Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra lleno

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra lleno en el contexto de una oración.

Término lleno: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "lleno" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra lleno para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Llenó dos copas.
  • El coche iba casi lleno.
  • Corazón lleno de víboras.
  • Si le da de lleno la descalabra.
  • La llenó de regalos y de joyas.
  • él un chulo viejo lleno de alhajas.
  • Suponíalo lleno de postas o de balas.
  • El sol baña de lleno la inmensa plaza.
  • El día estaba gris, el mar lleno de bruma.
  • Me lo han mandado de León lleno de nueces.
  • Todo lo encontraba nuevo y lleno de interés.
  • Este mundo, hija mía, está lleno de maldades.
  • El cielo estaba despejado y lleno de estrellas.
  • El camino estaba intransitable y lleno de barro.
  • Aterrado y desesperado y lleno de remordimiento.
  • He de confesar que el libro estaba lleno de polvo.
  • Un ¡adiós! llenó los ámbitos de la Plaza Nueva.
  • Se levantó de la silla confuso, lleno de vergüenza.
  • Sintió un egoísmo horrible lleno de remordimientos.
  • Por allí el horizonte se abría lleno de resplandores.
  • Sintió un bienestar que le llenó el alma de optimismo.
  • Su rostro se puso más encendido, más lleno, más tibio.
  • Chillido unánime de espanto y desolación llenó la casa.
  • Toda la estancia se llenó de una negrura triste y severa.
  • Verás lo que puede el cálculo de un cerebro lleno de luz.
  • El barco estaba sucio, lleno de basura, de manchas de sangre.
  • El navío quedó lleno de escombros y el desorden fue espantoso.
  • Usted es una salvaje y pertenece de lleno a los pueblos primitivos.
  • El judío, después de vacilar, llenó los pagarés y puso los sellos.
  • Julián, lleno de esperanza, iba a animarle en tan buenos propósitos.
  • Le compraré al Cristo aquel tan lleno de cardenales una urna de plata.
  • La tarde era de verano, pesada, sofocante, de aire seco y lleno de polvo.
  • Ella me llenó la cabeza de naufragios, islas desiertas y barcos piratas.
  • Dijo Ipintza lleno de terror, y retrocedió y enarboló su blanco garrote.
  • El jinete, tranquilizado y lleno de devoción, pronunció descubriéndose.
  • Como me olvide algún día de traer un bolsillo lleno de cobre, me divierto.
  • ¿Es un joven admirablemente formado o un viejo enclenque y lleno de úlceras?
  • De repente un grito, aún más terrible que el anterior, nos llenó de espanto.
  • Fortunata tenía las manos bastas de tanto trabajar, el corazón lleno de inocencia.
  • Pero de repente pensó en Ana, en la fiebre y se llenó su alma de tristeza cobarde.
  • Este día de Navidad tan espléndido, tan luminoso, le llenó de paz y de melancolía.
  • Llevaba el traje lleno de lamparones, la boina sucia, el pelo largo, se olvidaba la corbata.
  • Aquella música confusa, que parecía ráfagas intermitentes, le llenó el alma de tristeza.
  • Andrés, de ser un hombre lleno de talento y un poco ideático, había pasado a ser su hombre.
  • Dijo esto último sonriendo con tal hombría de bien, que Maximiliano se llenó de confusiones.
  • Mal afeitados los dos, peor el sacerdote, que mostraba el rostro lleno de púas negras ásperas.
  • Había que ver a Pedernero transfigurado, hecho un orador ardiente y lleno de arrogante facundia.
  • III Despertó Julián cuando entraba de lleno en la habitación un sol de otoño dorado y apacible.
  • , un pedazo enorme de contrafalda o babilla y un trozo de espaldilla, lleno de piltrafas y tendones.
  • Catalina y la criada entraban por un sendero del jardín lleno de rosales y hacían ramos de flores.
  • La posadera, una mujer enérgica, nos dijo que tenía el establecimiento lleno y no podía alojarnos.
  • Guimarán veía con gran satisfacción los progresos de la impiedad en aquel espíritu lleno de pasión.
  • Don Víctor, al llegar a la puerta del parque, volvió a mirar hacia el balcón, lleno de remordimientos.
  • Mas ya el cura de Boán y el señorito de Limioso, unidos al Tuerto, formaban un grupo lleno de decisión.
  • Atravesaron un gran patio lleno de mausoleos de más o menos lujo, después otro patio que era todo nichos.
  • Entró luego mi compañero deshechas las narices y toda la cabeza entrapajada, lleno de sangre y muy sucio.
  • Como ella, que tenía lleno el corazón de amor para todos y de fe en Dios y en el santo obispo de Hiponax.
  • Rubín, lleno de despecho, resobaba sus libritos de a treinta céntimos para buscar armas contra la Iglesia.
  • Don Fermín se revolvía en la silla de coro, cuyo asiento duro se le antojaba lleno de brasas y de espinas.
  • Dos o tres veces intervino en la algazara para dar su dictamen tan lleno de experiencia en asuntos amorosos.
  • Lleno de esperanza, el capellán se reprendió a sí mismo por haberse juzgado inútil en momentos semejantes.
  • Tan guapetona, tan maja, con aquel manto todito lleno de estrellas y los pies encima del biricornio de la luna.
  • Al entrar en la barraca y darle de lleno la luz del candil, las mujeres y los chicos lanzaron un grito de asombro.
