puerta.
- Y no digan que eres casada y que tu hijo se tiene que llamar Rubín.
- Tengan calma, porque si no me veré en el caso de llamar a una pareja.
- Él se hace llamar Orsi, pero yo sé que se llama sencillamente Ríos.
- Aguardé a que entraran en su casa, y poco después me decidí a llamar.
- La otra, que se oyó llamar señorita, no cabía en sí de satisfacción.
- Fortunata tiritaba, discurriendo si se levantaría para llamar a doña Lupe.
- Ahora mismo acaba de llamar la Marquesa a Edelmira, que duerme en su cuarto.
- En estas cosas de santidad hay que llamar al tío Paco para que traiga la rebaja.
- Señora, usted donde quiera tiene que llamar la atención, aun del más distraído.
- Veleidades tenía de llamar a Frígilis, decírselo todo, ponerlo en sus manos todo.
- IX LA MUJER DEL TÍO GARROTA UNA noche de invierno, un chico fué a llamar a Andrés.
- Queríamos entrar en el agua sin ruido que pudiera llamar la atención del centinela.
- Con tales desarreglos se pierde el estómago, y eso en la vejez es llamar a la muerte.
- Pero si la enfermedad se agravaba, se inhibía, mandaba llamar a otro y no se ofendía.
- ¡Cómo le trata! pensó, envidiando a un hombre que osaba llamar imprudente al Obispo.
- En esto llegó el Padre Nones, a quien Guillermina había mandado llamar para que la auxiliase.
- Anselmo fue a llamar al médico y Petra se instaló a la cabecera de la cama, como un perro fiel.
- Cabra, por no gastar, detuvo el llamar médico hasta que ya él pedía confesión más que otra cosa.
- Ella apoyó la cabeza en el hombro de su novio y, viendo que la volvían a llamar subió la escalera.
- Y ese señor don Juan Tenorio puede llamar a otra puerta, que la Regenta es una fortaleza inexpugnable.
- No había que llamar, sino que se empujaba la mampara, sonaba un plin muy fuerte, y ya estaba uno dentro.
- Como ni Izquierdo ni la criada respondieran, quiso llamar al esperpento aquel que en el cuarto se paseaba.
- Después de llamar dos veces, la voz de Encarnación le respondió al través de los agujeros de la chapa.
- Y hasta nombraba el albéitar a quien había de llamar y tapar los ojos, con todo lo demás del argumento.
- El Magistral no creía en una pasión especial, en un sentimiento puro y noble que se pudiera llamar amor.
- Y el travieso bebé experimentaba satisfacción al oírse llamar hermosa por aquella boca de ochenta años.
- Hazme el favor de pegárselo o decirle a Rafaela que se lo pegue, o en último caso llamar al coronel Iglesias.
- Es cuestión de nombres y de que diéramos en llamar dormir a lo que llamamos despertar, y acostarse al levantarse.
- Calcula que los que me conozcan te van a llamar el marido de la Fortunata, en vez de llamarte por tu nombre de pila.
- Quitose con pausa los trapitos domingueros que se había empezado a poner, y volvió a llamar a la mona para decirle.
- Además escamón y escamarse son palabras muy feas, y llamar tiologías a todo lo que no se entiende es una barbaridad.
- Y que si no me valiese, diría que como se entraron sin llamar a la puerta como en su casa, que entendí que eran nuestros.
- A cualquier hora que fuesen a llamar al hermano, siempre había luz en su camaranchón y siempre se le encontraba despierto.
- Respecto de usted, creo que el sentimiento que tiene es la indiferencia, si es que la indiferencia se puede llamar sentimiento.
- Fortunata tenía sus pensamientos tan en lo hondo, que no paró mientes en la increíble tontería de llamar mona a una custodia.
- La noche del estreno pienso ir con todos mis amigos para armar un alboroto y llamar al autor a la escena lo menos cuarenta veces.
- Usted dijo Plácido a Izquierdo autoritariamente, corra a llamar a ese señor boticario que suele venir, el que ahora la protege.
- Continuó el viejo Malespina, ya sabe usted que el Gobierno inglés me mandó llamar para perfeccionar la Artillería de aquel país.
- Había vuelto a la docilidad de los tiempos que se podrían llamar antediluvianos o que precedieron a la catástrofe de su casamiento.
- Tiene usted que llamar a su marido y decirle que para quererle como Dios manda, es preciso que no mate a nadie, absolutamente a nadie.
- No acabó aquella travesía sin hacer, conforme a mi costumbre, algunas reflexiones, que bien puedo aventurarme a llamar filosóficas.
- Verán, verán el nuestro, con todo lo que hay de más lindo, para llamar la atención, y hacer que la gente se pare y entre a comprar algo.
- Cuando Lulú creyó que el momento se acercaba, Hurtado fué a llamar a un médico joven, amigo suyo y de Iturrioz, que se dedicaba a partos.
- Yo, más débil, recibí más pronto amparo de Dios por mano de quien quisiera llamar mi padre y prefiere que no le llame si no hermano mío.
