Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra llave

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra llave en el contexto de una oración.

Término llave: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "llave" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra llave para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿Llave yo?
  • ¡Ah!, la llave.
  • ¿Tiene usted llave?
  • Ahí está la llave.
  • Se ha perdido la llave.
  • ¿Cuál será la llave?
  • La llave, ¿vamos a ver?
  • Estaba cerrada sin llave.
  • La llave no estaba puesta.
  • En fin, buscaré la llave.
  • Mañana me darás la llave.
  • Echó la llave con dos vueltas.
  • Que traiga la llave de la perrera.
  • Es la llave de la puerta del Cielo.
  • ¿Dónde Judas has metido la llave?
  • En la mano traía la llave de la casa.
  • Veis aquí su mozo y la llave de la puerta.
  • ¿Pero quién tenía la llave de la puerta?
  • Si lo saben aquí, me encerrarán con llave.
  • Pero yo le he visto por el agujero de la llave.
  • Pero como se llevó la llave, no podemos entrar.
  • El mismo Quintanar cerró la verja con su llave.
  • Ella no había encontrado la llave, por lo menos.
  • Se cerró también el cuarto y se guardó la llave.
  • Hemos perdido la llave del armario o de la alacena.
  • Por fin Jacinta tuvo que echar la llave a la puerta.
  • Yo cierro dando las dos vueltas y me llevo la llave.
  • ¡Ahí va la llave! El balcón se cerró con estrépito.
  • La llave de Bedoya era la que el conserje había perdido.
  • Sólo podía llegar a la llave del gas Mesía, el mejor mozo.
  • Tio, una llave de este arca he perdido, y temo mi señor me azote.
  • El sereno salió, después de entregar la llave al amo de la casa.
  • Lo habían olvidado en la sala, cerrada con llave por don Pompeyo.
  • ¿Estás dispuesta a tomar la llave de la puerta y escaparte conmigo?
  • Yo no tengo dineros que os dar por la llave, mas tomad de ahí el pago.
  • Yo lo tomo todo, hasta una llave vieja, para cuando se acabe el edificio.
  • Torné a cerrar la puerta por de fuera y echéle la llave por una gatera.
  • Sor Marcela echó la llave dando dos vueltas, y la guardó en su bolsillo.
  • Es la lisonja llave maestra, que abre a todas voluntades en tales pueblos.
  • Y suspiraba como echando la llave al cajón de los secretos sentimentales.
  • La puerta, además de ser fuerte, se cerraba por fuera con llave y cerrojo.
  • Estaba soltando la llave para meterla en la cerradura, cuando mi madre me dijo.
  • Ella tenía la llave de los cajoncitos secretos de la que se fué en carne y sangre.
  • Un cartel pegado en la puerta indicaba que la llave la tenían en la casa de al lado.
  • La cojita se presentó otra vez en el corrillo mostrando la enorme llave de la perrera.
  • Indudablemente, aquí, si hay algo peligroso, debe estar en abrir la caja con la llave.
  • Si doña Camila se acercaba a la puerta a escuchar por el ojo de la llave, no oía nada.
  • Y los cuatro habían salido por la puerta del parque, que abrió Frígilis con su llave.
  • Yo me detengo un momento ante la puerta cerrada, y él saca una llave de la faja y abre.
  • Y dígame, ¿no merecía el morrazo que le di con la llave por afrentar a nuestra amiguita?
  • Solamente había una horca de cebollas, y tras la llave en una cámara en lo alto de la casa.
  • Guardé en el cajón de la mesa, bajo llave, la carta que me había dado mi tío para Machín.
  • ¡Peines y peinetas, dónde estará la condenada llave! murmuró con un rugido de hondísimo despecho.
  • Sí, don Fermín, que cerró la puerta del despacho con llave en cuanto se quedó solo, se movía mucho.
  • Lo que tienen lo desprecian, y lo que ven guardado con llave y candados, eso, eso es lo que se les antoja.
  • En esas devotas con sus negras mantillas que sacan una enorme llave y desaparecen por los zaguanes oscuros.
  • Todas las damas le felicitaron por su energía para cerrar aquello con llave y por el buen gusto de la mesa.
  • Empezó por asegurarse de la curiosidad de Papitos, echando la llave a la puerta después de encender la luz.
  • Volvió a su cuarto, llevando la mano del almirez, y echada otra vez la llave, tapó el agujero con un pañuelo.
  • Allí guardaba con llave sus ahorros, ciertas sisas de mayor cuantía, y algunos papeles que podían comprometerla.
  • Luego, vueltos llave y peine a los senos profundos de las bolsas, las dos viejas charlan de sus tráfagos y negocios.
  • Después de darle una bofetada que debió de oírse en Tetuán, le pegué un achuchón con la llave, y la descalabré.
  • Pero resultó una desigualdad irritante, porque Mesía, poniéndose de puntillas, llegaba todavía a la llave del gas.
  • Por otra parte, el que tenía la llave de la cadena de la lancha era un señor que vivía en la primera casa de Izarte.
  • Andrés entregó la llave en la casa próxima, despertó al tartanero medio dormido en su tartana, y emprendió la vuelta.
  • Pues ansí, como digo, metía cada noche la llave en la boca, y dormía sin recelo que el brujo de mi amo cayese con ella.
  • Él tomó un bodigo de aquéllos, el que mejor le pareció, y dándome mi llave se fue muy contento, dejándome más a mí.
