Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra llamó

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra llamó en el contexto de una oración.

Término llamó: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "llamó" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra llamó para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No, no te llamo.
  • Llamó a Teresina.
  • Llamó de repente.
  • Llamó el capitán.
  • Pero yo las llamo así.
  • La llamo insistentemente.
  • Se asustó mucho y llamó.
  • Me llamo Salvador Sánchez.
  • Me llamo Marcelina, hombre.
  • Lo que es mañana no te llamo.
  • Me llamo Small, Ricardo Small.
  • Márchate, o llamo al sacristán.
  • A media tarde don Ciriaco me llamó.
  • Segunda llamó, y Plácido no estaba.
  • Llamó al sereno que tardó en venir.
  • De pronto, el médico llamó a Hurtado.
  • Mi madre me llamó, y volví a Lúzaro.
  • ¿Llamo yo a sus criadas que me limpien?
  • Yo me llamo desde ahora Juan de Aguirre.
  • Allen encontró unas lapas y nos llamó.
  • Y se alejó de Álvaro, llamó a Visita.
  • Dieron las seis y llamó Cabra a lición.
  • Doña Celestina me llamó reservadamente.
  • Cogió el cordón de la campanilla, llamó.
  • Me canso de esperar y llamo a la huéspeda.
  • La misma señorita Cirila fue la que llamó.
  • Después me atacó lo que yo llamo la Mesianitis.
  • Cuando sintió ruido en la casa, llamó a gritos.
  • Saltó espantada de la cama, y llamó a los vecinos.
  • Ella no las tenía todas consigo, y llamó a Patria.
  • No pudiendo sujetarla Fortunata, llamó a Severiana.
  • Un día llegó Ramiro, llamó a su cuñada y le dijo.
  • Llamó a la puerta, vino el carcelero, y le preguntó.
  • Él llamó al alguacil ladrón, y el otro a él falsario.
  • Ella entonces, desde la otra orilla, le llamó y le dijo.
  • Muchísimo le llamó la atención la chiquitina al pronto.
  • Llamó a Moyna, su segundo, y le dijeron que había muerto.
  • Llamó para que viniese a la puerta la chiquilla, y le dijo.
  • Mi padre se llamó Clemente Pablo, natural del mismo pueblo.
  • Pues señor, llamo, entro, y me salen tres o cuatro tarascas.
  • La Regenta abrió de repente las vidrieras y llamó a su marido.
  • Yo lo llamo ilusión, y las ilusiones se pegan como las viruelas.
  • La mirada curiosa e interrogante del sobrino llamó su atención.
  • Linneo llamó a las gramíneas los proletarios del reino vegetal.
  • Llamó Martín en ella, y a la criada, que ya le conocía, la dijo.
  • El Magistral dio otra absolución y llamó con la mano a otra beata.
  • ¡muñecos todos! XXIII LUEGO llamó a todos, y Caridad entre ellos.
  • Efectivamente, poco después, Luschía llamó a Zalacaín y a Bautista.
  • Maxi, que oyera desde la alcoba algunas palabras de este relato, llamó.
  • Pero una campana que sonó en un tejado de la catedral les llamó al orden.
  • El Sábado, a poco de entrar en la oficina, le llamó Villalonga a su despacho.
  • Y cuando luego llegó Ramiro, el padre, le llamó aparte y severamente le dijo.
  • La llamó tía zorra, borracha, perro y añadió que su marido era un cabronazo.
  • Te llamo a las once de la noche y esta es la hora en que te descuelgas por aquí.
  • Aquel día, Sor Antonia llamó a la Superiora, que era una vizcaína muy templada.
  • Como me llamo Segismundo, se la tiene que tragar, y entonces diré como mi tocayo.
  • Inútilmente llamó a su cuarto, situado cerca de la torre en que Julián dormía.
  • Llamó al criado para que acompañara al desventurado corredor de obras literarias.
  • La casa de doña Manuela llamó la atención por la tarde casi tanto como la falla.
  • El sofá donde solía sentarse Ana llamó al Magistral con la voz de los recuerdos.
  • Julio llamó al sereno, que les abrió la puerta, y subieron todos al piso principal.
  • El capitán Sandow me llamó y le conté lo que nos había pasado, sin ocultarle nada.
  • Volvió pies atrás, desanduvo todos los pasillos y discretamente llamó a una puerta.