- He dicho que los viejos admiten, al fin y al cabo, las innovaciones del modernismo (o como se quieran llamar tales audacias), y es muy cierto.
- Torné a repasarle las manos al carcelero con tres de a ocho y sabiendo quién era el escribano de la causa enviéle a llamar con un picarillo.
- Izquierdo debía llegar, a los cincuenta y un años, al puesto que la Providencia le asignara en el mundo, y que bien podríamos llamar glorioso.
- Roseta iba de un lado á otro fingiendo ocupaciones para no llamar la atención, esperando de un momento á otro el estallido de la cólera paternal.
- De la reja para adentro, el piso estaba cubierto de hule, y a los costados de lo que bien podremos llamar nave había dos filas de sillas reclinatorios.
- Pero la verdad, en el hospital no se las veía más que cuidarse de cuestiones administrativas y de llamar al confesor cuando un enfermo se ponía grave.
- Siguió adelante por el lóbrego camino, andando silenciosamente, como hombre que conoce el terreno á ciegas y por prudencia desea no llamar la atención.
- Oíase llamar torpe a todas horas porque en las visitas cerraba la boca, o si la abría era para soltar ingenuidades y franquezas que recordaban su origen.
- Hacia la puerta sonaba el tic, tac, de las monedas con que Visitación y la Marquesa golpeaban la bandeja para llamar la atención de la caridad distraída.
- No quería tampoco profanar, haciéndolo público, aquel encanto íntimo, aquel himno de la conciencia que podemos llamar los misterios gozosos de Barbarita.
- Supo el mal, y tomóla y aderezó una melecina, y haciendo llamar una vieja de setenta años, tía suya, que le servía de enfermera, dijo que nos echase sendas gaitas.
- Esa modestia, ese incógnito a medio velo, es un medio para llamar la atención como cualquier otro reclamo, y un negociante que desea tanto la popularidad no lleva idea buena.
- Desde su alcoba, donde continuaba encamada, Fortunata se reía de las ocurrencias de Segismundo buscándole la lengua a Platón y a Ido del Sagrario, a quien solía llamar maestro.
- Poníase tan nervioso, que le habría tirado un botellazo al primer espiritista que hablase de llamar a Epaminondas para consultarle sobre la marcha de los carlistas por el Baztán.
- Llevaba patillas cortas, que entre los marinos franceses solían llamar patas de conejo, y por debajo de la manga se le veían en las dos muñecas unas anclas tatuadas, de color azul.
- Pues nada más que entrar en la casa sin pedir permiso a nadie, llamar, colarse de rondón, dando gritos y atropellando a todo el que encontrara, llegarse a Jacinta, cogerla por el moño y.
- Pero el 2 oírme llamar hombre me llenó de orgullo, y pareciéndome al mismo tiempo indecoroso negar mi valor ante persona que lo tenía en tan alto grado, contesté con pueril arrogancia.
- Mientras fue Don Baldomero jefe de la casa, esta no se desvió en lo esencial de los ejes diamantinos sobre que la tenía montada el padre, a quien se podría llamar Don Baldomero el Grande.
- Doña Lupe la amenazaba con mandarla a la galera o con llamar una pareja, con escabecharla y ponerla en salmuera, y poco a poco se iba aplacando la fierecilla hasta que se quedaba como un guante.
- Y fuese, en lugar de ir a la puerta, a la ventana, y como vio estrellas, comenzó a llamar a los otros con grandes voces, diciendo que el cielo estaba estrellado a mediodía, y que había un gran eclís.
- Después seguía la de los curas de tropa, llamada así porque a ella se arrimaban tres o cuatro sacerdotes, de estos que podríamos llamar sueltos, y que durante la noche y parte del día hacían vida laica.
- Ix Desde que se cruzaron las primeras palabras de aquella conferencia, que no dudo en llamar memorable, cayó Izquierdo en la cuenta de que tenía que habérselas con un diplomático mucho más fuerte que él.
- En aquellos barrios algunos tenderos hacen gala de poseer, además de géneros exquisitos, una imaginación exuberante, y para detener al que pasa y llamar compradores, se valen de recursos teatrales y fantásticos.
- Un sentimiento de orgullo le invadía al contemplar a su familia tan esplenderosa en aquel ambiente cargado de luz y de perfume, y hasta ciertos instantes le faltó poco para llamar a Amparito y hacerle un cariñoso saludo.
- ¡Ay, hijo, todo tiene sus riesgos y todo estado sus contrariedades! Ramiro se sobrecojía al oirse llamar hijo por su cuñada, que rehuía darle su nombre, mientras él en cambio se complacía en llamarla por el familiar Tula.
- Como que acabadita de oírse llamar con las denominaciones más injuriosas y de recibir un pellizco que le atenazaba la carne, poníase detrás de su ama a hacer visajes y a sacar la lengua, mientras se rascaba el brazo dolorido.
- Segura estaba la mamá de que la vigilancia de Plácido era como la de un padre, y bien sabía que se habría dejado matar cien veces antes que consentir que nadie tocase al Delfín (así le solía llamar) en la punta del cabello.