  • Y derribando el cabo de la capa sobre el lado izquierdo, sacó una llave de la manga y abrió su puerta y entramos en casa.
  • Y con vivacidad, semejante a la de una jovenzuela, echó mano a la llave que estaba puesta en uno de los cajones de la mesa.
  • Desaté el paquete, le quité el papel, y apareció una caja de metal con su asa, y en ésta una llave sujeta por un cordón.
  • El conserje, medio dormido, doblaba los papeles, daba media vuelta a la llave del gas, y dejaba casi en tinieblas la estancia.
  • Después desto, consideraba aquel tener cerrada la puerta con llave ni sentir arriba ni abajo pasos de viva persona por la casa.
  • De estos bolsillos, una de las viejas extrae una enorme y luciente llave, y la otra, otra llave disforme y un peine amarillento.
  • Desque vi ser las dos y no venía y la hambre me aquejaba, cierro mi puerta y pongo la llave do mandó, y tórnome a mi menester.
  • Andrés contestó que no tenía un cuarto y sacó la llave de casa del bolsillo, que brilló como si fuera el cañón de un revólver.
  • Dio muchos besos a su hijo, de quien por primera vez en aquella ocasión se separaba, y salió, cerrando la puerta y llevándose la llave.
  • Púsose en acecho, el oído en el agujero de la llave, y empujando de improviso la abrió con estrépito, y echó un vocerrón muy tremendo.
  • En los cajones inferiores del estante había algunos libros de más sólida enseñanza, pero la llave de aquel departamento se había perdido.
  • Esperó a que dejaran de oirse, y cuando estaba dispuesto a salir, bajó una mujer vieja al zaguán y echó la llave y el cerrojo de la puerta.
  • Le conocía, ¡cosa más rara!, en la manera de empujar, en la manera de rasguñar la fechadura en la manera de probar una llave que no servía.
  • Hoy no podrá, porque tiene la llave de la capilla el señor abad de Ulloa, y Dios sabe hasta qué horas dormirá, ni si habrá quién vaya allá por ella.
  • Y cuando le pedía la llave para ir por ella, si alguno estaba presente, echaba mano al falsopecto y con gran continencia la desataba y me la daba diciendo.
  • Yo hube miedo que con aquellas diligencias no me topase con la llave que debajo de las pajas tenía, y parecióme lo más seguro metella de noche en la boca.
  • Había dentro un mecanismo ingenioso, formado por varios tubos de pistola en forma de abanico, que disparaban al meter la llave en la cerradura y abrir la tapa.
  • Sor Marcela traía en la mano derecha una gran llave, y apuntando con ella al esternón de la delincuente, hizo un castañeteo de lengua y no dijo más que esto.
  • Pero por pronto que acudieron, no fue posible impedir que Fortunata, empuñando su llave con la mano derecha, le descargase a la otra un martillazo en la frente.
  • Pero aún hablaba con Guillermina en secreto, cuando Segunda, que había bajado en busca de una llave o ganzúa con que abrir la puerta, gritó desde el principal.
  • A la mañana siguiente, antes de salir el sol, Frígilis entró en el Parque de Ozores por la puerta de atrás, con la llave que él tenía para su uso particular.
  • ¡Hasta la nit! gritaba la animosa muchacha pasando su brazo por el asa de la cestita, y cerraba la puerta de la barraca, echando la llave por el resquicio inferior.
  • Se asomó al portal próximo y una vieja, con la tez curtida y negra por el sol, le dió la llave, un pedazo de hierro que parecía un arma de combate prehistórica.
  • Sacaba una llave, abría el cajón inferior, tomaba un libro, dejaba otro que venía oculto bajo la esclavina, escondía el primero entre sus pliegues y cerraba el cajón.
  • En la puerta se detuvo, miró a Petra mientras se embozaba, y la vio con los ojos fijos en el suelo, con una llave grande en la mano, esperando a que pasara él para cerrar.
  • Espantado el matador de culebras qué podría ser aquella llave, miróla, sacándomela del todo de la boca, y vio lo que era, porque en las guardas nada de la suya diferenciaba.
  • Y helos do vuelven luego con ellos, y toman la llave, y llámanme, y llaman testigos, y abren la puerta, y entran a embargar la hacienda de mi amo hasta ser pagados de su deuda.
  • En cuanto vio venir a su sobrina, cogió de encima de la mesilla una llave enorme, que parecía la llave de un castillo, y alargándosela le dijo que subiera a la casa si quería.
  • Muy a menudo andaba Sor Marcela por allí, pues tenía la llave de la leñera y carbonera, la del calabozo y la de otra pieza en que se guardaban trastos de la casa y de la iglesia.
  • Pero tuvo una idea, y dijo Cabeza, 10, sacando la suya por la ventanilla, alargando el brazo y tocando con la llave que en la mano llevaba, al modo de un arma, el brazo del cochero.
  • Y llegando con ella, hallóme quejando, todavía con mi llave en la boca, que nunca la desamparé, la mitad fuera, bien de aquella manera que debía estar al tiempo que silbaba con ella.
  • Los canarios, jilgueros y tordos de su pajarera, que hacían demasiado ruido, fueron encerrados bajo llave, para que no llegasen sus cánticos profanos al tocador oratorio de la Regenta.
  • Él tenía un arcaz viejo y cerrado con su llave, la cual traía atada con un agujeta del paletoque, y en viniendo el bodigo de la iglesia, por su mano era luego allí lanzado, y tornada a cerrar el arca.