  • En esto entró Pepinito, y al ver al gorrión se acercó a una puerta y llamó al gato.
  • El señorito de Limioso se acercó otra vez, levantó el visillo y llamó a don Eugenio.
  • El juez metió la badila en un armario, lo cerró y llamó al actuario para que lo lacrase.
  • Una noche le llamó la atención un ruido de colmena que venía de la parte de la catedral.
  • La Marquesa, sin malicia, como ella hacía las cosas, llamó a su lado a Anita para decirla.
  • Cuando Crespo, al obscurecer, entró en la alcoba de Ana, la llamó en vano dos, tres veces.
  • Llamó a Fortunata y a Mauricia, y en breves palabras las puso al corriente de la situación.
  • Tristán llamó a Silva Coelho, y le dijo que éramos más que ellos y que estábamos armados.
  • El huésped se daba a los diablos de que lo despertase, y tanto le molestó que le llamó loco.
  • Llamó don Pedro, y una criada vestida de negro, les pasó a una sala grande, triste y obscura.
  • Me llamó el gobernador, diciéndome que el ministro deseaba complacer a sus amigos de Orihuela.
  • Sentándose a su lado, y cogiéndola por un brazo, la llamó a sí y le dio un beso, diciéndole.
  • En una de estas vueltas, salió Ballester a la puerta de la botica y le llamó con gesto imperativo.
  • Visanteta acababa de servir el café a los dos señoritos recién llegados, cuando la llamó su ama.
  • Llamó a Ryp y quedamos de acuerdo en ir todos a la orilla del río, escoltados por diez moros armados.
  • Salió luego al corredor, y habiendo notado que la escalera no estaba barrida aún, llamó a la portera.
  • Hipócrates era el maestro de Platón, maestro al cual nunca llamó Sócrates Trabuco, ni le hacía falta.
  • Antes de llegar a la huerta se encontraron con Pepe el casero que los llamó de lejos, entre los árboles.
  • Cuando doña Lupe llamó a la puerta, su sobrino le abrió, y pasmose ella de que estuviera en pie todavía.
  • Yo le digo una cosa, pues a eso que tú llamas fuerza, lo llamo yo espíritu, el Verbo, el querer universal.
  • A la señora de pueblo le llamó la atención la cabeza del santo, que desde que se ve una vez no se olvida.
  • Al anochecer, cuando ya iban á retirarse, les llamó á grandes gritos Teresa desde la puerta de la barraca.
  • Cuando su madre le llamó a comer, don Fermín se presentó con los ojos relucientes y las mejillas como brasas.
  • Tronó, como siempre, contra los librepensadores, a quienes llamó apóstoles del error unas mil y quinientas veces.
  • Mas apenas había descabezado el primer sueño, la llamó Encarnación de parte de la señorita, que se sentía mal.
  • Una tarde llamó a solas a su hermana y en frases entrecortadas, con un hilito de voz febril, le dijo cojiéndole la mano.
  • En acabando éste, le diré el soneto treinta, en que la llamo estrella, que no parece sino que sabe los intentos de ellos.
  • Al día siguiente, por la noche, iba a acostarse Martín, cuando la posadera le llamó y le entregó una carta, que decía.
  • Llamó al comandante de la primera batería, y éste, aunque gravemente herido, subió al alcázar y tomó posesión del mando.
  • Se despidieron Bautista y Martín, y éste, al día siguiente, llamó a su hermana y le reprochó su coquetería y su estupidez.
  • La señora de Ohando, que se enteró de lo ocurrido por su hijo, llamó en su auxilio al cura don Félix para que le aconsejara.
  • Llamó entonces un platicante, el cual le tomó el pulso y dijo que la hambre le había ganado por la mano en matar aquel hombre.
  • Para Trabuco era el paraíso aquel baile que él llamó clandestino, allí, entre los mejores, lejos del vulgo de la clase media.
  • Parece ser que muy temprano don Víctor llamó a Frígilis y le obligó a buscar a Trabuco para ir juntos a desafiar al burlador.
  • Figurémonos que yo me llamo Benavides y que Carvajal quiere quitarme la honra a obscuras, como el ladrón de infame merecimiento.
  • Sintiendo quizá remordimientos en su corazón endurecido, llamó a su presencia a un misionero de Parrachagua, para confesarse con él.
  • Llamó Martín, entró en el portal, preguntó a la hermana tornera por la señorita de Ohando y le dijo que necesitaba darle una carta.