Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "llena" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra llena para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La vejiga llena.
- Machaqué la llena.
- Llena eres de gracia.
- La plaza estaba llena.
- Está la casa llena dijo.
- Mi casa llena de enemigos.
- Esta badila llena de sangre.
- ¡Maldición! La luna llena.
- Llena de rabia, llena de celos.
- La lancha estaba llena de gente.
- Y estaba casi llena, pues apenas.
- Tienes la cabeza llena de viento.
- El marqués le tendió la petaca llena.
- El agua estaba llena de polvo, sabía mal.
- El día 17 observa otro será la luna llena.
- Tenía la cara llena de cicatrices de viruelas.
- La sala estaba llena de curas y seglares devotos.
- El viejo llena sus cántaros en el menguado caño.
- Salieron del pueblo por una carretera llena de polvo.
- La sima abría ante nosotros su boca llena de espumas.
- Mi conciencia se vuelca como una urna llena que se cae.
- De la alcoba estrecha y llena de una atmósfera pesada.
- Despertó con la cabeza llena de proyectos, como solía.
- Le dio a beber una copa de Jerez, llena hasta los bordes.
- Viene un cualquiera y lo pisotea, y lo llena de inmundicia.
- ¡Es tan endeble la pobrecilla! Y está tan llena de miedo.
- Y Fortunata se persignaba, llena de admiración, diciéndose.
- Martín, al poco rato, volvió con la boina llena de cerezas.
- Era un señor grueso, alto, con la cara llena, todo afeitado.
- ¿Qué estaba tramando aquella cabeza llena de extravagancias?
- Y con voz dulcemente majestuosa y llena de lágrimas, exclamó.
- La hucha estaba en su sitio y llena, quizás más pesada que antes.
- La bala de Mesía le había entrado en la vejiga, que estaba llena.
- La faja llena de altramuces y cacahuetes, comprados en casa de Copa.
- ¿No tenía él la vida llena de felices accidentes de este género?
- No tiene jamás veleidades de santa, ni me llena la casa de sotanas.
- Lulú lloraba, le abrazaba, le besaba con la cara llena de lágrimas.
- Cuando llegó Martín a Vera se encontró la plaza llena de carlistas.
- Que llena de trampas como estaba no debía permitirse tales despilfarres.
- Y mi corazón se llena de afectos desconocidos, tan puros, pero tan puros.
- No estaba, como en mi tiempo, llena de malezas, sino completamente limpia.
- Era un infeliz que tiene una pierna deforme y repugnante, llena de úlceras.
- Cualquier persona que tuviera alma estaría en tal caso llena de tribulación.
- Cerca existía una cueva llena de maleza, donde solíamos meternos a huronear.
- Sí, porque después se llena aquello de visitas y tengo que hablarle a solas.
- Pues ha mejorado mucho, porque está más gruesa, más llena de cara y de cuerpo.
- Después pone sobre la mesa una botella llena de una misteriosa mixtura amarilla.
- Fue a la cocina, echó un vistazo a la alcoba interior que estaba llena de grietas.
- La experiencia de la vida natural llena de lecciones de una observación riquísima.
- Toda la pechera de la camisa estaba manchada de sangre, la barba llena de cuajarones.
- Cuando cogió la hucha llena, el corazón le palpitaba y su respiración era difícil.
- Su azoramiento era tal que casi le pega a la hucha vacía en vez de hacerlo a la llena.
- Fue en aquella convalecencia larga, llena de sobresaltos, de pasmos y crisis nerviosas.
- Pues repito que eso del estado interesante es una papa dijo la viuda llena de confusión.
- Gastaba levita negra, chaleco blanco, del que colgaba la cadena del reloj llena de dijes.
- Era una canción al mismo tiempo alegre y melancólica, monótona y llena de variaciones.
- Tiene los ojos chiquitos y bailadores, llena la cara, tintadas las mejillas de vivos rojos.
- Era una caja de unos veinte centrímetros en cuadro, muy empaquetada y llena de sellos de lacre.
- Era flaca, acartonada, la boca sin dientes, la cara llena de arrugas, los ojos pequeños y vivos.
- Después de una travesía larga y llena de peripecias, llegamos frente al Estrecho de Magallanes.
- Yo tengo verdadero odio a esa gente sin conciencia, que llena de carne enferma y podrida la tierra.
- El Magistral con la cara llena del rocío de la flor y el corazón más fresco todavía, contestó.
- En el suelo había una cesta llena de hortensias y rama verde, destinada al adorno de los floreros.
- El agua llama hacia sí la sal, y la sal, toda llena de ternura, se deshace en los brazos del agua.
- Estaba una artesa en el suelo llena de vino y allí se echaba de buces el que quería hacer la razón.