  • Intenté respirar, la boca se me llenó de sangre y sentí el ruido del aire al entrar por el agujero de la herida.
  • Venía del teatro muerto de sueño ¡no había dormido la noche anterior! y lleno de entusiasmo lírico dramático.
  • También tenía mi abuela una caja de música, ya vieja, con un cilindro lleno de púas, a la que se le daba cuerda.
  • Subió Don León Pintado al púlpito y echó un sermonazo lleno de los amaneramientos que el tal usaba en su oratoria.
  • A cierta altura, el torrente era ya un precipicio, por cuyo fondo, lleno de matorrales, se precipitaba el agua brillante.
  • Se van a poner perdidos exclamó Quintanar, acordándose de su mujer, lleno de remordimientos por no haberlo dicho antes.
  • El gas no es para prodigado por un Ayuntamiento lleno de deudas, y un farol aquí, otro a cincuenta pasos (si no hace luna.
  • Y a renglón seguido la consabida palabrita de casamiento dijo mirándole de lleno y observándole indeciso en la respuesta.
  • Y corrieron ambos por el desigual pavimento lleno de yerba, él riendo a carcajadas, ella coloradita y con los ojos húmedos.
  • Entraron por la tienda, y en la trastienda Jacinta se dejó caer fatigadísima sobre un saco lleno de monedas de cinco duros.
  • Debió de tener en otro tiempo buenas carnes, pero ya su cuerpo estaba lleno de pliegues y abolladuras como un zurrón vacío.
  • El carrito tenía por detrás una lona blanca y, al agitarse ésta por el viento, se veía el camino lleno de claridad y de polvo.
  • Ilustración Algunas veces decía el mar se levanta como una pared, y en medio se ve un agujero como si estuviera lleno de perlas.
  • Cayó sobre aquel forraje de la ensalada, e inclinaba la cara sobre ella como el bruto sobre la cavidad del pesebre lleno de yerba.
  • Y por fin ayer se volvieron las tornas, porque Mauricia se enfureció, y acometiendo a doña Malvina le llenó la cara de arañazos.
  • Julián experimentaba en el establo sombrío y lleno de telarañas impresión análoga a la que sentiría en el teatro de un crimen.
  • El ama, decía ella, era un tonel lleno de leche que estaba allí para aplicarle la espita cuando fuese necesario y soltar el chorro.
  • Segunda, con determinación rápida, lo llenó de leche (de la cual tenía por casualidad un par de copas) y probó a dárselo al chico.
  • El Cachalote, abandonado ya, lleno de agua, comenzó a marchar hacia el fondo de la gruta, dió en una piedra y se hundió rápidamente.
  • Abierta esta, se metían todos dentro con tanta prisa como si fueran a coger puesto en una función de gran lleno, y empezaban las misas.
  • Iturrioz abrió la fuente que tenía en un ángulo de la terraza, llenó una cuba y comenzó con un cacharro a echar agua en las plantas.
  • Fortunata sigue y pasa junto a la taberna en cuya puerta está la gran parrilla de asar chuletas, y debajo el enorme hogar lleno de fuego.
  • Con esto siempre con el cabo alto del tiento me atentaba el colodrillo, el cual siempre traía lleno de tolondrones y pelado de sus manos.
  • No tardó en caer en penoso letargo, lleno de visiones disparatadas y horribles, sin darse cuenta del tiempo que estuvo en tal disposición.
  • Hacía tanto tiempo que no había visto árboles, vegetación, que aquel huertecito abandonado, lleno de hierbajos, le pareció un paraíso.
  • De pronto, tras de un golpe furioso de viento, salió el sol, iluminando con una luz cadavérica el mar lleno de espuma y de color de barro.
  • Recordó sus años de estudiante teólogo en San Marcos, de León, cuando se preparaba, lleno de pura fe, a entrar en la Compañía de Jesús.
  • Le presentaba primero fresco, colorado, alegre, como una flor, lleno de gracia, de sueños de grandezas, esperanza de los suyos y de la patria.
  • Jamás Visita hizo la niña de mejor buena fe, jamás Obdulia consintió a Joaquín más tonterías, según su vocabulario lleno de eufemismos.
  • ¡Allí estaban sus dos cuartos! ¡Menuda pepita de aquel gran criadero de metal! Lleno de esperanza, alzó la voz cuanto pudo, y dio su recado.
  • Azorín lo siente y se explica ahora por qué el piano estaba lleno de polvo y por qué la lámpara eléctrica del gabinete no tenía bombillas.
  • La cocina era un cubil frío donde había mucha ceniza, pucheros volcados, tinajas rotas y el artesón de lavar lleno de trapos secos y de polvo.
  • De esta manera, hija mía añadió lleno de fatuidad, puede darse el caso de que una mujer hermosa llegue a amar entrañablemente a un hombre feo.
  • Y el sastre, con las mejores maneras del mundo, pedía los cuartos en un papel sobado, lleno de letras gordas, que el Obispo tenía entre los dedos.
  • Don Evaristo dijo sintiéndose lleno y ahíto de aquella espiritual sustancia, acopiada a fuerza de barajar sus tristezas con las hojas de los libros.
  • Al anochecer tomaba la diligencia en una plazoleta próxima y me marchaba a San Fernando con el espíritu angustiado y lleno de una extraña amargura.
  • Iii De ocho a diez estaba el café completamente lleno, y los alientos, el vapor y el humo hacían un potaje atmosférico que indigestaba los pulmones.