- Cada día traía la pretina llena de jarras de monjas, que les pedía para beber y me venía con ellas.
- Estaba la casa llena de jaulas, y en ellas se reproducían diversas familias y especies de aves cantoras.
- Era el día lluvioso y frío, la carretera, amarillenta, llena de baches, ondulaba por entre campos verdes.
- ¿Será verdad pensaba, como me ha dicho él, que de estas barbaridades increíbles está llena la vida humana?
- Ponía lazos a las nutrias en la cueva de Amaviturrieta, que se hunde en el suelo y está a medias llena de agua.
- ¡Qué riqueza de datos! ¡Qué empirismo tan provisto de documentos! Doña Anuncia tenía la boca llena de agua.
- Lloro de amor, llena el alma de la presencia del Señor a quien usted y la santa querida me enseñaron a conocer.
- Pasaron por la plaza, con su iglesia llena de añadidos y composturas, y sus puestos de cosas de hierro y esparto.
- Vaciamos en la cubierta una damajuana llena de brandy, que sacamos de nuestra cámara, y decidimos traerla con agua.
- Muchas veces me paso el tiempo en el balcón viendo cómo la carretera se llena de charcos y se ennegrecen las casas.
- A las diez de la mañana, cuando Pepeta con sus dos compañeras regresó de Valencia, estaba la barraca llena de gente.
- Otras veces se llega a la fuente una moza, una de estas mozas blancas, con grandes ojeras, y llena un cántaro de agua.
- ¿No te da vergüenza de andar con la ropa llena de agujeros, y en vez de ponerte a coser te da por atusarte las crines?
- Ya te he dicho que no es prudente soltar jamases tan a boca llena sobre ningún punto que se refiera a las cosas humanas.
- Al retirar el trócar y dejar la cánula, manaba el agua, verdosa, llena de serosidades, como de una fuente a un barreño.
- Capistun llevaba una calabaza llena de aguardiente de Armagnac y, mezclándolo con agua que calentaron, bebieron los tres.
- Tenía cincuenta años, la cabeza llena de nieve, y su corazón todavía se abrasaba en fuego de amor a María Santísima.
- Llevaba toda la pretina llena de papeles como memoriales, y desabotonados seis botones de la ropilla, y asomados unos papeles.
- Era la luna llena, roja sobre su palidez, que surgía de las olas como una flor gigantesca y solitaria en un yermo palpitante.
- Toda la parte de la cubierta entre el alcázar de popa y el castillo de proa estaba llena de celestes, revueltos unos con otros.
- El sendero tan pronto se acercaba a la torrentera, llena de malezas y de troncos podridos de árboles, como se separaba de ella.
- Porque las vistas era una torrecilla llena de rendijas toda, y una pared con deshilados, que ya parecía salvadera y ya pomo de olor.
- ¡Con qué interés!¡Con qué entusiasmo! Bajo el agua transparente se veía la roca carcomida, llena de agujeros, cubierta de lapas.
- Mesía recordó con tristeza, mezclada de remordimiento, la noche en que aquella mujer saltaba por un balcón, llena de fe y enamorada.
- Serán los nervios, como dice Quintanar, o lo que se quiera, pero yo estaba llena de un tedio horroroso, que debía ser un gran pecado.
- Y se acabó mi cuento, niña de mi vida, porque no he vuelto a saber una palabra de aquel respetable tronco, lo que me llena de contento.
- Era una masa de informe esparto y de trapo asqueroso, llena de lodo y con un gran agujero, por el cual asomaba la fila de deditos rosados.
- Y mientras decía esto, por no estar inactivo, cogía de un telar la cazuela llena de granos, lanzando con voz de falsete un ¡ pul ! ¡ pul.
- Estábamos sobre una cornisa de piedra carcomida, llena de agujeros y de lapas, que corría en pendiente suave hacia el interior de la cueva.
- Por una puerta de cuarterones, apolillada, con la cerradura roñosa, se salía a una galería llena de nidos de murciélagos y de golondrinas.
- A la mañana siguiente don Saturno despertaba malhumorado, con dolor de estómago, llena el alma de pesimismo desesperado y de flato el cuerpo.
- Llegaron por fin a la calle de Zurita y se metieron en una herrería, grande, negra, el piso cubierto de carbón, toda llena de humo y de ruido.
- Como si le atrajesen aquellos mundos desconocidos, creía elevarse en el espacio, dejando muy lejos, bajo sus pies, la tierra, llena de miserias.
- El Universo, a juzgar por Vetusta y sus contornos, más que un sueño efímero, parecía una pesadilla larga, llena de imágenes sucias y pegajosas.
- ¡Válganos Dios lo que había hecho! Había cogido una bota de Isabelita y tirádola dentro de la jofaina llena de agua para que nadase como un pato.